CartaTexto de San VicenteTomo II29 de julio de 1640página PDF 73
que a su buen hermano 2 a quien se la he comunicado. ¡Qué buen joven me parece que es! Su padre lo ha querido tentar, pero él ha permanecido firme como una roca; me ha dicho que, si alguna vez tuviera la desgracia de salirse, rogaba a Dios que le hiciera morir a la puerta. Ha acabado ya los dos años de seminario y está repasando ahora la filosofía con el padre Dehorgny, para estudiar teología. Ha hablado…
CartaTexto de San VicenteTomo II14 de noviembre de 1640p. 139
Por eso, padre, le ruego con toda humildad que piense muy seriamente en esto delante de Dios y en lo que le voy a decir: 1.º que nuestro Señor considera como hecho a él mismo ese desprecio que usted tiene por esa persona: qui vos spernit, me spernit 2; 2.º que lo que más parece condenar el evangelio son precisamente los juicios temerarios: 3.º que hay un montón de maldiciones contra las personas que juzgan temerariamente a su…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A5 DE JULIO DE 1640página PDF 22
Asunto principal: La Vocación De Hija De La Caridad
Pero habéis de tener también mucho cuidado en no abusar y en trabajar por perfeccionaros en esta santa condición. Tenéis la dicha de ser las primeras llamadas a este santo ejercicio, vosotras, pobres aldeanas e hijas de artesanos. Desde el tiempo de las mujeres que servían al Hijo de Dios y a los apóstoles, no se ha hecho en la Iglesia de Dios ninguna fundación para este fin. Humillaos mucho y velad por haceros todas perfectas y santas,…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A19 DE JULIO DE 1640página PDF 25
Asunto principal: La Vocación De Hija De La Caridad
queridas hijas, la justicia de Dios me tendrá que castigar de ello en el purgatorio. Sin embargo, he tenido un consuelo en todo esto: desde hace diez o doce años que ha empezado vuestra Compañía, vosotras habéis honrado la conducta del Hijo de Dios en la fundación de su Iglesia, el cual estuvo treinta años sin aparecer, para trabajar solamente tres, y no dejó nada por escrito a sus apóstoles. En todo lo que habéis hecho, hijas mías,…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A19 DE JULIO DE 1640página PDF 26
Asunto principal: La Vocación De Hija De La Caridad
Dad vuestros bienes a los pobres; si no tenéis caridad, no hacéis nada 2; no, aunque deis vuestras vidas. ¡Oh, mis queridas hermanas! Hay que imitar al Hijo de Dios que no hacía nada sino por el amor que tenía a Dios su Padre. De esta forma, vuestro propósito, al venir a la Caridad 3, tiene que ser puramente por el amor y el gusto de Dios; mientras estéis en ella, todas vuestras acciones tienen que tender a…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A5 DE JULIO DE 1640página PDF 574
Asunto principal: La Vocación De Hija De La Caridad
Fijaos, mis queridas hermanas, no podéis ser todas iguales: unas valen para los enfermos y otras para las escuelas. Les toca a los superiores mirar para qué valéis. No todas sirven para sangrar, pues hay algunas que tienen las manos demasiado torpes. Los dedos de la mano no son iguales en todas; por eso no todas podéis ser semejantes. Se dice en san Pablo: «Unos profetizan, otros son apóstoles o evangelizan» 4; y Dios se complace en ver…
CartaTexto de San VicenteTomo II1 de abril de 1642p. 244
En Senlis se les confió la parroquia de Santa Genoveva (1640). Urbano VIII reconoció esta congregación en breve del 4 de junio de 1644 y el papa Inocencio x cambió su nombre, el 20 de noviembre de 1647, por el de Congregación del Santísimo Sacramento para la dirección de las Misiones y de los Seminarios . Desde entonces, sus miembros fueron llamados Sacerdotes misioneros de la Congregación del Santísimo Sacramento. Cristóbal de Authier fue nombrado en 1644 rector…
CartaTexto de San VicenteTomo II11 de julio de 1642página PDF 234
Le ruego muy humildemente que cuide de su salud y de la de sus compañeros, a quienes abrazo uno tras otro en espíritu, prosternado a los pies de cada uno, con un cariño del corazón que me es imposible expresar y que ha aumentado por lo que usted dice de que no hará nada sin recibir mis órdenes y de que se propone actuar piano piano. ¡Ay padre, cómo se consuela ante eso mi corazón! Acuérdese de que…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A6 DE ENERO DE 1642página PDF 55
Asunto principal: Las Faltas Del Año Transcurrido
cubrir después de serias investigaciones estaban hechos por los apóstoles. Para vosotras es éste un motivo de gran consuelo, hijas mías, porque nadie jamás se ha preocupado de daros un nombre. Pero, con el correr de los tiempos, el mundo, al veros consagradas totalmente al servicio de los pobres y de las buenas obras, os ha empezado a llamar comúnmente Hijas de la Caridad. Estimad mucho este santo nombre y obrad de manera que os mostréis siempre dignas…
CartaTexto de San VicenteTomo II29 de mayo de 1643p. 395
692 [662,II,396-397] A BERNARDO CODOING, SUPERIOR DE ROMA Paris, 29 de mayo de 1643, Padre: Recibí ayer la dispensa de los votos 1 y su carta que la acompañaba, por lo que le doy muy humildemente las gracias. ________ Carta 691. — L. ABELL Y, o.c., II, cap. 1, sec. 2, art. 4, 1.;1 ed., 37. 1. Cfr. nota 2. 2. Nacido en Tours el 22 de diciembre de 1593, recibido en el Oratorio el 10 de junio…
CartaTexto de San VicenteTomo II24 de agosto de 1643p. 413
Una caritativa viuda, la señora Ricouard, natural de Gué de Bagnols, le había dejado a la Misión de Persia en 1638 la cantidad de 66.000 libras y su casa de la calle de Bac, con la condición de que volviera a fundarse el obispado de Babilonia, ocupado al principio por los carmelitas descalzos y luego por los franceses. Ella misma designó para este fin a Juan Duval, predicador de fama. El nuevo obispo juntó al título de obispo…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A25 DE ENERO DE 1643página PDF 81
Esas pues, mis queridas hermanas, no quieren más que lo que Dios les ha dado, ni ambicionan mayor grandeza, ni más riqueza, que la que tienen, y se contentan con vivir y vestir. Mucho menos se preocupan de decir palabras hermosas, sino que hablan con humildad. Si se las alaba, no saben por qué; por eso no escuchan las alabanzas. Su hablar es sencillo y sincero. Hijas mías, ¡cómo hay que estimar esta santa virtud de la humildad,…