Repeticion OracionTexto de San VicenteTomo XI-A25 DE NOVIEMBRE DE 1657página PDF 296
¡Miserable de mí, que soy un viejo pecador y no he hecho ningún bien en la tierra! ¡Cómo he de temblar! Bien, padres y hermanos míos, animémonos, no perdamos el coraje, entreguémonos en las manos de Dios, renunciando a nosotros mismos, a nuestras satisfacciones, a nuestros gustos y apetencias, creyendo que no tenemos peor enemigo que nosotros mismos, y haciendo todo el bien que podamos. Y aquí hay que considerar dos cosas, a saber: que no solamente hemos…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B14 DE JULIO DE 1658página PDF 426
Si él hubiera estado aquí, por ejemplo, habría tenido miedo de no escuchar bien la predicación a lo que se está diciendo, de haber concedido a su espíritu demasiada libertad para entretenerse en otras cosas; habría tenido miedo de no haber elevado a Dios su corazón, al oír hablar de las virtudes que hemos dicho, diciendo: «¡Dios mío, concédeme esa virtud!»; si hubiera dado limosna a los pobres, habría tenido miedo de que fuera más bien por compasión…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B26 DE AGOSTO DE 1658página PDF 453
¡Qué feliz es usted al contribuir a esta obra buena!». «Señora, ¡qué consuelo tendrá usted en el cielo cuando vea a los pobres que usted socorrió diciéndole: ésta es la que nos ha salvado, no sólo de las miserias corporales, sino que además ha salvado nuestras almas». Pues instruir a los pobres cuando se les da limosna es realmente ayudar a salvar las almas. Después, hijas mías, si queréis conseguir algún fruto de ese pueblo, tenéis que tener…
Repeticion OracionTexto de San VicenteTomo XI-A11 DE NOVIEMBRE DE 1658página PDF 360
Hermanos míos, ¡qué dicha para a la compañía tener tan buenos sujetos, como son todos esos siervos de Dios que acabo de mencionar! Así es, hermanos míos, ésa es la situación en que todos nosotros tenemos que estar, esto es, dispuestos y preparados para dejarlo todo para servir a Dios y al prójimo, y al prójimo, fijaos bien, al prójimo por amor a Dios. Acordaos de san Martín; nos acaban de decir lo que hizo. Aquel gran santo,…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-A6 DE DICIEMBRE DE 1658página PDF 375
Asunto principal: La Finalidad E La Congregación De La Misión
bleas, y de esta manera Dios se veía igualmente servido por el uno y por el otro sexo; ¿y creeremos nosotros que no es asunto de la Misión hacer que nuestro Señor sea servido y honrado por los dos? ¿No somos imitadores de ese divino Maestro, que parece que no venía a este mundo más que por los pobres y que, sin embargo, dirigió a un grupo de mujeres? Ved, hermanos míos, qué gran bendición de Dios es…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-A6 DE DICIEMBRE DE 1658página PDF 376
Asunto principal: La Finalidad E La Congregación De La Misión
ter, como son los sacerdotes. Y he oído decir que lo que ayudaba a los obispos a hacerse santos era la limosna. Pero, padre, me dirá alguno, ¿está en nuestra regla que recibamos a los locos en San Lázaro y a esas almas tan rebeldes que parecen pequeños demonios? — Le diría a ése que nuestro Señor quiso verse rodeado de lunáticos, endemoniados, locos, tentados y posesos 20; se los llevaban de todas partes para que los librase…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B25 DE NOVIEMBRE DE 1659página PDF 550
El artículo 13 dice así: «No recibirán para su uso personal ningún presente, por pequeño que sea, de los pobres que asisten, y se guardarán bien de pensar que ellos les deben algo por los servicios que les prestan; antes al contrario, deben persuadirse de que son ellas las que les son deudoras, pues por una pequeñita limosna que les hacen, no de sus propios bienes, sino solamente de un poco de cuidado, se granjean amigos que tienen…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B25 DE NOVIEMBRE DE 1659página PDF 556
Pero cuando empezó a predicar y a tomar discípulos, las buenas mujeres que le seguían empezaron a decir: «Nuestro maestro no tiene dinero; tampoco puede ganarlo; se lo tendremos que dar». Es preciso decirlo en alabanza de vuestro sexo: las mujeres proporcionaban todo lo que necesitaban Nuestro Señor y los apóstoles. ¿Qué habría hecho Nuestro Señor si quienes le seguían no hubieran procurado ayudarle? ¿Me atreveré a decirlo, hijas mías? Si dejaseis de hacer lo que hacéis, no…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B25 DE NOVIEMBRE DE 1659página PDF 557
se dan de buena voluntad. Un día, Nuestro Señor vio a una pobre anciana con su bastón acercarse al gazofilacio, que es lo que nosotros llamamos cepillo, y echó dentro un pobre denario de limosna, pues no tenía más que eso. El se sintió más gozoso al ver la buena voluntad de aquella pobre mujer que del orgullo de los que echaban grandes limosnas; pues la verdad es que Dios mira solamente la buena voluntad. Por eso, hijas…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-A14 DE FEBRERO DE 1659página PDF 400
Asunto principal: Las Máximas Del Evangelio
hombres por Jesucristo, legislador, maestro de costumbres, institutor del santo sacrificio y de los sacramentos nuevos. Esta es la definición. Pues bien, propiamente hablando, una ley obliga a que se la observe. Pero hay que saber que esta doctrina de Jesucristo consiste en mandamientos y en consejos, que se llaman evangélicos. Los mandamientos obligan al entendimiento y a la voluntad, como éste: Hoc est praeceptum meum, ut diligatis invicem 3: mi mandamiento es que os améis los unos…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-A14 DE FEBRERO DE 1659página PDF 402
Asunto principal: Las Máximas Del Evangelio
ésta: «Haced bien a los que os odian» 9. Hay otras que son puramente consejos, como por ejemplo: «Vended todo lo que poseéis y dadlo en limosna» 10 porque nuestro Señor no obliga a nadie a vender todos sus bienes para dárselos a los pobres; esto es sólo para una mayor perfección. Finalmente, hay otras que son también puros consejos evangélicos, pero que sin embargo obligan a veces a observarlos por haberse convertido en preceptos; esto sucede cuando…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-A21 DE FEBRERO DE 1659página PDF 421
Asunto principal: La Búsqueda Del Reino De Dios
Hace poco le preguntaba a un cartujo, que está de superior en una casa, si llamaba a los religiosos a consejo para el gobierno de lo temporal. Me respondió: «Llamamos a los encargados, como el subprior, el procurador y yo; todos los demás se quedan tranquilos; sólo se cuidan de cantar las alabanzas de Dios y de hacer lo que la regla y la obediencia les ordenan». Aquí observamos esta misma práctica, gracias a Dios; sigamos así. Estamos…