ConferenciaTomo IX-B17 DE JUNIO DE 1657página PDF 346
Teniendo esto en cuenta, he aquí la regla 30, que os voy a leer: «Como el trato frecuente con los externos, fuera del caso de necesidad, puede ser tan perjudicial a su pureza y a la vocación de las Hijas de la Caridad como les es ventajoso y meritorio cuando se practica por obediencia y para el cumplimiento de sus obligaciones con los pobres, mientras estén en la casa de su comunidad, no hablarán con ninguna persona de…
ConferenciaTomo IX-B17 DE JUNIO DE 1657página PDF 359
Hijas mías, con las tentaciones pasa como con una peste o con una enfermedad contagiosa. Cuando alguna se ve afectada, la comunica inmediatamente a todos los que se le acercan. Pues bien, una persona que tiene tentaciones contra la pureza, o contra su vocación, o contra la administración de su cargo, es una peste. Sí, porque el pecado es una peste, porque mata lo mismo que la peste. De forma que, si vais a comunicar esa pasión violenta…
ConferenciaTomo IX-B17 DE JUNIO DE 1657página PDF 366
mana y de dónde está, o qué es lo que hace en la Compañía, podéis responderle: «Le ruego que me excuse. Todo lo que puedo decirle es que yo soy la peor de todas, aunque soy su muy humilde servidora», y retiraros. Las religiosas están encerradas y no tienen muchas veces ocasión de tratar con personas de fuera, pero no pasa eso con vosotras, porque una hija de la Caridad está siempre en medio del mundo. Tenéis una…
ConferenciaTomo IX-B17 DE JUNIO DE 1657página PDF 407
Creemos que la enfermedad es un mal, pero no lo es; Dios, previendo que podría ocurrirnos algo peor mientras estamos sanos y que podríamos encontrarnos con ocasiones para obrar mal, nos envía una enfermedad corporal para impedir la enfermedad interior del alma. Una persona que desea ser estimada busca el honor como si fuera un bien, pero no lo es. Una hermana que desea ser estimada por los superiores, por las hermanas o por las damas, quiere que…
ConferenciaTomo IX-B17 DE JUNIO DE 1657página PDF 534
Hijas mías, aunque hoy no aprendierais más que esto, seria bastante, si lo pusierais en práctica; es ésta una de las cosas más importante que podéis aprender. Pues se necesita mucha mortificación para esto y es uno de los mayores sacrificios que podéis ofrece a Dios; pero así evitáis una trampa de Satanás. Sí, hijas mías, es un acto de virtud romper con una persona a la que estéis apegadas. Pero tenéis que hacerlo, hijas mías, pues se…
ConferenciaTomo IX-B17 DE JUNIO DE 1657página PDF 534
Esa hermana se echará a perder y conseguirá que se desprecie a la Compañía. Oiréis decir que una hermana ha hecho tal y tal cosa en tal sitio. No es necesario que sean muchas hermanas; basta con una sola. Se dirá: «Esperábamos mucho de ellas, v resulta que son unas sinvergüenzas: no valen para nada; se quedan con el dinero de los pobres». Y esta es la segunda cosa que tenéis que evitar, hijas mías. ¡Quedaros con el…
ConferenciaTomo IX-B17 DE JUNIO DE 1657página PDF 535
cia, no teniendo que ir más que a casa de los enfermos o a los lugares necesarios para su servicio, ni más rejas que el temor de Dios, ni más velo que la santa modestia, y como no han hecho ninguna otra profesión para asegurar su vocación más que una confianza continua en la divina Providencia por la ofrenda que le han hecho de todo cuanto ellas son y por el servicio que le prestan en la persona…
ConferenciaTomo IX-B17 DE JUNIO DE 1657página PDF 536
«tienen que tener tanta o más virtud que si hubieran profesado en una orden religiosa». Por eso tienen que ser estrictas en la observancia de su reglamento, y especialmente en una profunda humildad, que consiste en querer ser despreciadas; segundo, en una perfecta obediencia; tercero, en un gran despego de las criaturas, del Padre, de la madre, de los bienes, de vosotras mismas, de forma que sólo os sintáis unidas a Dios. Sí, hijas mías, tenéis que estar…
ConferenciaTomo IX-B17 DE JUNIO DE 1657página PDF 536
Como Dios es la misma pureza, por eso quiero apegarme a él para conservarme en la pureza». Lo que acabo de decir del apego al confesor es totalmente contrario a la virtud de la pureza y de la castidad. Hijas mías, no debéis pretender otra cosa más que haceros agradables a los ojos de Dios.Sí, no estéis apegadas a nada más que a él. Estas son las cuatro virtudes que necesitáis. Y lo que más podrá impedirlo será…
ConferenciaTomo IX-B17 DE JUNIO DE 1657página PDF 539
al mal. El vicio más común es el de la impureza. Por eso, mis queridas hijas, tenéis que tomar toda clase de precauciones para la modestia, ser recatadas en vuestras palabras y no escuchar cosas inconvenientes. ¡Qué peligroso es escuchar a los hombres! Acordaos de las muchas veces que os he dicho que sus primeras conversaciones parecen buenas y devotas; pero es para atrapar a la gente. Tened mucho cuidado. No estéis nunca a solas con ellos. No…
ConferenciaTomo IX-B17 DE JUNIO DE 1657página PDF 580
mías, apenas sintáis alguna irritación, tenéis que humillaros enseguida, como ella hacía. ¡Ya sabéis lo que es una persona temerosa de Dios! Hijas mías, pedidle mucho a Dios que os conceda la gracia de hacer un buen acopio de virtud, mediante las oraciones de la señorita Le Gras. A veces me ponía a pensar delante de Dios y me decía: «Señor, tú quieres que hablemos de tu sierva», ya que era obra de tus manos; y me preguntaba:…
ConferenciaTomo IX-B17 DE JUNIO DE 1657página PDF 623
Caridades: edificaci6n, obediencia y respeto, 908, 286-287, 1.079, 1.199. — Mejor es querer obedecer a la superiora que a las damas, 85. Caridad (hermanos de la) 1.088. Cartujos (orden de los) Origen de este nombre, 524. — El espíritu de soledad es su virtud característica, 524, 935. — Y el canto de las alabanzas de Dios, 537. — Los superiores locales van cada año a la casa-madre, 929. — Todas las cartas pasan por las manos del superior,…