ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A28 DE NOVIEMBRE DE 1649página PDF 429
Asunto principal: El Amor Al Trabajo
En fin, no hay nada tan perjudicial para las buenas costumbres como la ociosidad. Sobre el segundo punto, a saber, sobre los trabajos en que tenemos que ocuparnos durante el tiempo que nos queda libre del cuidado de los enfermos y de la atención a las alumnas, o de las observancias de nuestra regla, me parece que cada una podría, según sus facultades, ocuparse en algunos trabajos necesarios, como hilar, coser, y algunos otros que son útiles para…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A28 DE NOVIEMBRE DE 1649página PDF 433
Asunto principal: El Amor Al Trabajo
fuera desde que el mundo es mundo, y hasta en las producciones más bajas de la tierra, a las que presta su concurso, ¡cuán razonable es que nosotros, criaturas suyas, trabajemos, como se ha dicho, con el sudor de nuestras frentes! Un Dios trabaja incesantemente, ¿y podría mantenerse ociosa una Hija de la Caridad? ¡Estará convencida quizás de que no está más que para servir a los enfermos! Y cuando tenga pocos enfermos o no tenga ninguno, ¿se…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A19 DE ABRIL DE 1650página PDF 441
Asunto principal: La Conducta Que Hay Que Observar En Las Dificultades
Dirigiéndose a una hermana, el Padre Vicente le dijo: — ¿Es conveniente, hija mía, que sepamos cómo hemos de portarnos cuando estamos lejos de la Casa y nos viene alguna preocupación en la que tendríamos necesidad de consejo? — Padre, me parece que una razón para desear estar bien instruida en lo que tenemos que hacer en esas necesidades, es que entonces nuestro espíritu podría tener un gran descanso. — ¿Y qué haría usted, hija mía, si estuviese…
CartaTexto de San VicenteTomo IV16 de agosto de 1652p. 449
1606 [1537,IV ,449-453] A UN HERMANO COADJUTOR DE LA CASA DE GENOVA 1 16 de agosto de 1652 Recibí, por un lado, una gran alegría con su carta, al ver el buen fondo de su alma, que le hace desear dar gusto a Dios; mas, por otro lado, ese deseo, aunque bueno, le inspira otros deseos que son desordenados y que, al causarle a usted pena, me la causan también a mí. Luego he visto, por una carta…
CartaTexto de San VicenteTomo IV16 de agosto de 1652p. 449
En primer lugar, porque la instrucción en las cosas divinas no es profesión de los laicos; es preciso haber recibido las órdenes sagradas para administrar la palabra de Dios; pues lo contrario sería un desorden, ya que sería emprender lo que corresponde al oficio de los eclesiásticos, que son los únicos que tienen derecho a enseñar en público las verdades cristianas. En segundo lugar, si va usted a servir a los enfermos, tendrá que ________ Carta 1606. —…
CartaTexto de San VicenteTomo V17 de abril de 1654página PDF 114
nes4. También tengo pensado enviarle a un buen padre de Artois que tenemos aquí; es muy bueno y tiene cierta facilidad para hablar latín, aunque quizás no tenga muchas cualidades externas para la predicación 5. Pensaré un poco más en ello y ya veremos; también le enviaré un hermano coadjutor, que será, según creo, aquel que ya le indiqué, ese buen hermano de Alemania que vivió algún tiempo en Polonia. No veo que haya otro más indicado, aun…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B23 DE JULIO DE 1654página PDF 7
Pues bien, si hay algo bueno, es servir a los enfermos, ya que esta obra supera el valor de todas las demás. Es Dios el que os llama a ello, puesto que se trata de hacer el bien; pues él es el que mueve a todo bien, mientras que es el demonio el que incita al mal, y también el mundo. ¡Salvador mío! ¿Cómo es posible escuchar esas palabras sin derramar lágrimas?: «Voy a hacer lo que un…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B18 DE OCTUBRE DE 1655página PDF 110
Asunto principal: El Fin De La Compañía
cerlo, lo cumplirían mucho mejor que yo». Y después, tomar de nuevo ánimos con este pensamiento: «Voy allá por amor de Dios. ¡Cuán feliz soy por haber sido escogida para tan santa ocupación!». ¿Creéis, hermanas mías, que es importante hacer lo que hacéis, si no lo eleváis por la intención? ¿Creéis que servir a los enfermos por humor, ir a tal sitio porque os resulta agradable, obedecer porque os mandan lo que os gusta, rezar porque las demás…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B2 DE NOVIEMBRE DE 1655página PDF 120
Asunto principal: Las Máximas De Jesucristo Y Las Del Mundo
Esto os demuestra que no es necesario estar encerrado en un claustro para adquirir la perfección que Dios pide de vosotras. El estado religioso es muy santo; pero de ahí no se sigue que solamente se santifiquen aquellos que lo abrazan. Os digo además que, si las hermanas del Hôtel-Dieu necesitan ser virtuosas porque tienen que servir a los enfermos, vosotras los servís, no solamente como ellas, sino más todavía; porque lo hacéis como Nuestro Señor lo hacía…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B11 DE NOVIEMBRE DE 1657página PDF 274
¿Os acordáis de nuestras queridas hermanas que descansan en Dios? ¡Cómo hablaban a sus enfermos y hasta a sus mismas hermanas! No hay ninguna que no lo haya hecho así. Se les ha visto servir a los enfermos con caridad, hablarles con dulzura y humildad. Hijas mías, acordaos de ellas. Esa es la lección de Nuestro Señor: «Acordaos de mí, dijo, que soy manso y humilde de corazón» 3; y no sacaréis ningún provecho, si no obráis de…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B9 DE DICIEMBRE DE 1657página PDF 324
¿Qué creéis que era lo que le obligaba a esto? Es que se había dado cuenta de que era preciso hacer penitencia. La vida del Hijo de Dios no nos predica otra cosa. Mientras estuvo en la tierra, practicó continuamente la penitencia en la bebida, en la comida, en el vestido, en el dormir y en todas las cosas. Pues bien, son esos los actos de penitencia que tenéis que hacer si queréis ser verdaderas Hijas de la…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B17 DE NOVIEMBRE DE 1658página PDF 476
No sólo hay que comenzar por ahí a hacer oración, sino que es necesario empezar todas vuestras plegarias por la presencia de Dios, a fin de que le sean agradables. Y cuando tengamos que hacer alguna cosa, como servir a los enfermos, siempre hay que comenzar por un acto de fe en la presencia de Dios, para que ese acto le sea agradable. Hijas mías, ;qué hermoso y qué fácil es esto! ¿Quién os lo asegura? Es David,…