ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A25 DE DICIEMBRE DE 1648página PDF 400
Asunto principal: El Amor A La Vocación
Si no amamos nuestra vocación, hemos de temer que Dios permita que la perdamos por entero. Si así fuera, correríamos un grave peligro de no conseguir nuestra salvación, pues depende muchas veces de nuestra vocación. Otra razón. Si no apreciamos bastante nuestra vocación, no haremos nada que merezca el amor de Dios ni que le pueda agradar; muchas veces seremos un escándalo y un mal ejemplo para el prójimo, y nunca estaremos interiormente contentas, como si Dios nos…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A25 DE DICIEMBRE DE 1648página PDF 403
Asunto principal: El Amor A La Vocación
Estar continuamente al servicio del prójimo, ¡Dios mío! ¡qué maravilla! Y colaborar con Dios en la salvación de las almas, que procuráis conseguir administrándole los remedios, ¿hay algo más importante? Y tampoco se puede dudar de que es Dios el que os ha fundado. No ha sido la señorita Le Gras; ella no había pensado nunca en esto. Tampoco yo había pensado. La primera a quien se le ocurrió fue a una buena joven aldeana 2. Estaba guardando…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A19 DE SEPTIEMBRE DE 1649página PDF 415
Asunto principal: El Amor De Dios
Porque lo propio de nuestro corazón es amar alguna cosa. Es preciso que ame necesariamente a Dios, si no ama al mundo; porque no puede existir sin amar. Amar al mundo, Dios mío, ¡qué desdicha! Hemos renunciado a él por la gracia de Dios, desde el bautismo, y luego cuando Dios con su infinita misericordia nos llamó a su servicio, de forma que es propio de nosotros amar a Dios. Y para amarle no tenemos que hacer más…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A19 DE SEPTIEMBRE DE 1649página PDF 422
Asunto principal: El Amor De Dios
Veo a mis hermanas tan recogidas en la oración, y yo estoy siempre distraída; si leen alguna cosa, las demás sienten mucho gusto en ello, pero yo me aburro. Me parece que esto es una señal de que Dios no me quiere aquí, ya que no me da su espíritu como lo hace con las demás. No sirvo nada más que para dar mal ejemplo». Mis queridas hermanas, esto es una seducción del espíritu maligno, que se esfuerza…
CartaTexto de San VicenteTomo IV15 de septiembre de 1650página PDF 85
Según estas divinas palabras, querido hermano, sois dichoso. Alégrese en Aquel que se glorifica en usted y que será vuestra fortaleza en la misma proporción en que le sea fiel; se lo pido con insistencia. A usted, le insto, por el afecto que tiene a la Compañía, que le pida la gracia, para todos nosotros, de soportar con valor nuestras cruces, pequeñas y grandes, a fin de que podamos ser dignos hijos de aquella cruz, que nos han…
CartaTexto de San VicenteTomo IV20 de septiembre de 1650página PDF 87
Enseñe a unos a hacer actos de resignación, de amor a Dios y de esperanza en su misericordia; excite a otros a la contrición y al propósito de la enmienda; en una palabra dispóngales a bien morir, si están cerca de la muerte, y a bien vivir, si todavía Dios los deja en este mundo. Este trabajo, continuado por mucho tiempo, resulta fastidioso a todos los que no tienen en cuenta su importancia; es verdad; pero a usted,…
CartaTexto de San VicenteTomo IV5 de noviembre de 1650p. 103
1335 [1278,IV ,103-105] A CLAUDIO DUFOUR París, 5 de noviembre de 1650 La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros. Me parece, padre, que ya me ha hablado usted en otras ocasiones de ese proyecto sobre el que ha empezado a pensar de nuevo hace poco, y que ya entonces, después de haber discutido despacio las razones que le movían para hacerse cartujo, éstas cedieron ante las otras que le exigían continuar en la condición en que…
CartaTexto de San VicenteTomo IV26 de noviembre de 1650página PDF 116
es el que se la da. Busco, padre, su mayor gloria y su propia santificación cuando pongo en sus manos su vida y sus trabajos, lo mismo que hago con los míos; es su Espíritu Santo el que yo invoco cariñosamente sobre usted, para que animado de él pueda derramar sus luces y sus frutos sobre las almas desamparadas del socorro que les deben los sacerdotes, y sin el cual sería inútil la sangre preciosa de Jesucristo. Así…
CartaTexto de San VicenteTomo IV29 de diciembre de 1650página PDF 127
Providencia me ha elegido a mí, a pesar de no ser digno de desatar la correa de sus zapatos. ¡Dios mío, padre! Le he expuesto a la compañía con mucho ardor y cariño las ventajas de la devoción en aquellos que trabajan por la salvación de los pueblos, a imitación de esa persona de la que me habla, a la que Dios bendice tanto 3. ¡Viva la piedad! ¡Ojalá Nuestro Señor quiera dar a comprender esta verdad a…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A19 DE ABRIL DE 1650página PDF 446
Asunto principal: La Conducta Que Hay Que Observar En Las Dificultades
Al no saber lo que tenemos que hacer, ha dicho, nos ponemos en peligro de perder nuestra vocación. Esto puede tener más consecuencias de las que creéis, hermanas mías, porque no decís: «Si no estoy en este lugar, estaré en otra parte en donde podré también conseguir mi salvación; podemos salvarnos en cualquier parte». Es preciso que sepáis, hijas mías, que la hermana que abandona su vocación, es como el pez fuera del agua. Fuera del agua, el…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A19 DE ABRIL DE 1650página PDF 447
Asunto principal: La Conducta Que Hay Que Observar En Las Dificultades
Cuando repetía su oración, creíamos que oíamos hablar a un ángel. No se vio nunca fervor y devoción semejantes. Esto duró unos dos años. Luego, empezó a relajarse, a hacer las cosas con negligencia y a tropezar. El trato con algunos malos espíritus que no eran muy aficionados a la casa, acabó por perderle. Salió con el pretexto de ser mejor en otra parte. Conservó la sotana y parecía seguir en su voluntad de hacerse sacerdote, pero pronto…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A19 DE ABRIL DE 1650página PDF 451
Asunto principal: La Conducta Que Hay Que Observar En Las Dificultades
lo tengáis en cuenta, mis buenas hermanas; fijaos bien en esto, por favor. Por consiguiente, tenéis que ejercitaros. Los soldados que van a la guerra se ejercitan antes de partir, y aunque estén en tiempos de paz, no dejan de recordar con frecuencia los ejercicios de la guerra. ¿Por qué obran así, sino para estar bien preparados cuando haya que ir al combate? Porque, si no hubiesen hecho estos ejercicios anteriormente, podría temerse que se encontrasen sin experiencia…