ConferenciaTomo XI-Bp. 28
de adorar, que si no se aparta usted de ese malvado propósito, él descargará su justicia sobre usted y sobre toda su posteridad”. Dicho esto, el capellán se retiró” 2. 160. ESPIRITU DE FE DE UN CAPELLAN Ver a Jesucristo y a la virgen en el señor y en su esposa. Decía que “sabía de una persona que había obtenido mucho provecho para él y para los demás en casa de un señor de esta condición, pues siempre…
ConferenciaTomo XI-Bp. 28
I, p. 55): “Y en esto podéis observar cómo supo escoger el momento más oportuno y las palabras más adecuadas, que son las dos circunstancias que conviene aprovechar especialmente en estas ocasiones”. Aquel capellán es el propio san Vicente, entonces en casa de los Gondi. El general de las galeras quería vengar a uno de sus parientes cercanos, muerto en duelo por un señor de la corte. Creía que iba en ello su honor y, por una devoción…
ConferenciaTomo XI-Bpágina PDF 219
El paso del seminario a los estudios es un paso muy peligroso, en el que muchos naufragan; si hay algún tiempo en que hay que tener cuidado de sí mismo, es el de los estudios; pues es muy peligroso pasar de un extremo al otro, como el vaso que pasa del calor del horno a un lugar frío corre peligro de romperse. Por eso es muy importante mantenerse en el primer fervor, para conservar la gracia que se…
ConferenciaTomo XI-Bpágina PDF 219
La curiosidad de nuestros primeros padres fue la causa de que entraran en el mundo el hambre y las demás miserias 1; por consiguiente, hemos de evitarla como raíz de toda clase de males. 162 [16,XI, 29-30] AVISOS DADOS EN EL CAPÍTULO Hay que trabajar por la perfección en la juventud. Elogio de la sencillez. Hay que combatir las tentaciones por los actos contrarios. Dijo el padre Vicente que los jóvenes deberían trabajar en su perfección durante la…
ConferenciaTomo XI-Bpágina PDF 220
Nos exhortó mucho a la sencillez, dado que donde hay sencillez allí está Dios, que no es más que la misma simplicidad, todo uno, sin poder tolerar dos en sí mismo; cum simplicibus sermocinatio ejus 1; además, el que camina en la sencillez puede caminar tranquilo: qui ambulat simpliciter, ambulat confidenter2, Los que acuden a la astucia, a la doblez, están siempre con miedo de que sean descubiertas sus mañas y de que, una vez descubiertos, no se…
ConferenciaTomo XI-Bpágina PDF 220
Si nos vemos tentados de orgullo, rechazar al enemigo, o por actos de humillación interior, o por elevaciones del espíritu a Dios, pidiéndole la humildad u ofreciéndole lo que hacemos, para que quiera darnos la humildad a fin de honrar la suya. 163 [17,XI,30-31] A VISOS DADOS EN EL CAPÍTULO No desperdiciar los bienes de la comunidad. Celo por las necesidades espirituales del prójimo. Dijo el padre Vicente que las faltas más ordinarias de las comunidades, tal como…
ConferenciaTomo XI-Bp. 31
leña al fuego, si bastaba con cuatro; que había que emplear lo necesario y nada más. También nos dijo que había que atender a las necesidades espirituales de nuestro prójimo con la misma rapidez con que se corre a apagar el fuego. 164 [18,XI,31] E XTRACTO DE UNA CONFERENCIA SOBRE LA FE Apoyarse en alguna perfección divina. Predicar la fe mejor que los razonamientos. Sólo las verdades eternas son capaces de llenarnos el corazón y de guiarnos con…
ConferenciaTomo XI-Bp. 31
La experiencia nos enseña que los predicadores que predican conforme a las luces de la fe impresionan más a las almas que los que llenan sus discursos de razonamientos humanos y de motivos filosóficos, porque las luces de la fe van siempre acompañadas de una cierta unción celestial, que se derrama secretamente en el corazón de los oyentes; por ahí se puede deducir que será necesario, tanto para nuestra perfección como para procurar la salvación de las almas,…
ConferenciaTomo XI-Bp. 32
165 [19,XI,32] EXTRACTO DE UNA CONFERENCIA SOBRE EL ESPIRITU DE FE No hemos de considerar a un pobre campesino o a una pobre mujer según su aspecto exterior, ni según la impresión de su espíritu, dado que con frecuencia no tienen ni la figura ni el espíritu de las personas educadas, pues son vulgares y groseros. Pero dadle la vuelta a la medalla y veréis con las luces de la fe que son ésos los que nos representan…
ConferenciaTomo XI-Bp. 32
Conocí a un célebre doctor, que había defendido muchas veces la fe católica contra los herejes, por ser teólogo en su diócesis. La difunta reina Margarita lo llamó a su lado impresionada ________ Conferencia 165. — L. ABELL Y, o.c., lib. III, cap. 2, p. 9. 1 Cfr. 2 Cor 8,9. 2 Sal 21,7. 3 Cfr. 1 Cor 1,34. 4 Lc 4,18. Conferencia 166. — L. A BELL Y, o.c., lib. III, cap. 11, sec. 1, p. 116.…
ConferenciaTomo XI-Bpágina PDF 223
por su ciencia y su piedad, por lo que se vio obligado a dejar sus ocupaciones. Y como no predicaba ni catequizaba, se vio asaltado, en medio de la ociosidad en que vivía, por una fuerte tentación contra la fe. Esto nos enseña, de pasada, qué peligroso es vivir en la ociosidad, tanto de cuerpo como de espíritu: pues, lo mismo que una tierra, por muy buena que sea, si se la deja durante algún tiempo sin cultivar,…
ConferenciaTomo XI-Bpágina PDF 223
Y llegó hasta tal extremo, que hubo que dispensarle de rezar el breviario y de celebrar la santa misa, y hasta de rezar cualquier oración, de modo que, cuando empezaba sencillamente a decir el Padrenuestro, le parecía ver mil espectros, que le turbaban enormemente; su imaginación estaba tan seca y su espíritu tan agotado, a fuerza de hacer actos de desaprobación de sus tentaciones, que ya no era capaz de realizar ninguno. Estando, pues, en tan lamentable estado,…