A EDMUNDO JOLL Y, SUPERIOR DE ROMA
2225 [2136,VI,79] A EDMUNDO JOLL Y, SUPERIOR DE ROMA 8 de septiembre de 1656 Lo que me dice usted de los religiosos enfermos es muy digno de pena y muy lamentable. No hay que extrañarse de que la iglesia se vea afligida por todas partes y de diversas maneras. ¡Quiera Dios tener piedad de ella y conceder a todos cuantos provocan su justicia la gracia del arrepentimiento y de la conversión de vida!