ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-Bpágina PDF 314
2.º Durante el asedio de Corbie (1636), mandó suprimir cierto aperitivo, que luego ya no volvió a ponerse, diciendo: “¿No es justo que nos privemos de algo para compadecer y participar de las calamidades públicas?”. 3.º El padre Vicente procuró apartar a una señorita del peligro de perder su honor; pero ella, seducida por ciertos malos espíritus, se perdió miserablemente. Entonces dijo: “Parece ser que hemos hecho todo lo que podíamos para impedir esta desgracia; ahora sólo nos…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-Bpágina PDF 315
RESPUESTAS TRANQUILAS A PALABRAS AIRADAS El padre Vicente le respondió un día a un magistrado de la corte, que le reprochaba que no cuidaba bien sus intereses: “Señor, usted procura cumplir dignamente con su cargo, yo debo procurar cumplir bien con el mío”. A cierta dama importante, que intentaba comprometerlo en un asunto que no consideraba justo, el padre Vicente le dijo: “Señora, nuestras reglas y mi conciencia no me permiten obedecerle en esto; por eso, le suplico…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-Bpágina PDF 316
mente, debe usted agradecérselo de manera especial y pedirle que le dé gracias para usar bien de ello” (III,323). PACIENCIA EN LOS SUFRIMIENTOS CORPORALES A un sacerdote, que le dijo: “¡Ay padre!, ¡qué molestos deben ser sus dolores!”, le replicó: “¡Cómo! ¿Llama usted molesta a la obra de Dios y a lo que el ordena, haciendo sufrir a un miserable pecador como yo? ;Que Dios le perdone, padre, lo que acaba de decir, pues no es ése precisamente…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-Bpágina PDF 324
I MEMORIA DEL HERMANO DUCOURNEAU SOBRE LAS CONFERENCIAS DE SAN VICENTE 1 Es importante, al parecer, que la compañía haga en el futuro una colección exacta de todas las santas palabras del padre Vicente y la conserve, por las siguientes razones: 1.º La mejor herencia de los padres es la buena instrucción que dejan a sus hijos. 2.º En el mundo se preocupan mucho de hacer el inventario y el catálogo de una herencia perecedera, aunque esto sirve…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-Bpágina PDF 347
13 agosto 1655. La pobreza. 20 Y 22 agosto 1655. La predicación. 1655. La fe. 1655. La esperanza. 1655. La caridad para con Dios. 1655. La caridad para con el prójimo. 1655. Los retiros. 1655. Todos los Santos. 1655. La prudencia. 1655. La justicia. 1655. La fortaleza. 1655. La templanza. 1655. Hablar siempre bien del prójimo. Además de estas conferencias, hubo otras sobre la cuaresma, la pasión, Pentecostés y algunos difuntos de la compañía, con la división de…
CartaTexto de San VicenteTomo III30 de septiembre de 1599página PDF 493
dero la última, es que como está un poco delicado y enfermo pondrá dificultades en encargarse sin más de esa casa. Más valdrá ir observando cómo marchan las cosas al principio. Le dije a nuestro hermano encargado de estos asuntos que le remita a usted hoy los papeles que me envió, que son solamente copias. Me ha obligado usted a proponer árbitros, diciéndome que ha nombrado al señor Deffita 3 en nombre de ustedes. Le indiqué que con…
CartaTexto de San VicenteTomo I11 de agosto de 1610página PDF 363
diez leguas a la redonda. Vea, padre, cómo las espinas punzantes de nuestro natural producen buenas rosas que se abren apenas el sol de justicia hace aparecer sobre ellas los rayos de su gracia. Ha sido menester que le diga estas palabras para su consuelo. Volvamos a su viaje. Si está pronto para partir con el padre Grenu, podrán hacer juntos el viaje hasta Lyon. De allí hay que ir a Châlons hacia Roanne, donde podrán embarcar hasta…
CartaTexto de San VicenteTomo V2 de agosto de 1611p. 648
2[2,V ,648] CARTA DE LUIS XIV AL BAJA DE ARGEL Ilustre y Magnífico Señor: Los señores Barreau, cónsul de la nación francesa en Argel, y Le Vacher, sacerdote de la Misión en dicho país, nos han presentado una queja relativa a las medidas que se toman continuamente en contra de ellos por las faltas de otros. Y como no es razonable hacerles responsables más que de sus faltas, le escribimos esta carta para rogarle, como lo hacemos muy…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A11 DE DICIEMBRE DE 1624página PDF 156
Asunto principal: El Afecto Desordenado A Sí Mismo
Por lo que a mi se refiere, por la costumbre inveterada que tengo a estos afectos por mi propio cuerpo, cometo muchas faltas, desedifico a mis compañeras y doy mal ejemplo a toda la Compañía. Para deshacerme de estos afectos, mediante la gracia de Dios, tengo muchos deseos de honrar la forma de vivir del Hijo de Dios que, por hacer la voluntad de Dios su Padre, no tenía ningún apego a las criaturas, ni excesiva preocupación por…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A11 DE DICIEMBRE DE 1624página PDF 162
Asunto principal: El Afecto Desordenado A Sí Mismo
Solamente pertenece a Dios hacernos abandonar todo, a nosotras que somos criaturas malas y objeto de su justicia, para hacernos objeto de su amor. ¡Dichoso intercambio! ¡abandonar un amor terrestre por el celestial, eterno y totalmente divino! Dirijamos hacia él todos nuestros afectos y abandonemos todas nuestras satisfacciones particulares. Es preciso resolverse a ello. Alguna hermana me podrá decir: «Pero, Padre, todo eso cuesta mucho. ¿Será necesario, si estoy de mal humor con una hermana que la soporte?».…
CartaTexto de San VicenteTomo I5 de diciembre de 1625p. 150
107 [101,I,150-151] A LUISA DE MARILLAC Señorita: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros. Me siento consolado al saber que ha tomado usted como debía la noticia de la enfermedad de la señorita de Potrincourt 1, de la ________ cambiando de administración, los religiosos de san Víctor siguieron desde entonces ocupando el priorato, que acabaron considerando como suyo propio Pero no era así. Todas las provisiones demuestran que los obispos de París se reservaban el derecho…
CartaTexto de San VicenteTomo I30 de octubre 1626p. 25
12 [12,I,25-26] A LUISA DE MARILLAC 1 30 de octubre 1626 Señorita: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros. He recibido la suya en este lugar de Loisy-en-Brie 2, a veintiocho leguas de París, donde estamos misionando 3. No le di aviso de mi partida, porque fue más repentina de lo que me imaginaba, y tenía miedo de darle un disgusto al comunicársela. Pero, en fin, Nuestro Señor le tendrá en cuenta esa pequeña mortificación, si…