ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A13 DE FEBRERO DE 1646página PDF 220
Esto me tocó sensiblemente el corazón; no dejé de decirlo en el sermón con gran sentimiento, y Dios, tocando el corazón de los que me escuchaban, hizo que se sintieran todos movidos de compasión por aquellos pobres afligidos. Después de comer se celebró una reunión en casa de una buena señorita de la ciudad, para ver qué socorros se les podría dar, y cada uno se mostró dispuesto a ir a verlos, consolarlos con sus palabras y ayudarles…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A1 DE MAYO DE 1648página PDF 347
Asunto principal: El Buen Uso De Las Instrucciones
Tenemos un ejemplo de ello en nuestra propia casa: hablo de un pobre labrador de esas montañas de Auvergne, que durante toda su vida había trabajado con el arado y guardando cabras, y en este trabajo se había entregado a Dios de tal forma y hablaba de él tan dignamente que no hay ningún prelado ni teólogo, ni cualquier otra persona que yo conozca, que hubiese podido hablar de la misma forma; y no creo que jamás pueda…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A1 DE MAYO DE 1648página PDF 351
Asunto principal: El Buen Uso De Las Instrucciones
Los apóstoles presentaban sus dificultades en estas conferencias, y nuestro Señor les respondía; él trataba del progreso de la iglesia y de los medios que Dios utilizaría para hacerla florecer; así pues, mis queridas hermanas, podemos decir con toda razón que el mismo Jesucristo instituyó las conferencias y se sirvió de ellas, para el comienzo, el progreso y la perfección de su iglesia; y después de su muerte y de su ascensión gloriosa, no hacía otras instrucciones entre…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A1 DE MAYO DE 1648página PDF 358
Asunto principal: El Buen Uso De Las Instrucciones
Queridas hermanas, huyamos de todo esto como de un veneno que la serpiente infernal quiere echar en la Compañía; guardémonos de todo esto como de la muerte y del infierno. Hay que escucharlo todo con humildad y sencillez, tomar para sí las instrucciones que se dan, y no hacer como los que van a la predicación sin devoción alguna. Van a ver si el predicador habla bien. Si reprende los vicios, en vez de corregirse, dicen: «¡Qué bien…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A31 DE MAYO DE 1648página PDF 375
Asunto principal: La Oración
Y es preciso que se calle donde hay una persona de oración, porque ésta habla de Dios de manera muy distinta de como él puede hacerlo. Hemos visto al Hermano Antonio 15, al pobre Hermano Antonio. Usted lo ha conocido, señorita. ¿Habéis visto alguna vez a una persona hablar de Dios como hacía aquel hombre? Yo nunca he visto nada semejante, porque diez palabras de su boca causaban más impresión en los corazones que lo que podrían decir…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A28 DE JULIO DE 1648página PDF 386
Asunto principal: El Espíritu Del Mundo
El espíritu del mundo, según san Juan, consiste en la codicia de los ojos, la concupiscencia de la carne y la soberbia de la vida 5. Estas tres cosas son las fuentes fatales y desventuradas de donde parten todos los demás canales que conducen al alma a su pérdida infalible. Para considerar mejor su enormidad, hermanas mías, fijaos un poco en cuál fue el espíritu de Jesucristo. El no era rico, como se ve cuando les dice a…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A28 DE NOVIEMBRE DE 1649página PDF 435
Asunto principal: El Amor Al Trabajo
cansar su divina cabeza 3, en la que habitaba la eterna sabiduría. Vivía entonces de las limosnas que le daban la Magdalena y las demás piadosas mujeres que le seguían para escuchar sus sermones. Iba a casa de los que le convidaban y no dejaba de trabajar día y noche, a cualquier hora, yendo adonde sabía que había algunas almas que ganar, o bien un enfermo para darle la curación del cuerpo, y luego la del alma. De…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A28 DE NOVIEMBRE DE 1649página PDF 435
Asunto principal: El Amor Al Trabajo
San Pablo, el gran apóstol, el hombre lleno de Dios, el vaso de elección, se ganó la vida con el trabajo de sus manos; en medio de sus grandes trabajos, de sus graves ocupaciones, de sus predicaciones continuas, empleaba el tiempo de día y de noche para poder bastarse a sí mismo, sin pedir nada a nadie; en una de sus epístolas dice: «Sabéis que no os he exigido nada y que han sido estas manos las que…
CartaTexto de San VicenteTomo IV27 de abril de 1650p. 17
1271 [1216,IV ,18-19] A UN RELIGIOSO 1 [Entre 1643 y 1652] 2 No me cabe ninguna duda de que su reverencia podría hacer maravillas en la prelatura, si Dios le llamara a ella; pero, como ________ Carta 1270 (CA). — Archivo de la misión, calcada. San Vicente escribió estas palabras después de la carta del señor de Annemont, que le había comunicado santa Luisa de Marillac. 1. La carta del señor de Annemont a santa Luisa lleva la…
CartaTexto de San VicenteTomo IV27 de abril de 1650p. 20
mos y esperar que Dios le conceda la gracia de vencer otras menores. Si me cree usted, hará bien en dejar por algún tiempo los trabajos de la predicación, para que se restablezca su salud. Todavía tiene que rendir muchos servicios a Dios y a su religión, que es una de las más santas y edificantes que hay en la iglesia de Jesucristo.
CartaTexto de San VicenteTomo IV17 de julio de 1650página PDF 44
Y si acaso le preguntan si está usted contento con sus feligreses, responda que sí, que son buenas personas y temerosas de Dios, ya que esto puede decirse en general, que son también buenos servidores del rey que han tenido un buen señor y una buena señora que se lo han enseñado con su ejemplo, etcétera. Basta con unas palabras por el estilo para mover a Sus Majestades a concederles alguna gracia, como la de confirmar sus privilegios.…
CartaTexto de San VicenteTomo IV2 de diciembre de 1650p. 114
1350 [1292,IV ,114-115] A ESTEBAN BLATIRON, SUPERIOR DE GENOVA 2 de diciembre de 1650 Le doy gracias a Dios de que le haya inspirado hacer predicar al padre Ricardo y de que haya bendecido su predicación. Ahora empezamos a reconocer nuestra falta por no haber ejercitado antes a los jóvenes, ni aquí ni en las demás casas; de ahí que los viejos se hayan gastado y que los jóvenes se hayan formado demasiado tarde. Así pues, padre, haremos…