A UN SACERDOTE DE LA MISIÓN 1
asegurado que parte de las confituras que le llevaban durante su enfermedad las hacía distribuir entre los demás enfermos. Era un hombre realmente pacífico. Y creo que, como sabía mantenerse tan bien en paz con Dios, con el prójimo y consigo mismo, por eso adquirió una resignación heroica a la voluntad divina. Pues, a pesar de sus enormes deseos de ir a trabajar y a sacrificarse por la conversión de los pobres salvajes de Madagascar, fue siempre sin…