ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-Apágina PDF 440
El padre Vicente llamó al padre Langlois, sacerdote de la compañía, y le dijo que el señor arzobispo de Narbona 1, coadjutor solamente por entonces, le había escrito pidiéndole que le indicase el nombre de aquel que se encargaría de dirigir a las personas que iba a enviar a San Lázaro para hacer el retiro y formarse en lo que hay que hacer para enseñar en las escuelas de niños; que había puesto sus ojos en él y…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-Bpágina PDF 226
Asunto principal: La Conversion De Un Hereje
El padre Vicente, al acabar la predicación de la mañana, se lo comunicó a sus oyentes, llamó a aquella persona por su nombre y le preguntó ante todos los reunidos si perseveraba en la voluntad de abjurar de su herejía y de entrar en el redil de la santa Iglesia; él respondió que perseveraba en ello, pero que todavía le quedaba una dificultad que acaba de ocurrírsele al mirar una imagen de piedra bastante mal modelada, que representaba…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-Bp. 41
Asunto principal: El Amor De Dios
lle, antes que a una devoción esforzada y sólida. La Iglesia es como una gran mies que requiere obreros, pero obreros que trabajen. No hay nada tan conforme con el evangelio como reunir, por un lado, luz y fuerzas para el alma en la oración, en la lectura y en el retiro y, por otro lado, ir luego a hacer partícipes a los hombres de este alimento espiritual. Esto es hacer lo que hizo nuestro Señor y, después…
Repeticion OracionTexto de San VicenteTomo XI-Bpágina PDF 240
Asunto principal: La Humildad
Es muy hermosa en teoría, pero en la práctica tiene un rostro muy desagradable a la naturaleza; sus ejercicios nos disgustan, porque nos llevan a escoger siempre el lugar más bajo, a ponernos detrás de los demás, incluso de los más pequeños, a sufrir las calumnias, a buscar el desprecio, a amar la humillación, que son cosas por las que naturalmente sentimos cierta aversión. Sin embargo, es menester que pasemos por encima de esta repugnancia y que todos…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-Bpágina PDF 244
Asunto principal: La Humildad
Seamos, hermanos míos, como aquel aldeano que llevaba la carga de san Ignacio y de sus compañeros cuando iban de viaje y que, cuando veía que se ponían de rodillas al llegar a algún lugar para detenerse allí, también él se arrodillaba; cuando les veía rezar, también él rezaba; y como aquellos santos varones le preguntaran una vez por qué lo hacía, les contestó: “Le pido a Dios que haga lo que vosotros le pedís; soy como un…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-Bp. 61
Asunto principal: La Ambicion
Ciertamente, ¿es justo que un misionero, que por su humilde profesión se ha hecho digno de las bendiciones del cielo y de la aprobación y estima de los hombres, se vea privado de aquéllas y de éstas por dejarse llevar a unas obras en las que anda mezclado el espíritu del mundo, por el honor que allí se busca, y que son opuestas al espíritu de su vocación? ¿No hay motivos para temer que se vea lleno de…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-Bp. 69
Asunto principal: El Espiritu De Condescendencia
198 [50,XI,69] EXTRACTO DE UNA CONFERENCIA SOBRE EL ESPIRITU DE CONDESCENDENCIA La condescendencia, prolongación de la obediencia. Nuestra obediencia no debe limitarse solamente a los que tienen el derecho de mandarnos, sino que tiene que pasar más adelante; pues evitaremos faltar a la obediencia, que es de obligación, si, como nos lo recomienda san Pedro 1, nos sometemos a toda humana criatura por amor de Dios. Hagámoslo, pues, y consideremos a todos los demás como superiores, y para…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-Bpágina PDF 261
Asunto principal: El Celo
Ciertamente, no puede pensarse sin admiración en esas grandes limosnas que Dios ha inspirado que se hagan, y en el gran número de vestidos, ropa, sábanas, camisas, zapatos, etcétera, que han entregado para toda clase de personas, hombres, mujeres, niños y hasta para sacerdotes; y también en todas esas albas, casullas, misales, copones, cálices y otros ornamentos que han enviado para las iglesias devastadas, hasta tal punto que sin esa ayuda no hubieran podido celebrarse los santos misterios…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-Bpágina PDF 263
Asunto principal: El Celo
ya que no hemos de vivir ni de obrar más que para establecer, acrecentar y agrandar el reino de Dios? ¿Y a qué se debe, hermanos míos, que no respondamos dignamente a una vocación tan santa y tan santificante? 210. S OBRE LA CARIDAD CON LOS NIÑOS EXPOSITOS ¿No es una obligación de los padres atender a las necesidades de sus hijos? Pues bien, si Dios nos ha puesto en lugar de quienes los engendraron para que procurásemos…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-Bpágina PDF 277
Asunto principal: La Oracion
netra dentro de ellas, las hace obrar y que sean fructuosas y fértiles, según la cualidad de su naturaleza. Pues bien, los pensamientos y las consideraciones que vienen de nuestro entendimiento no son más que unos fuegos muy pequeños, que sólo muestran un poco por fuera el exterior de los objetos, sin producir nada; pero las luces de la gracia, que el Sol de justicia 1 derrama en nuestra alma, descubren y penetran hasta el fondo más íntimo…
Repeticion OracionTexto de San VicenteTomo XI-Bp. 89
Asunto principal: La Oracion
Era un tema muy ordinario, del que solían hablar todos los años; sin embargo, dijeron cosas tan buenas que todos los asistentes quedaron muy impresionados y yo especialmente; puedo decir con toda verdad que no he visto ninguna conferencia tan devota como esta, ni que impresionara tanto a los espíritus; pues, aunque habían hablado muchas veces sobre ese tema, parecía que no eran las mismas personas las que hablaban, sino que Dios les había inspirado en la oración…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-Bpágina PDF 319
11. La perfección de la vida espiritual consiste en no tener más querer y más no-querer que el de Dios. 12. El compendio de la vida espiritual es querer todos los estados en que Dios nos pone. 13. La clave de la vida espiritual es aceptar con gusto todos los estados en que Dios nos pone. Estamos atribulados: ¡bendito sea Dios! Estamos consolados: ¡bendito sea Dios! El hombre no está nunca en el mismo estado. 14. Hemos de…