CartaTexto de San VicenteTomo VIIIp. 174
ese crimen era falso, o recibir un castigo si era verdadero. Entonces el juez ha ordenado que el joven sea llamado para responder de ello. Pero las cosas no han pasado de allí, ya que se ha decidido a reconocer a esa muchacha por esposa y habitar con ella, después de haber hecho convalidar su matrimonio. Para ello, Padre, necesita una dispensa, que le ruego obtenga en la Penitenciaría o en otra parte, de la manera que juzgue…
CartaTexto de San VicenteTomo VIIIpágina PDF 226
1.º Que no condenamos la asistencia a las religiosas, al contrario, alabamos a los que las sirven, como a esposas de Nuestro Señor que han renunciado al mundo y a sus vanidades para unirse a su soberano bien; pero no todo lo que es plausible en los demás es conveniente para nosotros. 2.º Que las hijas de la Caridad no son religiosas, sino hermanas que van y vienen como seglares; son personas de las parroquias bajo la dirección…
CartaTexto de San VicenteTomo VIIIp. 314
tado al abandonar el mundo y las gracias que le concede en la religión, como por la bendición que tiene de ser del número de los hijos de Dios y de las esposas de su Hijo, que es la gracia de las gracias, pues comprende todos los bienes y le pone ya en este mundo en posesión de las gloria eterna. Así pues, muéstrese muy agradecida a ello, agradézcaselo muchas veces a Dios y pídale misericordia para mí,…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-Apágina PDF 73
Asunto principal: La Obediencia
La obediencia que debéis a vuestras reglas es de una gran importancia. Les debéis obediencia desde el día de vuestra entrada en la Compañía; porque no habéis sido admitidas sin haber dicho que así lo queríais. De ordinario se os concede bastante tiempo para pensar en ello; no se os oculta nada. Por eso, mis queridas hermanas, tenéis que ser sumamente puntuales, hacer caso de todas las advertencias e ir inmediatamente a sitios adonde os llama la campana…
CartaTexto de San VicenteTomo I6 de abril de 1619p. 64
Maz., ms. 2.430; F ELIBIEN, Histoire de la ville de París, III, París 1725, 5 vol., en 8.º, 1.312). El primer monasterio tenía como superiora en 1629 a Elena-Angélica Lhuillier, nacida en 1592 de Francisco, señor de Interville, y de Ana Brachet, señora de Frouville, casada en 1608 con Tomás Gobelin, señor du Val, maestro ordinario de la cámara de cuentas, recibida en la Visitación de París el 2 de julio de 1620, después de la anulación de…
CartaTexto de San VicenteTomo I30 de octubre 1626p. 25
Las esposas de los simples escuderos, cualquiera que fuese la nobleza de sus maridos, sólo tenían derecho al título de mademoiselle. (Historique généalogique et héraldique des pairs de France, I, por le Chevalier de Courcelles. París 1822-1823, 12 vol., intr., 36). Por su matrimonio, Luisa de Marillac se había convertido en mademoiselle Le Gras (trad. señorita Le Gras). 2. Pequeña localidad del Marne. 3. Vicente de Paúl tenía entonces, como socios, en sus trabajos de misiones a Antonio…
CartaTexto de San VicenteTomo III28 de julio de 1628página PDF 421
tarme con las cartas que me ha enviado, y que le confieso que me han llenado de tristeza al ver cómo esa persona a la que siempre he visto tan sumisa a la providencia de Dios pone dificultades a la elección que Nuestro Señor ha hecho de ella para la dirección de sus queridas esposas y hermanas suyas de Meaux. Pues creo, mi querida hermana, que esta elección es una verdadera vocación de Dios: 1.º porque se ha…
CartaTexto de San VicenteTomo VII18 de octubre de 1637página PDF 272
Si es así, cometió usted un pecado mortal y no por eso deja de estar comprometido con la promesa que hizo, ya que la acción exterior compromete a la interior. No se le dispensaría a un sacerdote de las santas órdenes que ha recibido por el hecho de decir que no tuvo intención de recibirlas, ni se anularía un matrimonio cuando el marido o la mujer dijeran que consintieron solamente de boca, pero no de corazón, ya que…
CartaTexto de San VicenteTomo I22 de agosto de 1639página PDF 152
¡Dios mío, señorita! ¡Cuántas faltas he cometido con usted! Ayer le aseguré que iría hoy a ver su hermoso y devoto paraíso 2 y que vería a la señora presidenta Goussault 3 y a la señorita Poulaillon 4; sin embargo, no he hecho ni lo uno ni lo otro, y me he ido a los pueblos, de donde acabo de volver. Ha sido para trabajar en la Caridad de Champigny 5, donde se requiere su presencia. Le suplico…
CartaTexto de San VicenteTomo II1 de marzo de 1640p. 33
En cuanto al segundo punto, me siento muy consolado por lo que usted me dice de lo tratado por el señor Le Bret con el señor vicegerente, y creo que será conveniente no perder tiempo en ello. En cuanto a las iglesias y la residencia, somos demasiado pobres para pensar en Nuestra Señora de Loreto. Creo que será mejor pensar en lo que ya le he escrito, comprar alguna casa a bajo precio, pero de forma que disponga…
CartaTexto de San VicenteTomo II30 de agosto de 1640p. 109
La bella baronesa — como la llama Voiture — estaba muy relacionada con la duquesa de Aiguillon. Los enemigos de Richelieu hicieron correr en contra de las dos amigas los rumores más infamantes (cf. T ALLEMANT DES REAUX, Les historiettesII Paris 1833-1835, 6 vol. in 8.º, 32; Recueil des chansons historiques I, 149, ms. de la Biblioteca del Arsenal). Voiture ha descrito la magnífica casa de recreo que poseía en la Barre, cerca de Montmorency (Oeuvre Paris 1858,…
CartaTexto de San VicenteTomo II9 de octubre de 1640página PDF 106
Se comprenden las vacilaciones del santo en un tiempo en que la atención de los teólogos todavía no se había fijado en la cuestión de saber en qué consisto formalmente la esencia del estado religioso. Para ser religioso, no bastaba con hacer los votos que comúnmente se llaman votos de religión; había que pronunciarlos ante una persona que tuviese la misión de aceptarlos en nombre del Instituto y de la Iglesia. Al faltar esta última condición, los miembros…