ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B23 DE JULIO DE 1656página PDF 159
Asunto principal: La Aceptación Del Sufrimiento Físico Y Moral
faltará a otra, porque, apenas se relaja uno en el bien, una falta atrae a otra. Si mañana os preocupáis de guardar esta regla, pasado mañana faltaréis a otra, si no ponéis cuidado. Hermanas mías, habéis de saber que la hermana que no guarda sus reglas, se pone bajo los disparos de Dios; y entre las reglas, la prontitud en la obediencia es la principal. Pero no querer obedecer o hacerlo tan mal que más valdría no hacerlo,…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B23 DE JULIO DE 1656página PDF 159
Asunto principal: La Aceptación Del Sufrimiento Físico Y Moral
Pero hay más todavía, mis queridas hermanas: es que Dios detesta y odia tanto a los perezosos que amenaza con vomitarlos. Pues bien, una persona que hace todo lo que acabo de decir está en la pereza, y Dios no puede soportarla en su estómago, porque odia tanto a esas personas que obran con diligencia que amenaza con vomitarlas. Pues bien, cuando se dice que Dios no puede soportar a un alma tibia en su estómago, es según…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B23 DE JULIO DE 1656página PDF 160
Asunto principal: La Aceptación Del Sufrimiento Físico Y Moral
Cuando una Compañía cae en ese estado de tibieza y de negligencia, mirad, hijas mías, está en peligro de perecer, porque se ha quedado por debajo de donde Dios la había puesto. Al principio, los sujetos de esa hermosa Compañía, que dieron tantas satisfacciones a Dios mientras perseveraron, le disgustaron luego tanto por caer en el estado de pereza que ya no puede verlos y no tiene más remedio que vomitarlos. ¡Ay de aquella desventurada que fuera la…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B23 DE JULIO DE 1656página PDF 161
Asunto principal: La Aceptación Del Sufrimiento Físico Y Moral
Esto hace creer que, si las Hijas de la Caridad, estuvieran disipadas en general, si la Compañía como tal viviera en el desorden, Dios no permitiría que tuvieran tan santas ocupaciones. ¿Y sabéis cuánto peso tiene el ver a una hermana entregarse con afecto al servicio de los pobres? ¡Si lo supierais, hijas mías! Jamás he oído que pidieran a unas religiosas carmelitas a ningún lugar. Pero a vosotras os desean hasta los obispos, porque hacéis profesión de…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B23 DE JULIO DE 1656página PDF 162
Asunto principal: La Aceptación Del Sufrimiento Físico Y Moral
gracias y se sienta apegada a una tontería, a ujna nonada, que pueda atraerle las maldiciones de Dios. ¡Bendito sea Dios! ¡Animo, hijas mías! Esforzaos en serle fieles en todas las cosas, en no quejaros de nada, aun cuando estéis enfermas. Recibámoslo todo de la mano de Dios y digámosle: «Señor, cuando te pido la gracia de sufrir las penas que tu bondad me envíe, me propongo al mismo tiempo recibirlas de tu mano. Señor, puesto que es…
Repeticion OracionTexto de San VicenteTomo XI-A11 DE NOVIEMBRE DE 1656p. 365
82 [158, XI, 365-370] REPETICIÓN DE LA ORACIÓN DEL 11 DE NOVIEMBRE DE 1656 No extrañarnos si cambiamos de disposición. Caridad de san Martín, que ha de imitar la compañía. Los hermanos coadjutores no deben tener recreo. Noticias de los misioneros de Polonia y de Lucas Arimondo, de Génova. Se retrasa el viaje de los misioneros destinados a Madagascar. En la repetición de la oración, el padre Vicente tomó ocasión para hablar de lo que dijo un seminarista,…
Repeticion OracionTexto de San VicenteTomo XI-A29 DE NOVIEMBRE DE 1656página PDF 251
Asunto principal: La Parábola Del Grano De Mostaza
86 [162, XI, 385-389] REPETICIÓN DE LA ORACIÓN DEL 29 DE NOVIEMBRE DE 1656 SOBRE LA PARÁBOLA DEL GRANO DE MOSTAZA La fidelidad a las reglas y a las costumbres recibidas asegura el progreso espiritual; la negligencia prepara la ruina de los particulares y de las comunidades. Servicios prestados por la casa de Marsella a los novicios de San Víctor. Nuestro veneradísimo y bienaventurado padre Vicente empezó encomendándonos a los misioneros de Roma y luego a los de…
CartaTexto de San VicenteTomo VI6 de agosto de 1657página PDF 364
otras palabras duras 2. Por otra parte me han escrito que se han salido del seminario gran número de sacerdotes y de clérigos por no poder digerir la acritud de sus reprimendas. He sabido también de otra fuente que otros, que estaban dispuestos a entrar en él, han cambiado de idea al saber que es usted demasiado duro. Y finalmente, Padre, me han dicho que los que están ahora bajo su dirección están molestos al verse tratados con…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B30 DE DICIEMBRE DE 1657página PDF 353
de Dios, sus pensamientos se dirigen hacia su país, hacia sus padres, empieza a cansarse de su vocación y más pronto o más tarde lo dejará todo. Si no se sale, peor para la Compañía; pues, como ya no siente gusto en lo que hace, no sirve para nada. No siente más que frialdad con sus superiores, negligencia en el servicio de los pobres, de forma que es mejor para la Compañía que se salga; pero no para…
Repeticion OracionTexto de San VicenteTomo XI-A10 DE AGOSTO DE 1657página PDF 265
Asunto principal: La Oración
para implorar la ayuda de su misericordia y de su gracia. Por consiguiente, es muy razonable que, cuando haya que tratar con una tan alta y tan sublime Majestad, se piense un poco qué es lo que se va a hacer, ante quién nos vamos a presentar, qué es lo que queremos decirle, qué gracia es la que hemos de pedirle. Sin embargo, muchas veces sucede que la pereza y la negligencia nos impiden pensar en esto; o…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B21 DE JULIO DE 1658página PDF 439
Asunto principal: La Fidelidad A Las Reglas
fecciones, y cómo se eleva a él por actos de amor. «Salvador mío, te amo y de todo corazón; y como no puedo amarte como tú mereces, te ofrezco el amor que nos tiene tu Padre». El ve cómo otra tiembla a la vista de sus faltas y cómo busca los medios para levantarse de ellas; todo esto lo mira lleno de gozo. Cuando una falta por descuido, por pereza o por otros motivos, mirad, hijas mías, le…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B6 DE OCTUBRE DE 1658página PDF 457
drán hacerlo; o bien se lo dicen a la hermana que las despierta por la mañana, cuando no han podido hacerlo la noche anterior. — Mirad, hijas mías, os diré esto de pasada: visito a veces cierto monasterio de religiosas y le pregunto a la madre superiora: «Pero, madre, ¿no me dice usted nada de las que faltan al levantarse?». — «No le digo nada, responde, porque toda se levantan, gracias a Dios». Pues bien, todas ellas son…