CartaTexto de San VicenteTomo IV23 de agosto de 1651p. 241
1459 [1396,IV ,241-242] AL PADRE FRANCISCO BOULART 1 París, 23 de agosto de 1651 Mi reverendo padre: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros. No dejaré de recordar a la reina y al Consejo de asuntos eclesiásticos lo que me hizo usted el honor de escribirme sobre la abadía de San Vicente de Reuil, apenas tenga la oportunidad de salir, como espero hacerlo con la gracia de Dios dentro de unos días 2; entretanto es necesario…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A5 DE MARZO DE 1651página PDF 496
Asunto principal: La Confesión
Puede ser, porque confesarse bien a fin de confesarse mejor otra vez, es muy bueno; y en efecto, el buen empleo de las gracias que Dios nos concede no es solamente meritoria para la acción presente, sino también para la próxima y para todas las demás. — Pero, ¿en qué defectos se puede caer en la confesión? — Se pueden disimular las faltas, creyendo que se trata de cosa poco importante y que otra vez lo haremos mejor,…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A5 DE MARZO DE 1651página PDF 497
Asunto principal: La Confesión
fe, nuestra esperanza, nuestra caridad y amor a Dios, nuestra templanza nuestra humildad, en fin todo lo demás. Usted, hermana, ¿qué razones tienen las Hijas de la Caridad para saber confesarse bien? — Padre, creo que es para adquirir la gracia de Dios. — Muy bien: para adquirir la gracia de Dios. Deberíamos sentirnos felices de que todo el mundo conociese nuestras faltas; un santo ha dicho que hay que estar dispuestos a decir los pecados en medio…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A5 DE MARZO DE 1651página PDF 499
Asunto principal: La Confesión
Una persona que va a confesarse sin examinar su conciencia, sin contrición, o sin deseos de aceptar la penitencia, o de restituir los bienes ajenos que posee, ¿comete una falta? — Sí, Padre. — El pecado no se perdona nunca sin la restitución. Ahorrar de los bienes de los pobres en alguna parroquia para apropiarse de ellos, ¿es un pecado? — Sí, Padre. — ¡Dios mío!, hermanas mías, es un sacrilegio; porque es tomar algo que pertenece a…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A5 DE MARZO DE 1651página PDF 501
Asunto principal: La Confesión
que el confesor nos riña, cosa que no deberíamos temer, o por cualquier otro motivo. En tercer lugar, no hablar bien, esto es, disimular los peca dos para que no aparezca lo que son, o expresarse como si se tuviesen dudas: «Si he hecho esto o aquello, pido perdón a Dios», cuando la verdad es que no hay duda en ello, o excusar se, o callar un pecado para decírselo a otro confesor. Me parece que todas estas…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A5 DE MARZO DE 1651página PDF 501
Asunto principal: La Confesión
La señorita prosiguió: He pensado, como primera razón, que el sacramento de la penitencia bien recibido ayuda mucho a las almas a glorificar a Dios, poniéndolas en ese estado por la reconciliación que se logra con su bondad, y que le perdone todos sus pecados. La segunda razón es que, si no hacemos todo lo posible para recibir bien este sacramento, despreciamos en cierto modo la gracia que Dios nos ofrece en él, y en donde se nos…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A5 DE MARZO DE 1651página PDF 503
Asunto principal: La Confesión
daremos de nuevo totalmente admitidos a la gracia de Dios y seremos agradables a la Santísima Trinidad. — ¡Alabado sea Dios hermanas mías!, me siento sumamente edificado por lo que se ha dicho.Creo que os confesáis bien, y puedo deciros, para el consuelo de muchas, que mientras he sido vuestro confesor he tenido un gran consuelo. La mayor parle lo hacían muy bien, y quiero creer que lo seguís haciendo todavía mejor y que, en vez de decaer,…
CartaTexto de San VicenteTomo IV5 de julio de 1652página PDF 396
Se fueron al día siguiente a ver a su amo, el señor duque de Bouillon, a Saint-Denis, en donde está la corte desde hace ocho o diez días. Y como los tiempos se están poniendo cada vez más difíciles, nos han aconsejado que tengamos aquí algunos hombres armados. En efecto, los hemos tenido esta noche, para que nos protejan con la gracia de Dios durante esta mala época que estamos pasando; yo mismo he estado velando con ellos;…
CartaTexto de San VicenteTomo IV20 de septiembre de 1652página PDF 448
pidieran con mucha insistencia y totalmente dispuestos a acomodarse a nuestro pequeño Instituto y a nuestras costumbres; indíqueme con claridad cuáles son sus intenciones y todo lo que ocurra sobre esto. Quizás lo único que quieren es que fundemos en aquella diócesis y entregarse luego a la compañía, como si no hubiera ninguna sociedad entre ellos. Me dice usted que no sabe cómo arreglar con ellos el asunto de nuestros votos. No hay que andar con fingimientos, padre,…
CartaTexto de San VicenteTomo IV2 de octubre de 1652página PDF 454
1626 [1557,IV ,487-490] A FELIPE VAGEOT, SUPERIOR DE SAINTES París, 2 de octubre de 1652 Padre: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros. Me ha apenado mucho la noticia de su enfermedad; pero, puesto que es la voluntad de Dios, hay que someterse a ella y esperar de su bondad su rápido restablecimiento; puede usted imaginarse con qué corazón se lo pido, ya que de ello depende la salvación de otros muchos. La corrupción de la…
CartaTexto de San VicenteTomo IV19 de octubre de 1652p. 498
1632 [1563,IV ,498-499] A TOMAS BERTHE París, 19 de octubre de 1652 Padre: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros. Sigo estando preocupado por su salud; espero que, con la gracia de Dios, ya se habrá usted restablecido por completo. Le ruego sin embargo que no tenga prisa por ponerse a trabajar, hasta que se encuentre totalmente bien. No he recibido aún su carta, que debería haber recibido ayer. Se dice que no ha llegado el…
CartaTexto de San VicenteTomo IV21 de febrero de 1653página PDF 515
Además, hace ya algún tiempo que ejercitamos a la compañía en las materias de controversia. Todos los lunes vienen tres o cuatro personas de la ciudad, que tienen gracia de Dios para convencer a los de la pretendida religión reformada y que convierten a no pocos de ellos, para enseñarles su método, según el cual dos de los nuestros disputan cada vez en presencia de ellos, haciendo uno de católico y el otro de hugonote. Uno de estos…