ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B11 DE NOVIEMBRE DE 1657página PDF 283
de usar de las medicinas, no solamente para nosotros, sino también para con nuestros pobres. Una hermana, viendo que el Padre Vicente iba ya a dar la bendición, le pidió perdón a él y a toda la comunidad. El le dijo: ¡Dios le bendiga, hija mía, por los sentimientos de penitencia que demuestra! Supongo, mi querida hermana, que está usted dispuesta a obrar mejor de aquí en adelante y a trabajar en la práctica de lo que acabamos…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B9 DE DICIEMBRE DE 1657página PDF 321
89(89,X,395-409) CONFERENCIA DEL 9 DE DICIEMBRE DE 1657 Mortificación, correspondencia, comidas, salidas (Reglas comunes, art. 24, 25, 26 Y 27) Hijas mías, he aquí el artículo 24 de vuestra regla, que vamos a explicar hoy. Empieza de este modo: «Aunque los continuos trabajos de las Hijas de la Caridad no les permitan hacer muchas penitencias y austeridades corporales, con todo podrán alguna vez practicar algunas, con licencia de la superiora en cosas ordinarias, y con la del director…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B9 DE DICIEMBRE DE 1657página PDF 322
San Pablo dice a este propósito: «Si nos hacemos justicia a nosotros mismos, Dios no nos la hará» 1; esto es, si nos castigamos a nosotros mismos, no seremos castigados por Dios; pues hay que satisfacer a la justicia divina en este mundo o en el otro. Se dice que el justo cae siete veces al día 2. Por eso mismo todas las personas virtuosas que viven todavía en la tierra tienen que entregarse a Dios para tomar…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B9 DE DICIEMBRE DE 1657página PDF 323
moriréis» 3. Y no habla de esta muerte corporal, sino de la muerte eterna. Padre, ¿qué nos dice usted? ¿Se condenará uno por no hacer penitencia? — Hijas mías, os lo aseguro: si una persona se entrega a sus placeres, a la búsqueda del honor y de sus satisfacciones, irá cayendo en una falta tras otra, hasta perecer finalmente. Hijas mías, bajemos la cabeza ante Dios y condenémonos; confesemos que, si no nos mortificamos, moriremos. Esto no se…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B9 DE DICIEMBRE DE 1657página PDF 323
Así pues, una de dos: o hacer penitencia o arrastrarse siempre en medio de imperfecciones, sin parecerse en nada a Nuestro Señor. Cuando uno está hecho de ese modo, se entretiene en cosas frívolas, en pensamientos vulgares. Esto es lo que se llama falta de mortificación interior. Hijas mías, mirad a las que se mortifican como es debido: ¡qué lejos están en eso! No tienen más pensamiento que el de entregarse a Nuestro Señor, sin vacilar en lo…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B9 DE DICIEMBRE DE 1657página PDF 324
¿Qué creéis que era lo que le obligaba a esto? Es que se había dado cuenta de que era preciso hacer penitencia. La vida del Hijo de Dios no nos predica otra cosa. Mientras estuvo en la tierra, practicó continuamente la penitencia en la bebida, en la comida, en el vestido, en el dormir y en todas las cosas. Pues bien, son esos los actos de penitencia que tenéis que hacer si queréis ser verdaderas Hijas de la…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B9 DE DICIEMBRE DE 1657página PDF 331
mal y falta a sus obligaciones! ¡Cuánto miedo ha de tener, si no persevera! Mis queridas hermanas, si hay algo que Dios se complace en mirar, es la observancia de las reglas; porque están compuestas por su espíritu, en el que han bebido los superiores; esto hace que, si cumplís la voluntad de Dios, que mira todo esto con complacencia y os concede nuevas gracias, podéis estar seguras de que todo el bien que cae sobre la Compañía…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B30 DE DICIEMBRE DE 1657página PDF 357
por impedirlo? ¡Eso es un pecado! Y hay que marcharse o ponerse de rodillas y decir: «Le he oído al Padre Vicente, o mejor dicho a nuestras reglas, que no hay que hablar mal de nuestras hermanas». Pero basta ya. Eso es lo que hay que hacer. Hay tres grados o maneras de amonestar: la primera consiste en advertir a uno que no obra bien; la segunda, ponerse de rodillas para rogar a los que critican que dejen…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-A27 DE ABRIL DE 1657página PDF 258
Asunto principal: Las Virtudes Del Hermano Jourdain
tres o cuatro años después de que ésta se reunió y empezó a vivir en comunidad. Se le admitió. Se le puso al principio en la cocina y luego se le llevaba a las misiones, más tarde se le encargó de la despensa y de comprar todo lo que se necesitaba; de esta forma se dedicó a las ocupaciones propias de los hermanos coadjutores. Era un poco impulsivo y violento; pero, como se ha dicho muy bien, reparaba…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-A27 DE ABRIL DE 1657página PDF 259
Asunto principal: Las Virtudes Del Hermano Jourdain
mos de ver en ciertas personas algunos defectos, ya que Dios lo permite así por fines que no conocemos. ¿Pero qué digo? Dios se sirve incluso de los pecados para la justificación de una persona; sí, los pecados entran en el orden de nuestra predestinación, y Dios obtiene de allí que hagamos actos de penitencia, de humildad, sí, padres, de humildad, que es la virtud propia de su Hijo, nuestro Señor Jesucristo. Decidme; las rosas, por ejemplo, llevan…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B6 DE ENERO DE 1658página PDF 368
manifiestan lo que se dice o se hace en las confesiones, en las conferencias. Por ejemplo, una hermana se acusa, como vemos que se hace con frecuencia, por espíritu de penitencia — ¡y quiera Dios que se continúe siempre en esta santa práctica, que debe llenarnos de gozo! — ; cuando veamos a una hermana que se acusa de sus faltas, ¿por qué no nos vamos a alegrar, si se alegra el cielo y no hay nada tan…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B6 DE ENERO DE 1658página PDF 370
Una hermana le pidió perdón al Padre Vicente y a toda la Compañía por cierta falta contra las reglas que se acababan de explicar, suplicándole a nuestro venerado Padre que le pidiera perdón a Dios por ella y la gracia de no volver a caer. El le respondió: Así lo hago, hija mía, con todo mi corazón y le doy gracias a Dios por el espíritu de penitencia que le ha dado.