CartaTexto de San VicenteTomo II25 de abril de 1642p. 249
Le ruego que me escriba sobre el mismo, y también a él, y que me envíe sus cartas abiertas. Además, le ruego que obtenga de la Penitenciaría una dispensa para que entre una persona en religión, según la memoria que le envío. Esto se llama un discreto viro; se lo recomiendo con todo el afecto que me es posible. Se trata de una buena sierva de Dios 5. El señor Authier ha designado al más íntimo y al…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A26 DE ABRIL DE 1643página PDF 102
Asunto principal: La Unión Entre Los Miembros De La Comunidad
— ¿No habría que hacer, hermanas, alguna penitencia por ellas, como la disciplina, u otra austeridad? Sería un buen medio. ¿Pero qué habría que hacer además? — Creo, Padre, que hay que informarse en particular, antes de dar la razón a la una o a la otra, y luego excitarlas a la reconciliación, o sea, a pedirse perdón. — Hijas mías, ¡qué excelente medio de unión es pedirse perdón la una a la otra! Una hermana dijo entonces:…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A26 DE ABRIL DE 1643página PDF 105
Asunto principal: La Unión Entre Los Miembros De La Comunidad
— Os tenéis que acordar, continuó, y fijaros bien en cómo, cuando os enfadáis con vuestras hermanas, no es ordinariamente con motivo de lo que creéis, sino por causa de la disposición de vuestro espíritu. Otra hermana dijo que le parecía que lo mejor era dar a conocer cuanto antes la diferencia que hubiese entre las hermanas desunidas, y luego pedir perdón a Dios por ellas y humillarse mucho, con el pensamiento de que cada una es capaz…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A26 DE ABRIL DE 1643página PDF 106
Asunto principal: La Unión Entre Los Miembros De La Comunidad
tes al superior o a la superiora, diciendo con toda sencillez la falta, sin excusarme ni quejarme, incluso en el caso de aquellas en las que tengo más confianza. Otra hermana dijo que se pondría de rodillas delante del crucifijo para pedirle perdón por su falta y rogar a la santísima Virgen que intercediese en su favor; luego iría ante los superiores con toda sencillez a pedirles alguna penitencia, con la convicción de que no sería nunca suficientemente…
Repeticion OracionTexto de San VicenteTomo XI-A21 DE OCTUBRE DE 1643página PDF 33
18 [99,XI, 129-132] REPETICIÓN DE LA ORACIÓN DEL 21 DE OCTUBRE DE 1643 Hacer penitencia para expiar los pecados e imitar a nuestro Señor. Ejemplos de una hija de la caridad y de la señorita du Fay. La compañía ha de sentirse feliz de no contar en su seno más que con hombres de humilde condición y poca ciencia. ________ 1 1 Cor 8,1. Conferencia 18. — Recueil de diverses exhortations, p. 20. 51
Repeticion OracionTexto de San VicenteTomo XI-A21 DE OCTUBRE DE 1643página PDF 34
Sobre la meditación del pobre Lázaro y el rico epulón, uno de nuestros hermanos llegó en su oración al tema de la penitencia; esto le dio motivo para hablar, diciendo que el día anterior los sacerdotes de la conferencia habían tocado también la cuestión de la penitencia; y lo que dio lugar para ello fue el pensamiento de cierta persona, que decía que no les correspondía a los sacerdotes hacer penitencia, sino sólo al pueblo; que ellos tenían…
Repeticion OracionTexto de San VicenteTomo XI-A21 DE OCTUBRE DE 1643página PDF 34
Por consiguiente, se trata de cumplir con la justicia. ¿Qué medio más grande y eficaz para reconciliar a los hombres con Dios que éste? Los sacerdotes también cometen pecados, que son incluso mayores y más enormes delante de Dios que los de los laicos, y quizás son la causa de los castigos con que Dios prueba al pobre pueblo. 2.º Nuestro Señor, que es el modelo perfecto del sacerdote, nos ha dado ejemplo continuo de penitencia, a pesar…
Repeticion OracionTexto de San VicenteTomo XI-A21 DE OCTUBRE DE 1643página PDF 35
Luego habló de una hermana de la caridad, fallecida recientemente, y nos dijo algo de lo que se comentó en la conferencia que se tuvo sobre sus virtudes, entre las que se señaló el espíritu de penitencia que siempre se había apreciado en ella. 1.º Era de las primeras, e incluso la primera, en la oración. 2.º Nunca perdía la ocasión de orar, apenas tenía un momento de tiempo; la vieron rezando a Dios de rodillas sobre una…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A22 DE ENERO DE 1645página PDF 203
Asunto principal: La Observancia Del Reglamento
De esta forma, hijas mías, mereceréis más que con las grandes penitencias. La intención lo es todo. Una acción de poco valor se eleva por la intención recta y buena, y se hace grande delante de Dios. Si no podéis hacerlo con cada una de vuestras acciones, renovad al menos vuestras intenciones de vez en cuando. Tenéis también la costumbre de no salir jamás sin permiso. Cuando estéis fuera, guardaos mucho de ir a otro sitio distinto de…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A1 DE MAYO DE 1646página PDF 232
Asunto principal: La Indiferencia
Hijas mías, ¿habrá más obediencia en esa gente para ir a buscar la muerte, que en vosotras para ir a buscar la gloria de Dios? No, mis queridas hijas, no puedo creerlo. Y si Dios quisiese castigar a la Compañía, permitiendo que alguna prefiriese un cargo a otro, una parroquia a otra, la compañía de una hermana a la de! otra, y se negase a ir adonde se la enviase, ¡oh!, en aquella misma hora, deberíais elevar vuestras…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A19 DE AGOSTO DE 1646página PDF 247
Asunto principal: La Práctica Del Respeto Mutuo Y De La Mansedumbre
tica de humildad. ¡Cuánto agrada esto a Dios y cómo se conseguirá de esta forma que las cosas sean para su mayor gloria! También me parece, mis queridas hijas, que este respeto se ha de mostrar externamente por alguna acción, como saludarse entre sí, hacerse mutuamente una reverencia; en las congregaciones más ordenadas que hay en la iglesia de Dios, las religiosas tienen como regla, cuando se encuentran por los claustros, hacerse mutuamente una inclinación; y si faltan…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A19 DE AGOSTO DE 1646página PDF 250
Asunto principal: La Práctica Del Respeto Mutuo Y De La Mansedumbre
pre tenemos que atribuirnos el error y creer que el prójimo se ha molestado o ha cometido alguna otra falta, por causa nuestra. Y respecto a las que, por desgracia, no se enmiendan (no lo digo por usted, hija mía, ni hablo de nadie en particular), tienen que seguir pidiendo perdón. Estad, seguras, mis queridas hijas, que si lo hacéis con un verdadero pesar de vuestras faltas, os corregiréis, por la gracia de Dios; y si veis que…