ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B2 DE FEBRERO DE 1655página PDF 57
Asunto principal: El Espíritu Cerrado
Por ejemplo, las Hijas de la Caridad que tengan ese espíritu, cuando se encuentren con las personas de mundo, dirán cosas muy buenas; pero, si se trata de manifestar sus pensamientos al director, no dirán nada de lo que pasa dentro de ellas. Dirán maravillas a las personas con quienes no deberían tratar; pero con los superiores tendrán la boca cerrada. En la conversación tendrán facilidad para hablar de las cosas indiferentes y temporales, pero en lo espiritual…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B2 DE FEBRERO DE 1655página PDF 64
Asunto principal: El Espíritu Cerrado
tros superiores y que las que no tengan ese corazón abierto procuren tenerlo en adelante. Ruego a Nuestro Señor Jesucristo que nos conceda esta gracia, y os suplico que se la pidáis las unas para las otras, para que jamás se apodere ese demonio de nuestros corazones y puedan vencerlo nuestros ángeles de la guardia, que con tanta frecuencia nos inspiran esta abertura de corazón. ¡Salvador de nuestras almas! A ti, que tanto amas el candor y la…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B1 DE AGOSTO DE 1655página PDF 81
Asunto principal: La Observancia De Las Reglas
— Padre, me parece que es ése el medio para hacernos semejantes a Nuestro Señor, que no vino al mundo más que para observar las reglas que su Padre le dio. En segundo lugar, creo que nuestras reglas no son más que amor y que, por consiguiente, hay que ser fieles por amor. — Hija mía, debe darle gracias a Dios por haberle inspirado tan hermosos pensamientos. ¡Bendito sea Dios! ¡Dios le hace un gran regalo a una…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B1 DE AGOSTO DE 1655página PDF 82
Asunto principal: La Observancia De Las Reglas
— ¡Dios la bendiga, hermana! Pediré por usted en la santa misa. Le preguntó a otra: Dígame, hermana, en casa de ustedes son fieles a la regla de levantarse a las cuatro? — Yo no falto en eso, Padre; pero falto mucho al silencio. — Hija mía, el silencio es de mucha importancia. Yo aprecio mucho a los religiosos que guardan el silencio. Pero ¿qué digo, hijas mías? ¿compararos con las religiosas? Os creo inferiores a ellas. Así…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B1 DE AGOSTO DE 1655página PDF 82
Asunto principal: La Observancia De Las Reglas
— He notado que falto al silencio y que no tengo abertura de corazón con mis superiores, y también que falto a lo de levantarme a las cuatro. — No me cansaré de deciros, hijas mías, que las Hijas de la Caridad tienen que guardarse mucho del espíritu de doblez. Hay que decirlo todo a los superiores con sencillez. No hay nada que no se deba decir; aunque no es necesario decírselo a todos. ¿Sabéis, hermanas mías, dónde…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B8 DE AGOSTO DE 1655página PDF 85
Asunto principal: La Fidelidad A Las Reglas
taria por un mal fin, especialmente en las personas de otro sexo. Porque, desde que os consagrasteis a Dios por medio de los votos, no tenéis ya nada vuestro, ni siquiera vuestro espíritu, ni una sola mirada que no pertenezca a vuestro Esposo. Así pues, las hermanas que faltan a sus votos, pecan sin remedio. Por eso debéis tener cuidado con las ventanas por donde quiere entrar el mal. Una ojeada resulta a veces muy peligrosa. La que…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B8 DE AGOSTO DE 1655página PDF 85
Asunto principal: La Fidelidad A Las Reglas
De ahí se sigue que, si una hermana dijera por desprecio: «¿Para qué levantarse tan temprano, fastidiarse tanto por el silencio y otras reglas, tener que dar cuenta a los superiores tantas veces?», pecaría gravemente y les daría a las demás muy mal ejemplo, siendo causa de que también ellas cayeran en el desprecio a sus reglas. Esa hermana sería un instrumento del infierno; no hay que escucharla, lo mismo que al demonio. Hay otras que son todo…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B18 DE OCTUBRE DE 1655página PDF 112
Asunto principal: El Fin De La Compañía
Continuad diez o doce días y ya no encontraréis ninguna dificultad; al contrario, os gustará realizar vuestras acciones con recogimiento y aplicación de espíritu; esto 756
Repeticion OracionTexto de San VicenteTomo XI-A1 DE AGOSTO DE 1655p. 210
51 [128, XI,210-215] REPETICIÓN DE LA ORACIÓN DEL 1 DE AGOSTO DE 1655 Guardar el silencio. En el recreo, conversar con modestia. Ejemplo de los ejercitantes, de los cortesanos, de los grandes, de la Sorbona. Lo que hagan los primeros de la compañía será imitado por los que vengan luego; ejemplo de Recab, de Adán. Al final de la repetición de la oración, el padre Vicente tomó tema para hablar de lo que dijo un hermano coadjutor de…
Repeticion OracionTexto de San VicenteTomo XI-A1 DE AGOSTO DE 1655p. 210
Esto se debe a que hay entre nosotros alguno duro de oído y nos vemos obligados a elevar el tono para darnos a entender; de ahí que luego continuemos hablando alto. En nuestras conversaciones hay que confesar que hay mucho descuido en esto y que se habla fuerte, y todo esto por mi culpa, ya que soy el único culpable de todo el mal que se hace en la compañía, porque yo mismo hablo demasiado alto y doy…
Repeticion OracionTexto de San VicenteTomo XI-A1 DE AGOSTO DE 1655página PDF 111
decet silentium, Deus, in Sion. Hemos visto que a veces, cuando teníamos cincuenta o sesenta ordenandos, no se hacía ningún ruido. Por ejemplo, en el colegio de Bons-Enfants, donde al comienzo recibíamos a los ordenandos, estaban todos en aquel sitio tan pequeño y recogido con un silencio maravilloso. Gracias a Dios, hay en la compañía quienes dan muy buen ejemplo; si que los hay, y muchos, por la gracia de Dios. Hace algún tiempo había un buen doctor,…
Repeticion OracionTexto de San VicenteTomo XI-A1 DE AGOSTO DE 1655página PDF 112
viendo en la tierra, son los cuadros visibles y sensibles que nos sirven de modelo para regular todas nuestras acciones y hacerlas agradables a Dios. Me gustaría, padres, que vierais el silencio que hay en el Louvre y la forma con que se hablan entre si; veríais a veces a cuarenta, cincuenta, ochenta, cien personas esperando, hablando unas con otras en voz baja, de modo que puede oírse el zumbido de una mosca de Un extremo a otro…