ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A15 DE ENERO DE 1645página PDF 167
Asunto principal: Las Virtudes De La Hermana Juana Dalmagne
— Padre, hablamos de las virtudes de nuestras hermanas difuntas para glorificar a Dios por las gracias que su bondad les ha hecho y para animarnos a perseverar en nuestra vocación. Las principales virtudes que he observado en ella, durante el poco tiempo que tuve la dicha de verla, son una gran modestia y recato y una gran exactitud en el reglamento de la Casa. Estimaba la obediencia, parecía tener el espíritu unido a Dios, no aspiraba más…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A15 DE ENERO DE 1645página PDF 169
Asunto principal: Las Virtudes De La Hermana Juana Dalmagne
— Ved, hijas mías, ésa es la señal de una sólida perfección; sed exactas en la obediencia, tanto si los superiores están ausentes como si están presentes. ¡Qué gran virtud es la del desapego a los lugares! Hay que ser así para ser verdadera Hija de la Caridad; de lo contrario, se faltaría con frecuencia. ¿Y usted, hermana, qué ha pensado? — Señor, tenemos que hablar de las virtudes de nuestras hermanas difuntas para servirnos de sus ejemplos…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A15 DE ENERO DE 1645página PDF 176
Asunto principal: Las Virtudes De La Hermana Juana Dalmagne
Tenía mucha cordialidad y paciencia. Cuando me veía de mal humor, me aconsejaba con mansedumbre y con algunas invenciones o distracciones, e incluso prescindía de su voluntad y de sus sentimientos para darme alguna satisfacción. Algunas veces le descubrí mi interior; ella me animaba y me decía que era peor que yo. Cuando me veía en medio de algunas penas extraordinarias cuyo motivo le ocultaba, rezaba a Dios por mi. Muchas veces he experimentado los efectos, especialmente un…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A15 DE ENERO DE 1645página PDF 176
Asunto principal: Las Virtudes De La Hermana Juana Dalmagne
Un día, al saber que algunas personas ricas se habían eximido de tributo, para sobrecargar a los pobres, les dijo libremente que era contra la justicia y que Dios los juzgaría por esos abusos. Y como yo le hiciese advertir que hablaba con mucho atrevimiento, me contestó que, cuando se trataba de la gloria de Dios y del bien de los pobres, no había que tener miedo de decir la verdad Por lo que se refiere a la…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A22 DE ENERO DE 1645página PDF 201
Asunto principal: La Observancia Del Reglamento
te treinta años sin faltar nunca para alcanzar de Dios la pureza por la que él concedió a su santa Madre, y también para bien morir. Así pues, hijas mías, rezar el rosario es una devoción muy hermosa, particularmente para las Hijas de la Caridad, que tanta necesidad tienen de la asistencia de Dios para tener esta pureza, que les es tan necesaria. ¡Bienaventuradas las almas que se entregan al servicio de Dios por la pureza! Hermanas mías,…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A1 DE MAYO DE 1646página PDF 232
Asunto principal: La Indiferencia
Hijas mías, ¿habrá más obediencia en esa gente para ir a buscar la muerte, que en vosotras para ir a buscar la gloria de Dios? No, mis queridas hijas, no puedo creerlo. Y si Dios quisiese castigar a la Compañía, permitiendo que alguna prefiriese un cargo a otro, una parroquia a otra, la compañía de una hermana a la de! otra, y se negase a ir adonde se la enviase, ¡oh!, en aquella misma hora, deberíais elevar vuestras…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A19 DE AGOSTO DE 1646página PDF 243
Asunto principal: La Práctica Del Respeto Mutuo Y De La Mansedumbre
cor entre sí. No habría nada tan odioso. Sé de una ciudad en donde ocurrió esta desgracia; hubo tal escándalo que, si hubiese dependido de ellos expulsar a las Hijas de la Caridad, no las hubieran querido ver jamás; y esto porque, según se dice, se llaman Hijas de la Caridad y no lo eran, ya que no podían soportarse ni vivir en paz una con otra. El no corresponder con las costumbres al nombre que se tiene,…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A22 DE OCTUBRE DE 1646página PDF 268
Señor mío y Dios mío, Jesucristo, Salvador mío, el más amable y amoroso de todos los hombres, que has practicado incomparablemente más que todos juntos la caridad y la paciencia, que has recibido más injusticias y afrentas que todos, y que has tenido por ellas menos resentimiento que nadie, escucha, por favor, la humildísima oración que te dirigimos, para que te plazca derramar sobre la Compañía el espíritu de la caridad que tú tuviste y el espíritu de…
CartaTexto de San VicenteTomo III2 de mayo 1647p. 182
983 [942,III,182-185] A JUAN DEHORGNY, SUPERIOR, EN ROMA 2 de mayo 1647 Como puede usted imaginarse, no busco más que la voluntad de Dios en el asunto de Persia. Ya le dije por escrito todos los detalles. He hecho todo lo que he podido por tener algún externo para el obispado de Babilonia, que nos han ofrecido, pero nadie quiere aceptar o no puede hacerlo, por sus disposiciones, o por su condición, o por la situación de sus…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A30 DE MAYO DE 1647página PDF 278
Asunto principal: Las Reglas
ras debidas. Sobre el tercer punto, observó que un buen medio era tener a las reglas mucha estima y amor, ya que son el camino por el que llegaremos al Cielo; y que tengamos cuidado de no hacer nada que pueda desedificar a nuestras hermanas. Otra hermana observó que no había mejor medio que la práctica de las reglas para agradar a Dios y progresar en la virtud, que se faltaba muchas veces hablando de los defectos de…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A22 DE SEPTIEMBRE DE 1647página PDF 312
Asunto principal: La Perseverancia En La Vocación
tras cobardías damos lugar a que descargue sobre nosotros su justa cólera. Usted, hermana, ¿quiere decirnos sus pensamientos? — Yo he creído que una de las razones para estar fuertes en nuestra vocación, es que Dios es glorificado en ella por los ejercicios de piedad que practicamos todos los días al servir a los pobres. La segunda razón es que no está bien comenzar, si luego no perseveramos para aumentar la gloria de Dios. — He aquí dos…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A15 DE MARZO DE 1648página PDF 335
Asunto principal: El Buen Uso De Los Avisos
Se fue a buscar a la emperatriz: «¿Cómo es posible, esposa mía, que no me hayáis dicho nunca que tenía mal aliento?». «Desgraciadamente, señor dijo ella, yo no ponía interés en ello, porque creía que el aliento de todos los demás hombres olía como el vuestro». ¡Gran inocencia la de aquella princesa! Pero fijaos, por favor, cuál es la naturaleza de este mal. Pues bien, está la fetidez del pecado que infecta a las almas lo mismo que…