CONFERENCIA DEL 29 DE AGOSTO DE 1659 MÁXIMAS CONTRARIAS A LAS MÁXIMAS EVANGELICAS
conocida por los demás que por mí. Es ésta, Señor, la gracia que te pido. Esta pasión, hermanos míos, procede en parte del orgullo y del deseo de la propia satisfacción. Uno está en un consejo; como es natural, desea que se siga su parecer; no le gusta que los demás se salgan con la suya; quiere imponerse a los demás; cree que tiene razones más convincentes que los demás. Si se obra según la naturaleza, habrá que…