CartaTexto de San VicenteTomo II1 de febrero de 1640página PDF 21
¡Ay, Jesús!, Padre, ¿y cómo podría usted reparar el disgusto y el daño que habría de experimentar la gloria de Dios y las almas que él ha redimido con su preciosa sangre, si deja de hacer lo que hace? Acuérdese, padre, que las rosas sólo se recogen de entre las espinas y que las accionas heroicas sólo se realizan en la debilidad. San Pablo no abandonó la obra de Dios cuando se vio tentado, ni se le ocurre…
CartaTexto de San VicenteTomo II13 de noviembre de 1640página PDF 115
todo cuanto pueda. De ordinario Dios permite que sucedan todas estas cosas para librarnos de cierto orgullo oculto y para engendrar en nosotros la santa humildad. Esto irá disminuyendo a medida que se vaya humillando su entendimiento, y pasará cuando haya usted conseguido un notable progreso en esta virtud; trabaje, por consiguiente, en su adquisición. Ninguna regla obliga bajo pecado si la sustancia del acto prohibido no es de suyo pecado, o no interviene en ello ningún desprecio,…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A5 DE JULIO DE 1640página PDF 574
Asunto principal: La Vocación De Hija De La Caridad
— No hermanas mías; no hay que hacer nada sin permiso del confesor que se ponga aquí, o de la señorita. ¡Que Dios las bendiga! Hija mía, una hermana que pide una cosa a los superiores. y no la obtiene, y se marcha enfadada diciendo para sus adentros: «Ya no les pediré nada; me lo niegan todo; no quiero pedirles nada», ¿de qué espíritu estaría animada, hija mía? — Del espíritu de orgullo. — Bien dicho: del espíritu…
CartaTexto de San VicenteTomo II6 de septiembre de 1642página PDF 247
Ayer por la noche! durante el tiempo de silencio, se me quejaba de que no le daba ningún cargo; le dije que esta disposición de espíritu me daba miedo, que solamente el espíritu maligno le podía sugerir esta idea, que esto era contrario a los demás de la compañía, ya que todos los que tienen cargos están pidiendo que les libremos de ellos, y que me cuesta mucho trabajo encontrar entre los otros a alguien que acepte ser…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A25 DE ENERO DE 1643página PDF 81
Esas pues, mis queridas hermanas, no quieren más que lo que Dios les ha dado, ni ambicionan mayor grandeza, ni más riqueza, que la que tienen, y se contentan con vivir y vestir. Mucho menos se preocupan de decir palabras hermosas, sino que hablan con humildad. Si se las alaba, no saben por qué; por eso no escuchan las alabanzas. Su hablar es sencillo y sincero. Hijas mías, ¡cómo hay que estimar esta santa virtud de la humildad,…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A7 DE DICIEMBRE DE 1643página PDF 132
Asunto principal: La Obra De Los Niños Expósitos
de haber perdido a un hijo al que amaba tiernamente, y que había hecho muy buen uso de las instrucciones que le había dado: «Sí, Padre, yo he estado horas enteras junto a su lecho, durante su niñez, esperando a que se despertase, para hacer que su primera palabra fuese: ¡Dios mío!» ¿Y sabéis por qué? Porque, cuando nos despertamos, el diablo procura poner en nuestro espíritu algún mal pensamiento, para que el resto de la jornada sea…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A15 DE ENERO DE 1645página PDF 172
Asunto principal: Las Virtudes De La Hermana Juana Dalmagne
cirme, no sólo que las recordase, sino también que las pusiera en práctica. Otra hermana dijo: — Padre, he observado que tenía tanto miedo a la presunción que muchas veces durante su enfermedad, cuando se le quería consolar diciéndole que sus sufrimientos le servirían de purgatorio, ella demostraba que no le agradaba este consuelo. Tenía mucha unión con las hermanas y deseaba ver esta unión en todas. Un día, como se notase en algunas cierta indiferencia, nos dijo:…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A22 DE ENERO DE 1645página PDF 200
Asunto principal: La Observancia Del Reglamento
Os he dicho en alguna otra charla que la señora Goussault tenía mucho cuidado en la práctica de guardar el silencio. Si una señora de condición, con tantos quehaceres y sin ninguna obligación, era tan cumplidora, con mucha mayor razón tenéis que ser muy cuidadosas vosotras, hijas mías, de observar bien vuestras prácticas, ya que os habéis entregado a Dios para esto, y el mismo Dios os ha sometido a unas reglas que os obligan a ello. Vuestra…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A22 DE ENERO DE 1645página PDF 201
Asunto principal: La Observancia Del Reglamento
Y él lo demostró con su ejemplo, ya que fuera del tiempo de la oración, trabajaba manualmente. Os lo recomiendo mucho, hermanas mías. Si habéis vuelto de la visita de vuestros enfermos y no tenéis qué hacer, tomad alguna rueca o cualquier otra labor y trabajad; de esta forma, hijas mías, edificaréis a vuestras hermanas jóvenes, que harán lo mismo siguiendo vuestro ejemplo. Y tenéis que esforzaros todo lo que podáis en conseguir la uniformidad en todo; hijas…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A22 DE ENERO DE 1645página PDF 204
Asunto principal: La Observancia Del Reglamento
Después de haber pensado en su interior, el Padre Vicente le respondió: — Hijas mías, cuando veáis que a una hermana le parece bien que la reprendáis, hacedle la caridad de corregirla con mansedumbre y cordialidad; pero, si notáis que se disgusta y que lo ve mal, no la reprendáis. La buena voluntad que habéis tenido al servirla en su necesidad, tenedla ahora para no entristecerla. La que no fuese dócil y no creyese conveniente que la advirtiesen…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A19 DE AGOSTO DE 1646página PDF 249
Asunto principal: La Práctica Del Respeto Mutuo Y De La Mansedumbre
Pero antes es preciso que os diga que la que ha obrado así, ha hecho muy mal. ¡Dios mío, es una falta grande! ¡Burlarse de su hermana, que estaba a sus pies para pedirle perdón, y' decirle: «Me río de este perdón»! ¡Oh! ¡es una falta muy grande! ¡Que se acuse de ella y se confiese cuanto antes! Le diré pues, hija mía, (pero no me dirijo a usted, sino que hablo en general) que hay personas que…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A22 DE SEPTIEMBRE DE 1647página PDF 323
Asunto principal: La Perseverancia En La Vocación
Sobre el tercer punto, he pensado que, sin este espíritu, podría llegar a darse una gran desunión en la comunidad, pues si se falta a la caridad falla la unión, y por consiguiente ya no hay comunidad, puesto que lo que la mantiene es la vinculación de los corazones; de ahí se sigue que muchas perderían su vocación, porque si las acciones que se hacen son bajas y vulgares y no se las llena del espíritu de caridad…