CartaTexto de San VicenteTomo Ipágina PDF 509
Por ahora nos sería imposible, ya que al presente hemos aumentado el número de misioneros de Aiguillon 4, hemos dado otros cuatro para fundar en Alet y vamos a enviar otros cuatro a la diócesis de Ginebra, en donde el señor comendador de Sillery ha hecho una fundación, y además de los misioneros de Toul, hemos enviado también a Nancy, a Verdun, a Bar-le-Duc, y vamos a enviar a Metz para asistir corporal y espiritualmente al pobre pueblo…
CartaTexto de San VicenteTomo IIpágina PDF 276
dado especialísimo que tuvieron de educarlo en la virtud y en el temor de Dios. Desde su infancia, dio pruebas de la elección que Dios quería hacer de él, pues sintiendo ya entonces abrasado su corazón en el deseo de consagrarse a su servicio de una manera especial, se puso a buscar los medios para ello, y viendo que la ciencia era una gran ayuda para la virtud, quiso hacer buen acopio de ella. Como sus padres no…
CartaTexto de San VicenteTomo IIpágina PDF 276
Se ordenó de sacerdote adscrito a Saint-Nicolas-des-Champs 2, donde llevó una vida muy edificante. El señor Gallemant, doctor de la Sorbona y persona muy virtuosa, al ver el celo con que aquel buen siervo de Dios se entregaba a la salvación de las almas y que lo único que pedía era trabajar más en ello, lo hizo vicario suyo en Nuestra Señora de las Virtudes 3, donde siguió trabajando como antes, desempeñando las funciones de párroco. Esto hizo…
CartaTexto de San VicenteTomo IIpágina PDF 279
Sentía mucha devoción al santísimo Sacramento del altar, haciendo casi continuamente actos de fe en estos misterios y fervientes jaculatorias, diciendo a veces con lágrimas en los ojos: «Salvador mío, no te conocen, no tienen fe, etc.» De esta inmensa caridad brotaba un deseo tan grande por la salvación de las almas que estaba dispuesto a dejarse despedazar por una sola de ellas. En efecto, cuando se trataba de ir a alguna misión y su enfermedad se lo…
CartaTexto de San VicenteTomo IIpágina PDF 288
en la bondad de Dios, la que le hacía sufrir con tanta alegría y obrar con tanto fervor. Era aquella fe tan intensa en la justicia divina la que le hacía temer tanto sus juicios y castigos. Era esta fe la que le hacía sentir tanto horror al pecado y tener tanto celo por la salvación de las almas. Era ella la que le metía tanto miedo de tener que rendir cuentas a Dios, especialmente por las almas…
CartaTexto de San VicenteTomo IIpágina PDF 291
hacía de fe, de esperanza, de caridad, de contrición, de humildad, de sencillez, de obediencia y de conformidad con la voluntad de Dios eran otros tantos dardos inflamados que herían el corazón de los asistentes y les hacían derramar lágrimas. Era un segundo san Andrés; pues, lo mismo que aquel gran apóstol murió en la cruz donde estuvo durante dos días enteros clavado sin morir, predicando a los pueblos y rogándole a Dios por la salvación de las…
CartaTexto de San VicenteTomo IIpágina PDF 293
661 [636,II,356-357] A UN SACERDOTE DE LA MISION Le abrazo con todo el cariño de mi alma, considerando que la suya se ha ofrecido continuamente como víctima a la mayor gloria de su soberano Señor, que trabaja por su perfección y por la salvación del prójimo. ¡Dios mío, padre! ¡Qué felices son los que se entregan a él sin reservas para llevar a cabo las obras que hizo Jesucristo y para practicar las virtudes que él practicó, como…
CartaTexto de San VicenteTomo IIpágina PDF 471
Y lo que es más digno de consideración en el trabajo de estas pobres jóvenes es que, además del servicio corporal que les hacen a los pobres enfermos, procuran contribuir a su ayuda espiritual de la forma que pueden, sobre todo diciéndoles alguna buena palabra de vez en cuando y dándoles algunos consejos para su salvación, tanto a los que ya están para morir a fin de que salgan de este mundo en buenas disposiciones, como a los…
CartaTexto de San VicenteTomo IIp. 559
Entonces he creído que debería decirle lo que pienso: 1.º Que no es un mal de poca importancia romper los vínculos con los que está usted unido a Dios en la compañía; 2.º Que, si pierde su vocación, privará a Dios de los buenos servicios que aguarda de usted; 3.º Que será usted responsable ante el trono de su justicia del bien que deje de hacer y que hubiera hecho permaneciendo en la situación en que está; 4.º…
CartaTexto de San VicenteTomo IIpágina PDF 493
mayor parte de las veces, ya que toda pasa según lo ordena la adorable providencia. Bien. Le gustaría a usted hacer su revisión y una comunicación 2 más íntima con aquel con quien nuestro Señor le ha dado cierta confianza, y no ha querido Dios que haya podido hacerse esto, para que se haga usted interior e íntimamente con él mismo, que al honrarle con su amor excesivo — como dice el Apóstol — quiere, por unos celos…
CartaTexto de San VicenteTomo IIIp. 46
895 [855,III,46-49] A CLAUDIO ME MARBEUF 1 París, 8 septiembre 1646. Soy el superior indigno de la congregación de la Mi[sión y me tomo] la confianza de escribirle la presente, pos[trado] a sus pies y a los de los señores de su par[lamento], para suplicarles por las entrañas de Nuestro Señor que [quieran] proteger la inocencia de uno de los [mejores] hombres que hay en el mundo y que trabaja por la salvación del po[bre pueblo] con mucha…
CartaTexto de San VicenteTomo IIIp. 75
En la carta del 19 de mayo de 1647 a la madre Catalina de Beaumont, san Vicente dice que había intentado, siete u ocho meses antes, descargarse de las funciones que desempeñaba en los monasterios de la Visitación. Por tanto, puede creerse que esta carta es de 1646. Esta conclusión queda corroborada por el hecho de que sor Magdalena Agustina, la última de las hijas de la señora Fouquet, religiosa en el segundo monasterio de Visitación, profesó en…