CartaTexto de San VicenteTomo VIIIpágina PDF 334
tios; y ahora nos encontramos un poco apurados por la elección que hay que hacer. No obstante, lo haremos lo mejor que podamos. Y Dios, que ve la gran obligación y el deseo tan grande que tenemos de contentar a la reina, nos asistirá, si esa es su voluntad. Le pediremos a Dios con mucho gusto, como ya lo hemos hecho, por la confirmación de la paz y el feliz éxito de los planes de Sus Majestades y…
CartaTexto de San VicenteTomo VIIIp. 381
3348 [3213,VIII,381-382] A SANTIAGO PESNELLE, SUPERIOR EN GENOVA 22 agosto 1660 Me señala usted las razones que ha tenido para permitir al Padre Simón dar apuntes por escrito y tiene duda de si habrá hecho usted mal. Sí, Padre, ha hecho mal, no por parte del Padre Simón que por la gracia de Dios es bastante capaz de ello, sino porque esa forma de enseñar no es la más segura ni la más útil y porque no ha…
CartaTexto de San VicenteTomo VIIIp. 402
3369 [3233,VIII,402-403] A JUAN MARTIN París, 27 agosto 1660 Padre: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros. He recibido sus cartas del 20 de julio y del 14 del corriente mes. Hay que tener paciencia con la marcha retrasada de la casa. Dios se la dará cuando sea tiempo y haya honrado un poco más la pobreza de Nuestro Señor, que no tenía una sola piedra donde reposar su cabeza. Nuestra familia de Roma ha estado…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-Apágina PDF 75
Asunto principal: La Obediencia
Así es preciso que suceda con vosotras: ayudaos las unas a las otras en vuestros defectos, pensando que, si hoy ayudáis a alguna de vuestras hermanas, bien sea en sus enfermedades corporales, o bien en caso de mal humor, mañana esa hermana, o alguna otra, os ayudará de la misma manera. Otra gran falta es que, cuando tenéis alguna dificultad, en vez de manifestárnosla a nosotros o a la hermana de la casa, vais a quejaros a alguna…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-Apágina PDF 272
cuentren, y de esta forma unas veces será una, y otras veces la otra, y nunca se darán cuenta los de fuera cuál es la primera. También es necesario que se tengan mucho respeto mutuo Para ello, que la hermana sirviente se convenza de que su hermana vale más que ella, y que es mucho más capaz de ocupar el lugar suyo. Hijas mías, hasta ahí es preciso llegar: creer siempre que el otro vale mucho más que…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-Apágina PDF 272
Hijas mías, cuando se os ocurra esto, poned los ojos en vosotras; decid inmediatamente: «Dios mío, ella vale mucho más que yo, que no hago nada que valga la pena; no hago más que estropearlo todo; no sé cómo me pueden sufrir». Hasta ahí, hijas mías, hay que llegar: no basta con decirlo, hay que sentirlo de verdad; porque, os lo repito, es imposible que un hombre de bien se mire a sí mismo delante de Dios sin…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-Bpágina PDF 16
Asunto principal: Las Tentaciones
ese lodazal en que se revuelca mi mente, ¿cómo querrían escucharme? ¿qué dirían de mí? Sin embargo, ese pueblo se convierte. ¿Y quién es el que los convierte? No ciertamente yo, pues es imposible que un hombre tan miserable pueda hacer esas maravillas. No soy yo, Dios es el que lo hace. Por eso yo no sirvo para nada y toda la gloria es suya». Así es, hermanas mías, como san Pablo se servía de sus tentaciones para…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-Bpágina PDF 18
Asunto principal: Las Tentaciones
a perder aquí, si no me cambian; no soy capaz de hacer aquí nada que valga la pena», ¿sería una tentación? — Sí, Padre. — Sí, mis queridas hermanas, es una tentación querer cambiar, querer ir a las aldeas, cuando se está en una parroquia; y cuando se está en las aldeas, querer volver a París. Es una tentación quejarse del lugar en que una está por obediencia. — ¡Pero es que este sitio, esta ocupación son incompatibles…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-Bpágina PDF 384
Y como la hermana siguiera con la preocupación de que el trabajo fuera superior a sus fuerzas, su caridad le aseguró lo contrario, haciéndole ver que, si iban allá y se necesitaba una tercera hermana, la enviaría enseguida y diciéndole que la citada señora le había prometido no dejarlas en aquel lugar sin informarse antes de todo lo que esperaban de ellas; y les ordenó además que no se comprometieran a nada sin haberle avisado antes de todo;…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-Apágina PDF 41
Asunto principal: Los Cargos Y Oficios
El que desea mandar, no puede tener el espíritu de nuestro Señor; este divino Salvador no ha venido al mundo a ser servido, sino a servir a los demás 1; y esto lo practicó de forma maravillosa, no sólo durante el tiempo que permaneció con sus padres y con las personas a quienes servía para ganarse la vida, sino incluso, como muchos padres han señalado, durante el tiempo que los apóstoles estuvieron con él, sirviéndoles con sus propias…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-Apágina PDF 43
Asunto principal: Los Cargos Y Oficios
cuando le avisaron que un obispo de su diócesis estaba peligrosamente enfermo; fue a verlo, y habiendo visto en él mucha paz y tranquilidad de espíritu, esto le extrañó y le hizo sospechar que estaría padeciendo seguramente una ilusión del espíritu maligno. Dicentes: pax, pax, et non erat pax 3. Se decidió a desengañar a aquel obispo, diciéndole: «Monseñor, ¿cómo es que goza usted de tan gran paz, tan extraordinaria para las personas de nuestra condición en semejante…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-Apágina PDF 46
nidades y malicias». Por lo que se refiere a las negligencias pasadas, ¡ay!, ¿qué remedio podemos aplicar ahora más eficaz que el pesar por haberlas cometido? Y luego esforzarse en glorificar a Dios y honrarle todo lo que podamos este poco tiempo que nos queda. Pues bien, es cierto que uno de los mayores honores y la mayor gloria que es usted capaz de darle en estos momentos, es esperar con toda la extensión a su corazón en…