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Tengamos confianza en Dios, padres y hermanos míos, de forma total y perfecta y estemos seguros de que, si empezó su obra en nosotros, la llevará a feliz término 1 Pues ¿quién es el que ha fundado la compañía? ¿quién nos ha dedicado a las misiones, a los ordenandos, a las conferencias, a los retiros, etcétera? ¿He sido yo? De ningún modo. ¿Ha sido el padre Portail, a quien Dios juntó conmigo desde el principio? Ni mucho menos;…
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Pero — dirá alguien _, hay que buscar amigos para uno mismo y para la compañía. Hermanos míos, guardémonos mucho de prestar oídos a este pensamiento, pues estaríamos equivocados. Busquemos solamente a Dios y él nos dará amigos y todo lo demás, de forma que no faltará nada 3. ¿Queréis saber por qué hemos fracasado en algunas tareas? Porque nos apoyábamos en nosotros mismos. Ese predicador, ese superior, ese confesor se fía demasiado de su prudencia, de su…
ConferenciaTomo XI-Bp. 39
170 [24,XI, 39-40] EXTRACTO DE UNA CONFERENCIA SOBRE LA CONFIANZA EN DIOS Frutos de la confianza en Dios: protección divina; toda clase de bienes. El verdadero misionero no tiene que preocuparse de los bienes de este mundo, sino poner toda su confianza en la providencia del Señor, seguro de que, mientras permanezca en la caridad y se apoye en esta confianza, estará siempre bajo la protección de Dios 1; por consiguiente, no le sucederá nada malo ni le…
ConferenciaTomo XI-Bp. 39
Por eso, hermanos míos, habéis de esperar que, mientras permanezcáis firmes en esta confianza, no sólo os veréis libres de todos los males y de todos los accidentes molestos, sino que os veréis colmados de toda clase de bienes. ________ Conferencia 170. - L. ABELL Y, o.c., lib. III, cap. 3, sec. 3, p.26. 1 Sal 54,23. 2 Sal 90,1. 3 Cfr. Rom 8,28. 4 Sal 22,1. 732
ConferenciaTomo XI-Bp. 40
171 [25,XI, 40-41] EXTRACTO DE UNA CONFERENCIA SOBRE EL AMOR DE DIOS El amor afectivo es sospechoso, si no es efectivo. Ilusión de algunas personas. Sólo las obras nos siguen. Unir la oración con la vida apostólica. Amemos a Dios, hermanos míos, amenos a Dios, pero que sea a costa de nuestros brazos, que sea con el sudor de nuestra frente. Pues muchas veces los actos de amor de Dios, de complacencia, de benevolencia, y otros semejantes afectos…
ConferenciaTomo XI-Bp. 40
Se muestran satisfechos de su imaginación calenturienta, contentos con los dulces coloquios que tienen con Dios en la oración, hablan casi como los ángeles; pero luego, cuando se trata de trabajar por Dios, de sufrir, de mortificarse, de instruir a los pobres, de ir a buscar a la oveja descarriada 2, de desear que les falte alguna cosa, de aceptar las enfermedades o cualquier cosa desagradable, ¡ay!, todo se viene abajo y les fallan los ánimos. No, no…
ConferenciaTomo XI-Bp. 41
lle, antes que a una devoción esforzada y sólida. La Iglesia es como una gran mies que requiere obreros, pero obreros que trabajen. No hay nada tan conforme con el evangelio como reunir, por un lado, luz y fuerzas para el alma en la oración, en la lectura y en el retiro y, por otro lado, ir luego a hacer partícipes a los hombres de este alimento espiritual. Esto es hacer lo que hizo nuestro Señor y, después…
ConferenciaTomo XI-Bp. 41
Si quis diligit me, sermonem meum servabit, et Pater meus diliget eum et ad eum veniemus et mansionem apud eum faciemus 1. Estas palabras del evangelio de hoy 2, que nos hablan del amor, nos servirán de tema para hablar del amor que nuestro Señor pide de nosotros; lo dividiremos en tres puntos: en el primero, hablaremos de las razones que tenemos para amar a Je________ 4 Cfr. Lc 11,38-42. Conferencia 172. — Manuscrit des répétitions d'oraison, conférences…
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sucristo; en el segundo, diremos en qué consiste este amor, una de sus señales y algunos efectos; y en el tercero, hablaremos del medio para entrar por este amor y, si estamos en él, de afianzarnos cada vez más. Así lo haremos, si estamos animados por el Espíritu Santo, que es el amor que une a las personas de la Santísima Trinidad en sí misma y a las almas con la Santísima Trinidad. Hagamos para ello un acto…
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Para reconocer la grandeza de la obligación que nos impone este mandamiento, hay que considerar a Dios como rey de reyes, monarca del cielo y de la tierra, etcétera, como nuestro creador y conservador, etcétera, y al hombre como un gusanillo de la tierra o, mejor dicho, como un pequeño átomo en comparación con Dios. Hay que considerar a nuestro Señor como Dios y como hombre. En esta cualidad hemos de amarle: 1.º porque se hizo hombre por…
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La tercera razón es que san Pablo fulmina su anatema contra los que no aman a Jesucristo 5. ¿En qué consiste este amor? Amar a alguien, propiamente hablando, es querer su bien. Según esto, amar a nuestro Señor es querer que su nombre sea conocido y manifestado a todo el mundo, que reine en la tierra, que se haga su voluntad en la tierra como en el cielo 6, Pues bien, hay que señalar que el amor se…
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Según esto, el estado de la Misión es un estado de amor, ya que de suyo se refiere a la doctrina y a los consejos de Jesucristo; y no sólo esto, sino que hace profesión de llevar al mundo a la estima y al amor de nuestro Señor. Las ventajas son que: Si amamos a nuestro Señor, seremos amados por su Padre 8, que es tanto como decir que su Padre querrá nuestro bien, y esto de dos…