Tema vicentino · Espiritualidad

Penitencia

202 referencias en textos de San Vicente.

202 referencias

CartaTexto de San VicenteTomo IIIp. 1

A ESTEBAN BLATIRON

Era ya sacerdote y tenía 40 años. Siguió a Bernardo Codoing a Roma, donde permaneció hasta su muerte. Murió de peste, en San Salvatore, cerca de Roma, el 29 de septiembre de 1649, pocos días después de haber confesado a un apestado, que le contagió su enfermedad. En una carta escrita después de su muerte (Biblioteca municipal de Lyon, manuscrito 774, f.º 219-223), Martin Le Vasseur, sacerdote de la Misión, tras elogiar su gran piedad, perfecta observancia y…
CartaTexto de San VicenteTomo IIIp. 40

AL CARDENAL MAZARINO

890 [851,III,40-41] AL CARDENAL MAZARINO París, 4 septiembre 1646. Monseñor: La presente es para comunicar a Su Eminencia que ha muerto hace poco un profesor de teología de la Sorbona. Se trata de proceder a una nueva elección en dicha facultad. El señor penitenciario 1 me ha dicho que los jansenistas se andan moviendo mucho para que se elija a uno de su partido. Los de la opinión común de la Iglesia se han puesto de acuerdo y…
CartaTexto de San VicenteTomo IIIpágina PDF 97

A ANTONIO PORTAIL

927 [886,III,98-99] A ANTONIO PORTAIL París, noviembre 1646. Padre: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros. Me extraña no haber recibido carta suya sobre [lo que] ha hecho en Cahors, tanto con el señor obispo, como [a propósito del buen] orden y dirección de la casa. No puedo creer que no me haya usted enviado la relación, [a no ser que] todavía no se ________ 4. Primera redacción: Dice el señor penitenciario. Carta 927 (CF). —…
CartaTexto de San VicenteTomo IIIpágina PDF 110

A ANTONIO PORTAIL, SACERDOTE DE LA MISION, EN CAHORS

A los demás déles permiso pero menos, consolándolos con la fidelidad a las prácticas, de forma que se atengan a una penitencia tan rigurosa como son las reglas. También le ruego, padre, que cuanto antes haga salir al padre Alméras para Annecy. No podría atravesar las montañas de Auvergne; por eso, que vaya directamente a Béziers, a Montpellier y que pase a Nîmes y, desde allí, al Espíritu Santo 2, a Lión y luego a Annecy. Nada le…
CartaTexto de San VicenteTomo IIIpágina PDF 226

A ANTONIO PORTAIL, EN ROMA

Le ruego que el padre Dehorgny, el padre Alméras y usted le hagan comprender nuestra preocupación por el robustecimiento de nuestro Instituto, del que está bastante bien informado, ya que los señores prelados no quieren que seamos religiosos y los religiosos nos aconsejan lo contrario, basándose en la ligereza humana y en los grandes trabajos de nuestro estado; que la providencia de Dios ha inspirado finalmente a la Compañía esta santa invención de ponernos en un estado en…
CartaTexto de San VicenteTomo IIIpágina PDF 298

A JUAN DEHORGNY

a quejarse ante el Papa El Hijo de Dios trataba a sus apóstoles como amigos, aunque no eran todavía sacerdotes; ¡y queremos nosotros tratar a los nuestros como servidores, a pesar de que la mayor parte tienen más virtud que muchos de nosotros, al menos por lo que a mí se refiere! 5 En cuanto al segundo punto, sobre la falta que hemos cometido al declararnos contrarios a las opiniones de los tiempos, son éstas las razones que…
CartaTexto de San VicenteTomo IIIpágina PDF 300

A JUAN DEHORGNY

El señor de Chavigny decía uno de estos días a un amigo suyo que dicho abad le había confesado que él y Jansenio habían trazado ese plan para desacreditar a dicha santa Orden a propósito de la doctrina y de la administración de los sacramentos. Y yo mismo le he oído conversar muchas veces casi todos los días sobre esto. Cuando el señor Arnauld 18, que dio nombre a ese libro, vio la oposición con que tropezaba por…
CartaTexto de San VicenteTomo IIIpágina PDF 301

A JUAN DEHORGNY

según nos ha dicho últimamente el gran maestre de Navarra 19, que es uno de los más sabios de nuestro tiempo, junto con el señor penitenciario 20 y los señores Cornet y Coqueret, que se reunieron aquí para estos asuntos, y que han visto que esa declaración es capciosa y contiene un montón de cosas por el estilo de lo que dijo en el primer libro. Lo que dice de que la iglesia practicaba al principio la penitencia…
CartaTexto de San VicenteTomo IIIpágina PDF 305

A JUAN DEHORGNY

de ello, que disputen, que ataquen y defiendan a diestro y siniestro las opiniones antiguas? ¡Oh Jesús! ¡No se trata de eso! He aquí lo que hacemos: no disputamos nunca de estas materias ni predicamos de ellas, ni hablamos nunca de estas cosas con los demás, a no ser que nos hablen de ello; y si se nos habla, procuramos hablar con el mayor recato posible, a no ser el padre Gilles, que a veces se deja llevar…
CartaTexto de San VicenteTomo IIIpágina PDF 336

A JUAN DEHORGNY

responder a la mía sobre las diferencias de opinión a propósito del libro de La communion 2. En respuesta a ella le diré, padre, que puede ser, como usted indica, que algunas personas se hayan aprovechado de este libro en Francia y en Italia, pero de un centenar que quizás hayan sacado algún provecho en París, consiguiendo mayor respeto en el uso de este sacramento, habrá por lo menos diez mil a quienes les ha perjudicado apartándoles completamente…
CartaTexto de San VicenteTomo IIIpágina PDF 336

A JUAN DEHORGNY

Pero él no hizo consistir la penitencia o, sea lo que fuere, la satisfacción, en retirarse de la santa confesión y de la adorable comunión, a no ser en los casos comprendidos en los cánones, que nosotros procuramos observar en el caso de ocasiones próximas, de enemistades y de pecados públicos; pero está muy lejos de haber hecho lo que se dice, que ordenó penitencias públicas por los pecados secretos y que obligó a la satisfacción antes de…
CartaTexto de San VicenteTomo IIIpágina PDF 337

A JUAN DEHORGNY

de nuestra religión, como práctica de los apóstoles y de toda la iglesia durante doce siglos, como una tradición inmutable, como una institución de Jesucristo, y continuamente está dando a entender que él se siente obligado a guardarla y ataca siempre que puede a los que se oponen al restablecimiento de esta penitencia. Por otra parte, enseña manifiestamente que en la antigüedad no existía ninguna otra penitencia para toda clase de pecados mortales más que la pública, como…
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