ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B13 DE OCTUBRE DE 1658página PDF 463
Asunto principal: La Oración
El primer punto, con los tres que contiene, se llama preparación; el segundo, el cuerpo de la oración; y el tercero, conclusión. Hijas mías, será muy difícil que os acordéis de todo esto. Si podéis hacerlo, muy bien; pero si no os acordáis de todo, no os desaniméis, acordaos solamente de los afectos que Dios os haya dado en la oración. Luego seguid las prácticas necesarias para ello. No os preocupéis; con el tiempo, Dios os concederá la…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B17 DE NOVIEMBRE DE 1658página PDF 487
contrarios a él, en conformidad con los afectos que sentís. Al ver la belleza de la virtud, decís: «¡Dios mío! ¡Qué hermoso es todo esto! ¡Ojalá lo pueda alcanzar!». Y en eso precisamente, hijas mías, es en lo que consiste la oración. Cuando entráis, lleváis el espíritu lleno de tinieblas; pero, cuando estáis ya metidos en ella, viene una luz que echa fuera todas esas tinieblas, lo mismo que cuando una candela ilumina a una habitación. Y por…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B17 DE NOVIEMBRE DE 1658página PDF 487
Tras haber considerado la belleza de la virtud, hay que seguir adelante y decidirse a practicarla; si no, no sería una oración bien hecha. Una persona que medita en el amor de Dios y dice: «¡Señor, qué hermoso eres! Quiero que en adelante seas tú el único objeto de mi amor. Te pido esta gracia», tiene que añadir a estos afectos la siguiente resolución: «En adelante, Dios mío, te prometo hacer todo lo que pueda por tu amor»;…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-B14 DE DICIEMBRE DE 1659página PDF 573
Asunto principal: La Indiferencia
Recurrid a Nuestro Señor, que fue tan indiferente en todas las cosas que no quiso nunca hacer su voluntad, sino la de su Padre. ¡Salvador mío! Tú ves el mal que eso causa a mi alma; líbrame de estos afectos desordenados, de esos deseos, tú que haces semejantes a los ángeles a las almas que son indiferentes. No permitas que nuestras hermanas caigan en tan lamentable estado. Te lo pido por las entrañas de tu misericordia. Te lo…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-A21 DE FEBRERO DE 1659página PDF 422
Asunto principal: La Búsqueda Del Reino De Dios
sólo estaréis preservados de todo daño, sino que gozaréis de toda clase de bienes; sí, tenéis motivo para esperarlo, incluso cuando parezca que todo está perdido. Los santos, padres, los santos quisieron atestiguar al cielo y a la tierra su perfecta confianza en el Señor mediante este apartamiento de las criaturas y de sus propias comodidades; para ello, abandonaron sus bienes, placeres, honores, su vida y sus almas. ¿Para qué? Para que él fuera su dueño, para que…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-A18 DE ABRIL DE 1659página PDF 473
Asunto principal: La Humildad
Hermanos míos, si nos fuera posible tomar hoy a la humildad como el sello de un misionero, de forma que se le distinguiera más por esta virtud que por su nombre entre los demás cristianos y sacerdotes, ¡qué gracia tan importante nos haría nuestro Señor para nuestro estado! Pidámosle que, cuando nos pregunten sobre nuestra condición, nos permita decir: «Es la humildad». Que sea ésta nuestra virtud. Si se nos dice: «¿Quién va?» — «La humildad». Que sea…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-B2 DE MAYO DE 1659página PDF 13
Asunto principal: La Mortificacion
posa, a sus hijos, a sus hermanos y hermanas, y hasta a su propia alma, no puede ser su discípulo. No se trata propiamente de odiarlos, sino sólo de portarse como si se les odiase, esto es, abandonarlos, desobedecerles, etcétera, cuando traten de impedirnos que obedezcamos a Dios y sigamos a nuestro señor Jesucristo. Creo, padres, que nuestro Señor lo entendió de esa manera: que hay que abandonar a los padres que se oponen a la felicidad de…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-B2 DE MAYO DE 1659página PDF 14
Asunto principal: La Mortificacion
Pero, ¡oh bondad de Dios!, con ello has querido mostrarnos que nuestro país y nuestros parientes son un obstáculo para nuestra perfección; y es esto mismo lo que también nos enseñó nuestro Señor cuando dijo a uno de sus discípulos, que le pedía permiso para ir a enterrar a su padre: “Dejad que los muertos sepulten a los muertos” 13, y a otro, que deseaba vender sus bienes para dárselos a los pobres, no le permitió que se…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-B2 DE MAYO DE 1659página PDF 18
Asunto principal: La Mortificacion
De las dos ideas que se me ocurren, haré exteriormente la menos importante, para humillarme, y me quedaré con la más hermosa, para sacrificársela a Dios en el secreto de mi corazón. Nuestro Señor no busca ni se complace mas que en la humildad y en la sencillez de las palabras y acciones; será inútil buscarlo en otro lugar. Si queréis encontrarlo, hermanos míos, renunciad a la afición a brillar, a la pompa del espíritu, lo mismo que…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-B2 DE MAYO DE 1659página PDF 22
Asunto principal: La Mortificacion
comiendo pan seco 31, Por lo que se refiere al honor, fijaos cómo lo combatió y conformad con él vuestra vida y vuestras prácticas. Padres, tengamos siempre este ejemplo ante nuestros ojos y no perdamos nunca de vista la mortificación de nuestro Señor, ya que estamos obligados a mortificarnos, para poder seguirle. Formemos nuestros afectos sobre los suyos, para que sus pasos sean la regla de los nuestros en el camino de la perfección. Los santos son santos…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-B16 DE MAYO DE 1659página PDF 25
Asunto principal: La Indiferencia
Donde está el tesoro del avaro, allí está su corazón; y donde está nuestro corazón, allí está nuestro tesoro 2, y lo que resulta deplorable es que estas cosas que nos mantienen cautivos son ordinariamente cosas indignas: una tontería, una imaginación, una palabra seca que nos han dicho, una pequeña falta de atención, una negativa, el solo pensamiento de que no nos hacen gran caso, todo esto nos hiere y nos indispone hasta el punto de que ya…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-B16 DE MAYO DE 1659página PDF 27
Asunto principal: La Indiferencia
¡Qué gran lección, hermanos míos! ¡Qué confusión para un miserable como yo, que me apego unas veces a una cosa y otras a otra! No pongo atención en ello o, si me fijo, no hago un esfuerzo suficiente para salir de allí. Es este un gran motivo de confusión para mí y para los que son como yo, que no se examinan para ver a qué están agarrados ni se preguntan jamás: “¿Qué es lo que domina en…