ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A25 DE ENERO DE 1643página PDF 87
ños y por las flores de los campos no os faltará. Se ha comprometido de palabra, y sus palabras son muy verdaderas. ¿Habéis visto jamás a personas más llenas de confianza en Dios que los buenos aldeanos? Siembran sus granos, luego esperan de Dios el beneficio de su cosecha; y si Dios permite que no sea buena, no por eso dejan de tener confianza en El para su alimento de todo el año. Tienen a veces pérdidas, pero…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A25 DE ENERO DE 1643página PDF 89
brarme a esta parroquia, a este barrio, a estas damas» «¡No importa! La obediencia es la que me saca; hay que salir con prontitud y alegría». ¿No sabéis, hijas mías, que no hay que tener en el mundo ninguna amistad que pueda perjudicar al amor que habéis de testimoniar a Dios por vuestra sumisión y obediencia? No hay mayor obediencia que la de las verdaderas aldeanas. Vuelven de su trabajo a casa, para tomar un ligero descanso, cansadas…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A14 DE JUNIO DE 1643página PDF 115
me ha impresionado la modestia y el recato de una hermana que venía de cierto lugar; como le preguntase con qué persona había hablado, me dijo: «Padre no me he fijado». Así es cómo hay que comportarse, hijas mías. No tenéis que hacer ni recibir visitas, ni introducir a persona alguna en vuestra habitación, cuando esto impida vuestras Ocupaciones. Sería una falta notable si cogéis esta costumbre: poco a poco esto ocuparía todo vuestro tiempo y os llevaría…
Repeticion OracionTexto de San VicenteTomo XI-A25 DE OCTUBRE DE 1643página PDF 39
que tenemos de socorrer a las pobres almas! Porque nos hemos entregado a Dios para esto, y Dios descarga en nosotros. Declinantes ab obligatione adducet Dominus cum operantibus iniquitatem 3. Quos non pavisti, occidisti. Este pasaje se entiende del alimento temporal, pero puede aplicarse al espiritual con la misma razón. Mirad, hermanos míos, cuántos motivos tenemos para temblar si somos demasiado caseros, si por la edad o con el pretexto de alguna enfermedad aminoramos la marcha y decaemos…
CartaTexto de San VicenteTomo II22 de septiembre de 1645p. 553
811 [774,II,553] A GUILLERMO DEL VILLE, SUPERIOR DE MONTMIRAIL 22 de septiembre de 1645 San Vicente de Paúl le ruega a Guillermo Delville que dé hospedaje y comida gratuitamente en su casa a Adriano Le Bon, antiguo prior de San Lázaro, que tiene que ir a Montmirail, y que lo trate incluso como si fuera el dueño de las cosas y de las personas.
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A15 DE ENERO DE 1645página PDF 168
Asunto principal: Las Virtudes De La Hermana Juana Dalmagne
Otra hermana: — Me parece, Padre, que tenemos que hablar de nuestras hermanas difuntas porque el conocimiento de sus virtudes y del celo de su perfección anima a toda la compañía a que haga lo mismo. He observado en la difunta una gran humildad. Deseaba que la superiora fuese advertida de todas sus faltas. Cuando estábamos juntas en San Nicolás, ella demostraba un gran amor a Dios, un gran deseo de su perfección y un gran cuidado de…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A15 DE ENERO DE 1645página PDF 178
Asunto principal: Las Virtudes De La Hermana Juana Dalmagne
en todas partes la sorprendían orando, tanto en las cuadras, como en la bodega, como en la habitación. Se levantaba muy de mañana para oír la santa misa, temiendo verse impedida más tar. de; al ver esto, su dueña le permitió que fuese todos los días. Ayunaba con toda exactitud los días de obligación y durante toda una cuaresma no hizo más que una comida al día, e incluso de poca cosa. Su desayuno y lo que hubiese…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A22 DE ENERO DE 1645página PDF 203
Asunto principal: La Observancia Del Reglamento
cuando estéis instruidas en todo. Es conveniente que tengáis algunas charlas sobre este tema. Una hermana dijo que esto se hacía a veces en forma de catecismo. Tenéis que presentaros al menos todos los meses a la directora para darle cuenta de vuestra conducta. Hijas mías, esta es una santa costumbre en vuestra Compañía. No faltéis a ella. Pero que vuestra comunicación sea sincera y cordial. Hablad no solamente de vuestras faltas sino también del bien que habéis…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A13 DE FEBRERO DE 1646página PDF 221
parroquia del lugar, porque no había ninguna, sino que dependía de un cabildo del que yo era prior. Así pues, después de haberlos confesado y dado la comunión, hubo que pensar en la manera de atender a sus necesidades. Les propuse a todas aquellas buenas personas, a las que la caridad había animado a acudir allá, que se pusiesen de acuerdo, cada una un día determinado, para hacerles la comida, no solamente a aquellos, sino a todos los…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A19 DE AGOSTO DE 1646página PDF 250
Asunto principal: La Práctica Del Respeto Mutuo Y De La Mansedumbre
Al volver a su casa, volvió a jurar de nuevo. Sacó enseguida la moneda de su bolsillo y se la dio a un pobre. Otro juramento, y de nuevo sacó otra moneda; como no había ningún pobre, se la puso en el otro bolsillo para dársela en la primera ocasión. Y así continuaron las cosas. Al final, viendo que volaba su dinero, como quizás no tenía mucho, se corrigió y, por la misericordia de Dios, llegó a ser…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A22 DE OCTUBRE DE 1646página PDF 267
No, lo que quiero es que la invitéis a que coma a su debido tiempo, que habléis juntas de las prácticas de vuestras reglas cuando haya ocasión, que hagáis la lectura, que tratéis con ella durante las comidas, que la animéis a tener la recreación, que tengáis mucha cordialidad y respeto con ella, que le preguntéis su parecer cuando convenga. Creedme, hijas mías, sería menester tener muy poca disposición para la virtud si, con esos ejemplos, no se…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A30 DE MAYO DE 1647página PDF 280
Asunto principal: Las Reglas
Después de esto, ¿podía Dios haber hecho algo mejor que poner entre vosotras la frugalidad que aquí se observa? ¿Y no es ésta una señal de que se trata de Dios? Si hubiese s estado bien alimentadas, si hubieseis tenido manjares delicados, entonces, hijas mías, la naturaleza, que busca su comodidad, no se habría preocupado de ir a socorrer a los demás; os habríais puesto a holgazanear con la buena comida; entonces, nadie os hubiese querido; pues, como…