ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A25 DE MAYO DE 1654página PDF 612
Asunto principal: La Conservación De La Compañía
Veamos, pues, por dónde podría abrir brecha el enemigo; preguntémonos por dónde podría entrar, hagamos allí una muralla, pongamos un cañón, busquemos finalmente los medios para impedirlo, pues si este enemigo de nuestras almas llegara a penetrar en la Compañía, ¡qué no haría por arruinarla y echarla por tierra! Nuestro veneradísimo padre dijo entonces por tres veces, deteniéndose tras cada exclamación y con los ojos elevados al cielo: «¡Ay, hijas mías! ¡Ay hijas mías! ¡Ay, hijas mías!». Y…
CartaTexto de San VicenteTomo V19 de febrero de 1655página PDF 296
La segunda es que las personas que se han entregado a Dios de esta manera trabajan con mucha mayor fidelidad en la adquisición de las virtudes que tienden a la perfección de su vocación, por causa de la promesa que le han hecho a Dios mediante los votos, que aquellas otras personas que no tienden a ese bienaventurado estado de vida que abrazó Nuestro Señor; y que, según esto, la congregación de la Misión trabajará más eficazmente por…
CartaTexto de San VicenteTomo V7 de mayo de 1655página PDF 351
ses. Le había escrito varias veces que se apartase de aquel aire viciado a cualquiera de nuestras casas, la que él prefiriese; pero se excusó 2, por no querer abandonar a su familia, que estaba también toda ella enferma, de forma que hubo que llamar a una persona externa para que los atendiera Imposible decirle la pérdida que hemos sufrido, pues todos conocen la gran abundancia que tenía de todas las virtudes propias de los misioneros, su gran…
CartaTexto de San VicenteTomo V22 de septiembre de 1655p. 425
2006 [1922,V ,426] A UN SACERDOTE SALIDO DE LA COMPAÑIA 22 de septiembre de 1655 Le he concedido la parroquia que usted me pide a otro buen sacerdote que está decidido a residir allí y a hacer el bien. Me hubiera gustado mucho poder servirle, después de haberle visto hacer una oblación de sus bienes y un sacrificio de usted mismo a Dios por la salvación del pobre pueblo si, al revocar un propósito tan santo, no me…
CartaTexto de San VicenteTomo V24 de septiembre de 1655página PDF 408
que vamos conociendo los avances del enemigo 1; pero no por eso disminuyen mis esperanzas en que Dios hará que más pronto o más tarde se restablezca la situación. Con esta intención rezamos incesantemente y mandamos rezar a todos para que quiera Dios conceder la victoria a las armas del rey y tomar él mismo la defensa y la dirección de ese reino para el bien de la iglesia, que tantos intereses tiene en esa guerra. También le…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B8 DE AGOSTO DE 1655página PDF 83
Asunto principal: La Fidelidad A Las Reglas
69(69,X,97-105) CONFERENCIA DEL 8 DE AGOSTO DE 1655 Sobre la fidelidad a las reglas Hijas mías, vamos a continuar con el tema que empezamos hace ocho días. No os voy a preguntar, sino que os diré solamente lo que se me ocurre sobre este tema, que es: 1.º las razones que tenéis para observar bien las reglas; 2.º las faltas que observáis contra ellas; 3.º los medios para observarlas bien en el futuro. El primer motivo es que…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B8 DE AGOSTO DE 1655página PDF 84
Asunto principal: La Fidelidad A Las Reglas
pájaros tienen alas para volar, sin que les sirvan de estorbo, también las Hijas de la Caridad tienen sus reglas, que les sirven de alas para volar a Dios; en lugar de resultarles un peso, ellas vuelan cuando las practican bien. Pero si una hija de la Caridad no tiene esas alas, que son sus reglas practicadas con fidelidad, se puede decir muy bien que está perdida. Sería de desear que tuviéramos los pensamientos y sentimientos del bienaventurado…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B29 DE SEPTIEMBRE DE 1655página PDF 97
Las antiguas que han estado trabajando desde entonces hasta ahora tienen que continuar con más fervor no sea que, al relajarse por causa de su antigüedad, pierdan el mérito que han adquirido. Las nuevas deben decir: «Si nuestras hermanas mayores han trabajado tanto para adquirir estas gracias a la Compañía, ¿no vamos a cuidar nosotras de conservarlas por la fidelidad a la práctica de nuestras reglas? ¡Queremos no solamente conservar las gracias que Dios ha derramado sobre la…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B2 DE NOVIEMBRE DE 1655página PDF 123
Asunto principal: Las Máximas De Jesucristo Y Las Del Mundo
las cosas del mundo, es mala señal; desconfiad de esa persona. Si os dijeran: «¡Dios mío! ¡Bienvenida esa hermana a la Compañía! ¡Cuánto la quieren las damas!», tened horror de todo eso. No hay que alabar nunca las gracias naturales en una persona que se ha entregado a Dios, ni hablar mal de las que no tienen tanto. Las casas bien ordenadas tienen como norma no alabar nunca los talentos naturales; sólo se estima en ellas la virtud;…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B2 DE NOVIEMBRE DE 1655página PDF 125
Asunto principal: Las Máximas De Jesucristo Y Las Del Mundo
He aquí una hermana virtuosa que quiere obedecer a sus superiores y seguir sus órdenes con fidelidad, que no querría hacer nada en contra de la voluntad de los superiores, ni siquiera tener un solo pensamiento contra su intención, si fuera posible. Si por este motivo se le critica, si se ve mal que no sea como las otras que no tienen tantos miramientos, si debido a su fidelidad se habla mal de ella y se la desprecia,…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-A13 DE AGOSTO DE 1655página PDF 128
Asunto principal: La Pobreza
¿No es verdad, padres y hermanos míos, que cuando vinisteis se os indicó esto y se os dijo: «Ved si podéis aceptar esta práctica y si podéis guardar con exactitud esta pobreza; vedlo y pensad en ello»? Os tomasteis tiempo para reflexionar; pensasteis en ello delante de Dios; tomasteis esta resolución en su presencia; no digo todavía que se lo prometisteis a Dios: ya hablaremos luego de ello. Así pues, tras pensar bien y seriamente en ello, creísteis…
Repeticion OracionTexto de San VicenteTomo XI-A24 DE AGOSTO DE 1655página PDF 179
¡realizar las acciones de un borracho! ¡Miserable de mí! Soy yo la causa de ese desorden; eso no habría ocurrido sin los pecados de este miserable. Hermano mío, ¡llenémonos los dos de confusión! Después. de eso, se echó usted a dormir en la cocina ante nuestros hermanos; ¡qué ejemplo para los nuevos! ¿Qué dirán de usted? ¿qué dirán de mí, por tener tales individuos en la Misión? ¿Así es como se vive aquí? ¿Se toleran y permiten estos…