ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A23 de julio de 1649página PDF 492
de nuestras hermanas, de las que acaban de decir cosas tan bonitas! Pasemos a la tercera de la que tenemos que hablar. ¿Quién de vosotras ha vivido con sor Margarita Bossu? Una hermana dijo: — Yo estuve con ella poco tiempo. Observé que tenía mucho amor a los pobres y también que, cuando la reprendía en alguna cosa, aceptaba bien el aviso y no decía nada para excusarse. — Era, añadió el Padre Vicente, de mucha mansedumbre y…
CartaTexto de San VicenteTomo IV15 de junio de 1650página PDF 38
es demasiado serio y que, al llevarse a cabo por una persona que es también seria, engendra el disgusto, sobre todo cuando Dios quiere retirar el consuelo interior y la suavidad espiritual que de vez en cuando quiere que sientan aquellos que sirven a los pobres; 3.º por parte del espíritu maligno que, para apartarle de los grandes bienes que usted está haciendo, le sugiere esa antipatía. En fin, ese cansancio puede provenir del mismo Dios; pues para…
CartaTexto de San VicenteTomo IV26 de noviembre de 1651página PDF 270
de abandono en su voluntad y de aceptación de los designios de su justicia. Doy gracias a Dios por la paz interior que conserva en usted y en su familia; no dudo de que usted se la pedirá insistentemente para el país y para todo el reino, así como también la gracia para el pobre pueblo de usar bien de las aflicciones de la guerra. Veo que está usted dudando de lo que tiene que hacer. Hay que…
CartaTexto de San VicenteTomo V10 de diciembre de 1653página PDF 55
tivos para esperar que pronto aprenderá lo que hay que hacer y lo cumplirá todo con dignidad. No pude escribirle a usted por medio de él por no haber tenido tiempo para ello. Le escribí entonces a otro misionero, que está trabajando con los pobres de Laón, que se trasladase a Châlons para estudiar con él y con usted la mejor manera de atender a los enfermos espiritual y corporalmente. Haga el favor de decirme de vez en…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A3 DE JUNIO DE 1653página PDF 551
Asunto principal: La Fidelidad A Dios
— Bien dicho, hija mía. Esta hermana ha dicho una cosa muy cierta: ser fiel es perseverar en el servicio de Dios hasta el fin; porque, sin la perseverancia, todo está perdido. Podéis verlo, hermanas mías, en una persona que ha servido a Dios durante uno o dos anos; si no persevera ¿de qué le sirve? Para nada; lo mismo que tampoco le serviría a una Hija de la Caridad haber pasado diez anos, o quince, o veinte,…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A25 DE MAYO DE 1654página PDF 599
Asunto principal: La Conservación De La Compañía
59(59,IX,682-698) CONFERENCIA DEL 25 DE MAYO DE 1654 Sobre la conservación de la Compañía Mis queridas hermanas, el tema de esta conferencia es sobre la conservación de la Compañía. Se divide en tres puntos. El primer punto es sobre las razones que tienen las hermanas para entregarse a Dios y vivir de tal manera que su Compañía pueda durar muchos años o, por mejor decir, que perdure felizmente y que pueda conservarse para siempre; en el segundo punto…
CartaTexto de San VicenteTomo V3 de septiembre de 1655página PDF 398
de Francia ante el rey de Suecia, para ponerles bajo su protección, sabemos que su predecesor, cuando hizo la guerra a Alemania, nunca hizo daño a los sacerdotes. ¡Animo, pues, padre! No tenga miedo; lo que Dios guarda, bien guardado está Seguiremos ofreciéndole a él de una manera especial y usted deberá confiar mucho en su paternal protección; lo que él quiere es tener un motivo para defenderle, y sin eso tendría usted razón para abandonarse en manos…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-A6 DE AGOSTO DE 1655página PDF 123
Asunto principal: La Pobreza
Dios: amar, como él y los suyos, la pobreza, a la que se opone el espíritu del mundo, ese espíritu de propiedad y de comodidad que busca la satisfacción propia, ese espíritu de apego a las cosas de la tierra, ese espíritu de anticristo, si, de anticristo, no ya de ese anticristo que ha de venir un poco antes de nuestro Señor, sino de ese espíritu de riquezas opuesto a Dios, de esas máximas contrarias a las que…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-A13 DE AGOSTO DE 1655página PDF 138
Asunto principal: La Pobreza
ción necesaria para llegar a ella, y una condición, un estado, por donde hay que pasar y donde hay que estar para ser perfecto; por el contrario, el deseo de poseer riquezas es un estado que nos abre el camino ancho y espacioso para toda clase de males. Así pues, la pobreza nos coloca en un estado de perfección. Pero veamos cuál es ese estado de pobreza, cuál es esa virtud y en qué consiste: tal es el…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B20 DE AGOSTO DE 1656página PDF 177
Asunto principal: La Pobreza
Pues bien, si hay personas en el mundo que deben distinguirse en la práctica de honrar la vida pobre del Hijo de Dios y que están obligadas a amar la pobreza, son las Hijas de la Caridad, ya que todas manejáis los bienes de los pobres. Os lo confían todo, ya que Dios les concedió a nuestras queridas hermanas la gracia de cumplir muy bien con su deber en el pasado y esto ha creado tal estima de…
CartaTexto de San VicenteTomo VI29 de septiembre de 1657p. 496
2493 [2397,VI,496-497] A SOR FRANCISCA MÉNAGE París, 29 de septiembre de 1657 Hermana: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros. Sus cartas me llenan siempre de alegría ya que me hacen ver cuán de Dios es usted y cómo quiere usted entregarse a él cada vez más. Le doy las gracias por ello a su divina bondad. Espero que pase pronto por Nantes uno de nuestros padres. Propóngale usted esa renovación que desea hacer y espero…
CartaTexto de San VicenteTomo VI13 de octubre de 1657página PDF 487
Siendo esto así, el caritativo socorro que por él se ofrezca será más bien para agradecer las gracias que Dios le concedió que para pedir por su descanso. Se lo digo con toda sinceridad, que nunca hemos observado ninguna imperfección en él, sino una tendencia continua a la perfección; también lo ha reconocido así el señor cardenal de Génova, que había concebido tan alta estima de su virtud que quería confiarle su alma y su salvación. ¡Que Dios…