CartaTexto de San VicenteTomo IIpágina PDF 187
Le ruego, padre, que le asegure m[is respetos] y que le diga que he seguido sus órdenes, que usted me indicó, y que las defenderé ante nuestra querida madre la ________ 2. Justo Guérin, obispo de Ginebra. 3. Renato de Breslay. 4. De 1639 a 1642. 5. Dictados en clase. 6. Flp 127. 7. El original está cortado de arriba abajo varios centímetros, pero la reconstrucción del texto resulta fácil. 185
CartaTexto de San VicenteTomo IIp. 228
596 [573,II,228] AL GOBERNADOR DE UNA CIUDAD IMPORTANTE 1 Procuraré hacerle ese servicio, si me es posible; pero, por lo que se refiere a los sacerdotes de la Misión, le ruego que deje ese asunto en manos de Dios y de la justicia. Preferiría que tuvieran que salir de la ciudad antes que verles allí gracias al favor y a la autor de los hombres.
CartaTexto de San VicenteTomo IIpágina PDF 276
Se ordenó de sacerdote adscrito a Saint-Nicolas-des-Champs 2, donde llevó una vida muy edificante. El señor Gallemant, doctor de la Sorbona y persona muy virtuosa, al ver el celo con que aquel buen siervo de Dios se entregaba a la salvación de las almas y que lo único que pedía era trabajar más en ello, lo hizo vicario suyo en Nuestra Señora de las Virtudes 3, donde siguió trabajando como antes, desempeñando las funciones de párroco. Esto hizo…
CartaTexto de San VicenteTomo IIpágina PDF 288
en la bondad de Dios, la que le hacía sufrir con tanta alegría y obrar con tanto fervor. Era aquella fe tan intensa en la justicia divina la que le hacía temer tanto sus juicios y castigos. Era esta fe la que le hacía sentir tanto horror al pecado y tener tanto celo por la salvación de las almas. Era ella la que le metía tanto miedo de tener que rendir cuentas a Dios, especialmente por las almas…
CartaTexto de San VicenteTomo IIpágina PDF 289
vida y, como quizás no tuvieron todas las condiciones requeridas, renuevo todos los de los apóstoles, los confesores, los mártires, etc.». Cuando dije que esta fe tan grande le causaba mucho temor de la justicia divina, no se imagine usted que faltó a la virtud de la esperanza, ya que también la tuvo en alto grado. No hay que extrañarse de ello, ya que la misma fe, cuyos actos hacía con tanta frecuencia, le servía siempre de escudo…
CartaTexto de San VicenteTomo IIpágina PDF 320
que le ha indicado el señor párroco de Saché 3 Y sobre esa buena señorita que le ha enviado la Providencia, junto con esos humildes sentimientos de sí misma que le da nuestro Señor!. No conviene que enviemos a Nanteuil a ninguno de los de aquí. Bastará con que vaya nuestra querida hermana Isabel, si encuentra alguna oportunidad. 2.º Acuérdese del uso que hizo nuestra digna Madre de Chantal de los injuriosos reproches que le dirigió una hermana…
CartaTexto de San VicenteTomo IIp. 522
787 [750,II,522] A LUISA DE MARILLAC Señorita: ¡La gracia de nuestro Señor sea siempre con nosotros! Indica el reglamento que la tesorera presentará cuentas en la iglesia, en presencia del señor párroco y de los feligreses. Hasta ahora no hemos visto nunca que la justicia haya querido tener conocimiento de ello. Me parece que el señor Tranchot dirá y hará mejor que nadie lo que conviene hacer. Me gustaría mucho que buscase usted una carroza para ir a…
CartaTexto de San VicenteTomo IIp. 559
Entonces he creído que debería decirle lo que pienso: 1.º Que no es un mal de poca importancia romper los vínculos con los que está usted unido a Dios en la compañía; 2.º Que, si pierde su vocación, privará a Dios de los buenos servicios que aguarda de usted; 3.º Que será usted responsable ante el trono de su justicia del bien que deje de hacer y que hubiera hecho permaneciendo en la situación en que está; 4.º…
CartaTexto de San VicenteTomo IIIp. 19
877 [838,III,19] A UNOS PARIENTES 1 Vuestra difamación no ha tenido lugar sin una especialísima providencia de Dios; Dios lo ha permitido así para su gloria y para vuestro bien: para su gloria, para que seáis conformes con su Hijo, que fue calumniado hasta el punto de ser tratado como seductor, ambicioso y poseído del demonio; para vuestro bien, para que podáis satisfacer ala justicia de Dios por otros pecados que podáis haber cometido y que quizás no…
CartaTexto de San VicenteTomo IIIp. 24
Nuestra Señora de Cöeffort, iglesia colegial de Le Mans, unida ala congregación de la Misión. 3. Consejero y capellán del rey, abad comendatario de Saint-Hilaire, en la diócesis de Carcassonne. Vivía en París, en la calle Neuve-Saint-Honoré, de la parroquia de san Roque. El fue quien les dio a los sacerdotes de la Misión el prebostado de la iglesia colegial de Nuestra Señora de Cöeffort y su derechos sobre el hospital. 27
CartaTexto de San VicenteTomo IIIp. 36
Juan Bourdet, escribe dom Maurel (citado por R OPARTZ o.c., 195), «se asustó tanto que inmediatamente puso pie en el estribo y se pasó un día y una noche sin descabalgar, no atreviéndose a echar pie a tierra por miedo a caer en manos de la justicia; hasta que finalmente, cuando ya ni él ni su caballo podían más, desmontó a la puerta de una hostería de una aldea del obispado de Vannes, con tan mala fortuna que,…
CartaTexto de San VicenteTomo IIIpágina PDF 41
Una abadía de san Benito, que no está en la congregación de los reformados ni en otra alguna, no depende tampoco de ninguna; y ningún abad tiene derecho a introducirse en la abadía de otro, como tampoco en el beneficio de otra Orden. Además, esos buenos padres no tienen permiso para introducirse en una abadía para imponer allí su reforma, sin el consentimiento de los religiosos, del abad y del obispo. Pues bien, los religiosos han tratado con…