CartaTexto de San VicenteTomo Ipágina PDF 167
Por el amor de Dios, padre, esforcémonos en superar esta mala sensualidad, que nos hace cautivos de sus caprichos. Le he escrito largo y tendido al padre de Sergis sobre lo que tiene que hacer, en la duda de si le encontrará la presente en Montmirail. Vaya, pues, in nomine Domini; salude y abrace a los padres nomine meo, por favor. Escríbame con frecuencia. Diga a los padres que de todas las misiones que han dado, no hay…
CartaTexto de San VicenteTomo Ipágina PDF 167
Le suplico, padre, que advierta a la compañía que se guarde de caer en estos defectos; y no olvide advertir en el capítulo en general y a los particulares que vea que caen en estas faltas; pues, créame, padre, que si no ponemos cuidado, caeremos en estas faltas; y si es así, ¿a dónde iremos? ¿en qué se convertirá una compañía tan importante y compuesta, sin embargo, de personas sensuales, afeminadas y poco mortificadas? ¿Quién no ve que…
CartaTexto de San VicenteTomo IIpágina PDF 292
Hay mucho que aprender en su vida para el provecho de todo género de personas que componen nuestra congregación. Los antiguos aprenderán a no dispensarse de la regla, los jóvenes a someterse a ella, los enfermos a tener ánimos y paciencia, los sanos a trabajar sin descanso, los espirituales a perfeccionarse y los sensuales a sentir confusión al ver cómo se mortificaba un hombre anciano y enfermo. Los que no están firmes en su vocación, o los ________…
CartaTexto de San VicenteTomo IIIp. 111
934 [893,III,111-112] A GUILLERMO DELATTRE París, 23 noviembre 1646. Padre: La gracia de Nuestro Señor sea siempre c[on nosotros]. Le pongo estas lín[eas] para decirle que recibí su última y que no puedo responderle en concreto a lo [que me pregunta], sino diciéndole que [es posible caer en el] exceso de la práctica de las v[irtudes], y que a veces ese exceso es peor que el defecto en practicarlas, y que algunas personas que yo conozco encuentran en…
CartaTexto de San VicenteTomo IVp. 31
1282 [1227,IV ,31] A UN OBISPO [Entre 1643 y 1652] 1 Es cierto, señor obispo, que he deseado su moderación, pero ha sido para que siga adelante su trabajo y para que el exceso con que continuamente se enfrenta con sus obligaciones no prive tan pronto a su diócesis y a toda la iglesia de los bienes incomparables que usted les proporciona. Si este deseo no está en conformidad con los impulsos que le inspira su celo, no…
CartaTexto de San VicenteTomo IVp. 576
1681 [1609,IV ,576-577] A UN CARTUJO Mi reverendo padre: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros. Leí su carta con respeto y ciertamente con gran confusión al ver cómo se dirige usted al más sensual y al menos espiritual de los hombres, a quien todos conocen como tal. No dejaré, sin embargo, de exponerle mis humildes ideas sobre lo que usted me propone, no para aconsejarle, sino sólo por esa condescendencia que Nuestro Señor quiere que…
CartaTexto de San VicenteTomo VIpágina PDF 164
¡Animo, pues! Seamos valientes, ya que ahora, que somos sacerdotes, estamos obligados a una perfección mayor y a socorrer más a las almas. ¿Es posible que, ante las hermosas ocasiones que Dios nos ofrece, nos lo haga abandonar todo una pequeña repugnancia? ¡No lo quiera Dios! Pues el apóstol dice que es imposible que los que han sido iluminados y se han apartado de la luz vuelvan al estado del que han caído 2. Según esto, vemos a…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-Bpágina PDF 21
Asunto principal: Las Tentaciones
Habláis de vuestra madre; destrozáis a la que os alimenta, a la compañía que tanto honra Dios. Hermanas mías, alejaos de eso, por favor. Si hay algo que os cueste, procurad superarlo. Un día estuve con un religioso que me dijo que lo que menos le gustaba en el mundo era el vinagre. Una vez el superior mandó que pusieran a la mesa de la comunidad vinagre para la comida, bien sea porque no hubiera otra cosa, o…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-Apágina PDF 272
no hay casi nadie que se mueva; muchas veces, los que han acometido la empresa de conquistarlo llevan una vida tan cobarde y tan sensual, que es indigna no solamente de un sacerdote y de un cristiano, sino hasta de un hombre razonable; y si hubiese entre nosotros personas semejantes, no serían más que cadáveres de misioneros. Bien, Dios mío; ¡bendito seas y glorificado para siempre por las gracias que concedes a los que se abandonan a ti!…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-Bpágina PDF 72
Ayer mismo, algunas personas de la ciudad de buena posición, que vinieron a verme, me decían que en la mayor parte de las casas tendrían que privar totalmente de vino a sus sirvientes; les dirán: “Buscadlo vosotros; aquí no hay vino más que para el dueño”. Todo esto, hermanos míos, nos ha hecho pensar en lo que teníamos que hacer; ayer reuní a los sacerdotes antiguos de la compañía para pedirles su parecer; hemos creído conveniente reducir el…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-Bp. 71
Asunto principal: La Sensualidad
202 [54,XI, 71] E XTRACTO DE UNA CONFERENCIA SOBRE LA SENSUALIDAD El amor de nuestro Señor, enemigo de la sensualidad. La sensualidad se encuentra por todas partes, y no sólo cuando se busca el aprecio del mundo, las riquezas o los placeres, sino incluso en las devociones, en las acciones más santas, en los libros, en las estampas; en una palabra, se cuela por todas ________ Conferencia 201. — L. ABELL Y, o.c., lib. III, cap. 24, sec.…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-Bp. 72
Asunto principal: La Sensualidad
partes. ¡Salvador mío! Concédenos la gracia de vencernos a nosotros mismos; te pedimos que nos concedas odiarnos a nosotros mismos, para que te amemos con mayor perfección, a ti que eres la fuente de toda virtud y perfección y el enemigo mortal de la sensualidad; danos ese espíritu de mortificación y la gracia de resistir siempre a ese amor propio, que es la raíz de todas nuestras sensualidades.