ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B18 DE NOVIEMBRE DE 1657página PDF 307
El diablo hace eso para que miréis al otro y perdáis el fruto de lo que éste os dijo. Cuando veáis a una hermana que presume, que quiere aparentar, que cuenta lo que ha hecho: «A mí me han dado tal cargo; he hecho esto», esa hermana tiene orgullo, que es incompatible con la castidad. Sabed que, aunque fuerais ángeles, si tenéis vani951
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B18 DE NOVIEMBRE DE 1657página PDF 308
dad, caeréis en la impureza, porque es el castigo de ese vicio, ya que Dios permite que las personas orgullosas caigan en ese pecado tan horrible, para humillarlas. Todo el que tenga orgullo tiene que esperar verse tentado por las más horribles tentaciones, ya que el demonio de la vanidad es el demonio que tienta de impureza. La curiosidad por ver y mirar el mundo es también una ocasión que es preciso evitar para conservar la pureza. Es…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B18 DE NOVIEMBRE DE 1657página PDF 308
Y si sentís algún pensamiento de impureza, el remedio más pronto es echarlo enseguida fuera del corazón, pedir ayuda a Dios, recurrir a santas consideraciones, a la disciplina y a otras mortificaciones, aunque siempre con permiso. También hay impureza a los ojos, impureza de los oídos (esto es fácil de entender), impureza de la lengua, impureza en todos los sentidos, si no ponemos cuidado. Pero una hija de la Caridad que tiene a Dios por testigo de todos…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B18 DE NOVIEMBRE DE 1657página PDF 309
vosotras a las que nunca me acerco sin sentir mucha edificación. No, no creo haber visto nunca a una de esas hermanas verdaderamente modestas sin sentir gran satisfacción y sin darle gracias a Dios por sus complacencias en estar presente en aquella hermana. San Francisco llamó un día a un hermano y le dijo: «Hermano, vamos a predicar». Después de pasear por toda la ciudad, volvieron a casa y el hermano le dijo: «Padre, dijo usted que iba…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B23 DE DICIEMBRE DE 1657página PDF 334
Asunto principal: Las Visitas Y La Obligación De Avisar A Los Superiores
Tampoco buscarán, para distraerse, que las visiten otras personas; es decir, hijas mías, las Hijas de la Caridad no tienen que buscar que las visiten otras hermanas, para tener ocasión de entretenerse y charlar. Con las enfermas es otra cuestión, como acabo de decir. Recomiendo a nuestras hermanas que, cuando haya alguna enferma, la visiten las de otras casas; pues me parece que es un gran consuelo para una enferma ver a sus hermanas; pero, fuera de ese…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B23 DE DICIEMBRE DE 1657página PDF 334
Asunto principal: Las Visitas Y La Obligación De Avisar A Los Superiores
Pues bien, es preciso que sepáis que el mayor riesgo que corren las Hijas de la Caridad es faltar a la pureza. ¿Y por qué? Porque el espíritu maligno, rabioso al verse despreciado y al ver el servicio que le hacen a Dios las herma978
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B23 DE DICIEMBRE DE 1657página PDF 335
Asunto principal: Las Visitas Y La Obligación De Avisar A Los Superiores
nas que guardan la pureza, les presenta muchas tentaciones y acecha continuamente en torno a las personas religiosas o de una comunidad para hacérsela perder. Por eso tenéis que evitar el trato con los hombres, fuera del caso de necesidad, incluso tratándose de conversaciones piadosas. Porque el maligno espíritu se servirá de eso para tentaros. Cuando no hay objeto para eso, la cosa pasa fácilmente; pero donde hay alguna ocasión para la tentación, entonces es más violenta y…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B23 DE DICIEMBRE DE 1657página PDF 336
Asunto principal: Las Visitas Y La Obligación De Avisar A Los Superiores
pero nunca en vuestras habitaciones, aunque fuera el Padre Portail, o yo mismo; no tenéis que permitirlo. Padre, eso parece muy duro. — Hijas mías, es justo que así sea. Cuando Dios quiera daros a conocer el peligro que hay para las Hijas de la Caridad en esas conversaciones, veréis que se ha tenido razón al daros esta regla. ¡Quiera Dios concederos esta gracia! Salvador mío, concede a mi súplica que estas hermanas conozcan la utilidad de esta…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B23 DE DICIEMBRE DE 1657página PDF 336
Asunto principal: Las Visitas Y La Obligación De Avisar A Los Superiores
Entreguémonos a Dios para ello, pues se trata de una regla de la mayor importancia entre todas las que tenéis. Por consiguiente, cuando tengáis que hablar con vuestros confesores, hacedlo en la iglesia o en la puerta de casa. Además, no tiene que ser a una hora indebida, por muy buenas intenciones y razones que tengáis. Y una hora indebida, hijas mías, después del atardecer o también muy de mañana. Tenéis que poner cuidado, al hablar con alguien,…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B30 DE DICIEMBRE DE 1657página PDF 346
Teniendo esto en cuenta, he aquí la regla 30, que os voy a leer: «Como el trato frecuente con los externos, fuera del caso de necesidad, puede ser tan perjudicial a su pureza y a la vocación de las Hijas de la Caridad como les es ventajoso y meritorio cuando se practica por obediencia y para el cumplimiento de sus obligaciones con los pobres, mientras estén en la casa de su comunidad, no hablarán con ninguna persona de…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-A27 DE ABRIL DE 1657página PDF 259
Asunto principal: Las Virtudes Del Hermano Jourdain
Los apóstoles recibieron su enseñanza en la escuela de Jesucristo y de sus propios labios; pero sabéis muy bien lo que pasó con ellos: pequeñas rivalidades, faltas de fe; de forma que en el mismo instante en que el Hijo de Dios subía a los cielos, tuvo que reprenderles por su incredulidad 2. Yo he conocido a un santo que hacía milagros; pero sentía tales tentaciones de impureza que, cuando se veía obligado a marchar durante algunos días…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-A27 DE ABRIL DE 1657página PDF 260
Asunto principal: Las Virtudes Del Hermano Jourdain
En uno permite la cólera; en otro, la gula; en el de más allá, la impureza; y todo esto se supera, con la gracia de Dios. De hecho, todos los que aquí estamos, ¿cómo éramos antes de entrar aquí? ¿Cómo habíamos vivido? ¡Ay! ¡Tengo que hablar de mí, miserable, que soy el escándalo de todo el mundo, y no solamente de vosotros! La verdad es que cada uno sabe la vida que ha llevado; y ahora, por la…