CartaTexto de San VicenteTomo Ipágina PDF 418
Será conveniente aplicar alguna restitución o alguna limosna a la liberación de ese prisionero. Le ruego diga al padre Cuissot que su buen hermano ha venido a verme varias veces, que está trabajando con un orfebre, cuyo nombre he olvidado y por eso no sé cómo podría remitir la carta que se propone escribirle; me parece un buen muchacho. Hemos tenido unos sesenta ordenandos, que han estado bien, gracias a Dios. El señor arzobispo 4 ha venido a…
CartaTexto de San VicenteTomo Ip. 553
Los misioneros recibieron la ayuda de personas de elevada posición, que acudieron a distribuir las limosnas. Carta 394 (CA). — Archivo de la Misión, original. 1. San Vicente se olvidó sin duda de esta palabra, que parece exigir el tenor de la carta. 2. Carlos de Montchal. 543
CartaTexto de San VicenteTomo IIpágina PDF 33
Encomiendo a sus oraciones a nuestro difunto y a nuestro enfermo, así como también las necesidades de nuestros pobres, y soy en el amor de nuestro Señor su muy humilde servidor. V ICENTE DEPAUL sacerdote de la Misión He encuadernado lo que pide el señor Ingoli, pero tan mal que me da vergüenza enviárselo a usted. Le ruego que lo arregle bien, que se lo mande y que le asegure mi obediencia. Dirección: Al padre Lebreton, sacerdote de…
CartaTexto de San VicenteTomo IIp. 42
Continuamente hasta el fin de las calamidades, unos siete años, siempre con el mismo celo y resultado. Asistían siete u ocho gentileshombres. Les llevaban ellos mismos a los refugiados su ayuda y sus palabras de consuelo. Cuando la paz permitió a los nobles regresar a su país, la asamblea les ayudó con sus limosnas a hacer el viaje y a mantenerse por algún tiempo (cf. L. A BELL Y,o.c., 1, cap. 35, 167; MAYNARD, o.c., IV , 128).…
CartaTexto de San VicenteTomo IIp. 216
591 [568,II,217-218] A LUISA DE MARILLAC Martes por la mañana [1642] 1 Señorita: ¡La gracia de nuestro Señor sea siempre con nosotros! Ya que no puedo ir a verla esta mañana, como había pensado, le mando por escrito mi respuesta. Le he encargado al padre Portail que escriba a la hermana María Joly, de Sedán, en mi nombre. Esta tarde veré su carta y se la enviaré a usted mañana. La señora del canciller ha hablado con su…
CartaTexto de San VicenteTomo IIpágina PDF 189
Envío quinientas libras, que recibirá usted del señor Lumague en Lión y se las enviaré al padre Dufestel para que las entregue al señor obispo de Ginebra para sus ejercitantes; parte de ellas me las han dado como limosna, mas cuarenta libras que también le envío a dicho señor, para que se le entreguen a usted en Lión para el viaje a Marsella; de ellas habrá que descontar lo que se le dé al portador de la presente.…
CartaTexto de San VicenteTomo IIpágina PDF 277
El mismo se encargaba de enseñar el canto. No podía sufrir ninguna falta de modestia en la iglesia. Tan pronto se le veía venir, todos arreglaban su compostura. En una palabra, podía decir con todo derecho: Zelus domus Dei comedit me 4. Su casa era un albergue para los pobres transeúntes, a quienes acogía. Le gustaba mucho recibir allí a los religiosos, especialmente a los recoletos, a quienes recibía como ángeles que le enviaba Dios. Daba gusto ver…
CartaTexto de San VicenteTomo IIpágina PDF 470
haberla fundado en muchas aldeas con gran bendición de Dios, algunas damas caritativas de París se sintieron tan impresionadas que procuraron por medio de sus señores párrocos la fundación de dicha cofradía en sus parroquias, como por ejemplo en San Germán de Auxerre, San Nicolás de Chardonnet, San Leu, San Salvador, San Mederico 2, San Esteban, San Sulpicio, San Gervasio, San Pablo y otras, en donde se ha fundado y trabaja con bendición la citada cofradía Pero como…
CartaTexto de San VicenteTomo IIpágina PDF 471
Y para proporcionar más jóvenes a todos estos lugares y a los demás que las piden, dicha señorita sigue educando a otras en su casa y tiene ordinariamente más de treinta, que utiliza, a unas para instruir a las niñas pobres que van a la escuela en su propia casa, a otras para visitar a los enfermos de la parroquia y llevarles el alimento o las medicinas y atenderles, a otras para hacer las sangrías y curar los…
CartaTexto de San VicenteTomo IIIpágina PDF 57
san Mederico 2, san Esteban, san Sulpicio, san Gervasio, san Pablo y otras, en donde dicha Caridad se ha establecido y trabaja con la bendición de Dios. Pero como las damas de que se compone son ordinariamente de una condición que no les permite realizar las acciones más bajas y humildes que es preciso llevar a cabo, como llevar la olla por la calle, hacer las sangrías, las lavativas, curar las llagas, hacer las camas y velar a…
CartaTexto de San VicenteTomo IIIpágina PDF 58
Y para poder proporcionar más hermanas a todos estos lugares y a los demás que las piden, dicha señorita está educando en su casa otras muchas, ya que tiene de ordinario más de treinta, a las que utiliza para instruir a las niñas pobres que van a la escuela en su casa, para visitar a los enfermos de la parroquia y llevarles el alimento y las medicinas, para cuidar de ellos, para curar los males de los pobres…
CartaTexto de San VicenteTomo IIIpágina PDF 230
padre Delville y míos, y por medio del padre Delville, la disipación y la ruina del espíritu de la Misión? ¡No quiera Dios que sea usted el instrumento de tamaña desgracia! Tenemos la misma obligación de hacer gratis las misiones que los capuchinos la tienen de vivir de limosna. ¡Dios mío! ¿Qué se diría de un capuchino que manejase dinero? ¿Y qué se diría también de un misionero que dejase que otros costeasen las misiones, y esto por…