ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A5 DE MARZO DE 1651página PDF 502
Asunto principal: La Confesión
ner deseos de corregirse, por estar en una disposición que nos impide conocer nuestras altas, o no confesarlas; esto impide que las podamos declarar. Otra falta consiste en no excitarse a tener dolor sensible, o simplemente dolor en la voluntad, por haber ofendido a Dios; pero esto lo podríamos hacer fácilmente, poniéndonos a considerar la bondad de Dios y el amor que nos tiene y nuestra malicia por haberle ofendido. La tercera falta es el temer dar a…
CartaTexto de San VicenteTomo IV20 de septiembre de 1652página PDF 448
pidieran con mucha insistencia y totalmente dispuestos a acomodarse a nuestro pequeño Instituto y a nuestras costumbres; indíqueme con claridad cuáles son sus intenciones y todo lo que ocurra sobre esto. Quizás lo único que quieren es que fundemos en aquella diócesis y entregarse luego a la compañía, como si no hubiera ninguna sociedad entre ellos. Me dice usted que no sabe cómo arreglar con ellos el asunto de nuestros votos. No hay que andar con fingimientos, padre,…
CartaTexto de San VicenteTomo IV25 de septiembre de 1652página PDF 453
Me escribe usted además otra cosa que también sabe a respeto humano, a saber, que cuando me habla usted bien de persona alguna, yo haga lo posible para que lo sepan sus amigos, para que se lo comuniquen. ¡Dios mío! ¿Qué es lo que está usted pensando? ¿Dónde está la sencillez de un misionero que debe ir recto hacia Dios? Si no ve usted ningún bien en esas personas, no lo diga; pero si descubre en ellas algo…
CartaTexto de San VicenteTomo IV9 de abril de 1653p. 570
1675 [1603,IV ,570-571] A NICOLAS TALEC, SACERDOTE DE LA MISIÓN, EN TREGUIER 1 9 de abril de 1653 Recibí dos cartas suyas, que me dan motivos para alabar a Dios, como lo hago, por la sencillez y el candor con que me escribe, expresando tan sencillamente lo que ha ocurrido entre ustedes, que me ha dejado muy consolado. ¡Quiera Dios hacerle progresar cada vez más en estas virtudes! No me extraña lo más mínimo que se haya usted…
CartaTexto de San VicenteTomo IV25 de abril de 1653página PDF 543
en Roma sienten cierta antipatía por el estado religioso y que la idea que tienen de que queremos pasar a ese estado será un obstáculo para nuestro proyecto; puede usted asegurarles de lo contrario, ya que nuestros votos son simples y no de religión, y que la regla que hicimos para ello, confirmada por el señor arzobispo según las facultades que le concedió la Santa Sede para aprobar nuestras reglas, dice expresamente que no pretendemos separarnos del clero…
CartaTexto de San VicenteTomo IV21 de junio de 1653página PDF 575
Puesto que está usted ahí y, gracias a Dios, tiene esas cualidades y otras muchas, le ruego que tenga paciencia, ya que no es ni bastante viejo ni está bastante enfermo para no poder hacerlo por miedo a morir tan pronto. No me extraña que le hayan asignado a usted para el beneficio de Brial 2, sino que les haya dicho usted que pueden conferírselo a una persona ausente, aunque la conozca el señor obispo; es lo que…
CartaTexto de San VicenteTomo V10 de septiembre de 1653p. 9
1728 [1653,V ,9-10] A UNA SEÑORITA DE ARRAS 10 de septiembre de 1653 Señorita: He recibido y leído con gran respeto su carta, que conservo al ver en ella el espíritu que la anima y que, según creo, es el mismo que el de Nuestro Señor. Pero siento una gran confusión por las propuestas que en ella me hace, ya que soy el hombre más indigno del mundo para poder aconsejarle en eso. Le diré, sin embargo, con…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A9 DE FEBRERO DE 1653página PDF 524
Asunto principal: El Espíritu De La Compañía
ridad. No veo a nadie tan dispuesto a socorrer a los pobres de todas formas como vosotras. No seríais Hijas de la Caridad, si no estuvieseis siempre dispuestas a servir a todos los que os pueden necesitar. He aquí, hijas mías, en qué consisten en general, el amor afectivo y el amor efectivo: servir a nuestro Señor en sus miembros espiritual y corporalmente, y esto en sus propias casas, o bien donde la Providencia os envíe. Hay que…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A9 DE FEBRERO DE 1653página PDF 524
Asunto principal: El Espíritu De La Compañía
Una Hija de la Caridad que no tiene humildad ni caridad está muerta, porque carece de espíritu; es como aquel a quien le dice el ángel en la Sagrada Escritura: «Estás muerto, porque no tienes caridad, que es la vida del alma» 2 Lo mismo que el alma es la vida del cuerpo, e día en que la caridad, la humildad y la sencillez dejen de verse en la Compañía, la pobre Caridad estará muerta; sí, estará muerta.…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A9 DE FEBRERO DE 1653página PDF 525
Asunto principal: El Espíritu De La Compañía
Varias hermanas respondieron: Sí, Padre. Nuestro muy venerado Padre prosiguió: Repito una vez más que el espíritu de vuestra Compañía, hermanas mías, consiste en el amor de nuestro Señor, el amor a los pobres, vuestro amor mutuo, la humildad y la sencillez. Si no existen esas virtudes, más valdría que no hubiera Hijas de la Caridad. Hijas mías, ese es vuestro espíritu en tres puntos. Bien, se está haciendo tarde. Si entro en la explicación de la humildad,…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A9 DE FEBRERO DE 1653página PDF 525
Asunto principal: El Espíritu De La Compañía
Si vais al refectorio, que sea siempre con esas tres bellas joyas de la humildad, la caridad y la sencillez Todos los cristianos, hermanas mías, están obligados a la práctica de estas virtudes; pero las Hijas de la Caridad tienen esta obligación de una forma especial. Podréis decirme: «Pero, Padre, ¿acaso no estamos también obligadas a la práctica de todas las demás virtudes?»l Sí, estáis obligadas a ellas, pero a esas tres lo estáis de una manera muy…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A9 DE FEBRERO DE 1653página PDF 526
Asunto principal: El Espíritu De La Compañía
adquirir ese espíritu y para conservarlo?». Hermanas mías, os voy a recomendar sobre todo dos cosas: la primera, que todos los días se lo pidáis a Dios en la oración de la mañana, en la santa misa, a mediodía, a lo largo de la jornada, concretamente al empezar las acciones principales, diciéndoos dentro de vosotras mismas: «¿Hago yo esta acción por caridad, por amor a Dios? ¿No la haré acaso por humor, por vana complacencia? Por ejemplo, cuando…