CartaTexto de San VicenteTomo II1 de junio de 1640página PDF 48
embargo, como usted, que es necesario que Su Santidad acepte con agrado que la dirección y la disciplina de los enviados esté en manos del superior general, con la facultad de retirarlos y de enviar a otros en su lugar, aunque sean siempre en relación con su Santidad como los siervos del evangelio con sus amos, que cuando les dice: Id allá, están obligados a ir; venid acá, tienen que venir; haced esto, están obligados a hacerlo. En…
CartaTexto de San VicenteTomo II17 de junio de 1640página PDF 51
Sería de desear que esos señores aceptasen que las cosas volvieran a ser como antes eran, pero como la Providencia ha dispuesto de otro modo con la muerte de ese santo y piadoso prelado 7, hay que aceptar los hechos, aparte de que no se puede esperar que la justicia adopte otras disposiciones, ni conviene intentarlo Las visitas que hasta ahora he hecho a Richelieu 8 Y a Troyes 9 se han llevado a cabo con tanto fruto…
CartaTexto de San VicenteTomo II25 de julio de 1640página PDF 65
mismo que lo que dejan de hacer? En nombre de Dios, entremos en esos verdaderos sentimientos y en esas prácticas, y tengamos miedo de que el espíritu maligno se empeñe, con nuestro celo excesivo, en llevarnos a faltar al respeto a nuestros superiores y a la caridad que hemos de tener con nuestros iguales. Allí es, padre, donde va a parar de ordinario nuestro celo poco discreto, con la consiguiente ventaja para el espíritu maligno. Por eso, padre,…
CartaTexto de San VicenteTomo II25 de julio de 1640página PDF 65
Respondo a la primera dificultad, que se refiere a la destrucción de la observancia de nuestro reglamento, diciéndole que nos tiene que bastar con comunicar a nuestro superior, con todo el respeto y la reverencia que es debido, las faltas que se vean y los inconvenientes que de allí se siguen esperando que nuestro Señor lo remedie, o bien por medio de la próxima visita, en la que hay que notificar las faltas de la compañía en general…
CartaTexto de San VicenteTomo II9 de octubre de 1640p. 129
el temor continuo o frecuente de hacerse indigno de ellas y dejar de ser fiel a los pequeños ejercicios, especialmente en los de la oración, la presencia de Dios, los exámenes, la lectura espiritual y hacer todos los días algunos actos de caridad, de mortificación, dé humildad y de sencillez. Espero, padre, que la observancia fiel de estas prácticas acabará convirtiéndonos en buenos misioneros, según el corazón de Dios.
CartaTexto de San VicenteTomo II14 de noviembre de 1640página PDF 117
ternas fuera de nuestra casa. El obispo de Meaux 6 ha expresado su deseo de que nos sometamos a él para las faltas de la casa en estos tres casos: asesinato, mutilación de alguno de la compañía y libertinaje en dicha casa. Y en lo tocante a la disciplina doméstica, gobierno de la congregación, elección y dimisión de los superiores y traslado de un lugar a otro, y la visita, para todo esto estará el superior general. ¿Qué…
CartaTexto de San VicenteTomo II14 de noviembre de 1640p. 139
518 [497,II,139-142] A PEDRO ESCART París, 14 de noviembre de 1640. Padre: ¡La gracia de nuestro Señor sea siempre con nosotros! Recibí la suya con un consuelo especialísimo, al ver la forma como ha recibido usted lo que le escribí sobre la preocupación que siente usted por lo del padre C[odoing]. ¡Ay, padre! ¡Cuántas gracias le doy a Dios por ello, así como por el celo que le ha dado en la observancia de la reglas y por…
CartaTexto de San VicenteTomo III1 de diciembre de 1640página PDF 31
y a usted. Saludo al citado padre Alméras y le ruego que le pida perdón a su señor padre 1, por él y por mí, por no haber ido a despedirse de él, de lo que está conmigo tan enfadado que no podría explicárselo. Tendrá usted trabajo en Saintes, ya que los padres Soudier y Noyelles no se portan convenientemente ni se avienen con el padre Dufour. El gran recogimiento del padre Dufour les molesta. Puede que haya…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A5 DE JULIO DE 1640página PDF 21
Asunto principal: La Vocación De Hija De La Caridad
estado que los hace más agradable a Dios, de forma que no haya nada en ellos que le pueda disgustar. Dos clases de personas en el mundo pueden permanecer en este estado: las primeras están en su ocupación y solamente se preocupan en el cuidado de su familia y en la observancia de los mandamientos; las segundas son aquellas a las que Dios llama al estado de perfección, como los religiosos de todas las Ordenes y también aquellos…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A19 DE JULIO DE 1640página PDF 31
Asunto principal: La Vocación De Hija De La Caridad
nos religiosos que se entregaban así por entero a Dios, le preguntaron si, en nuestra Compañía, no podría haber hermanas admitidas a hacer semejante acto. Su caridad nos respondió de esta manera: Sí, desde luego, hermanas mías, pero con esta diferencia: que los votos de esos buenos religiosos son solemnes, y no pueden ser dispensados de ellos ni siquiera por el Papa; pero, de los que vosotras podéis hacer, el obispo podría dispensar. Sin embargo, valdría más no…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A19 DE JULIO DE 1640página PDF 31
Asunto principal: La Vocación De Hija De La Caridad
Yo te la pido para todas nuestras hermanas presentes y lejanas. ¿No lo queréis también así hijas mías? Concédenos también de la misma forma la gracia de vivir y morir castamente Te pido esta misericordia para todas las hermanas de la Caridad y para mí, y la de vivir en una perfecta observancia de la obediencia. Nos entregamos también a Ti, Dios mío, para honrar y servir toda nuestra vida a nuestros señores los pobres, y te pedimos…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-A5 DE JULIO DE 1640página PDF 575
Asunto principal: La Vocación De Hija De La Caridad
¿Comulgáis sin permiso? No, no deberíais hacerlo. ¿Dejáis de comulgar por vuestra cuenta? Tampoco debéis hacerlo. ¿Qué habéis de hacer para pedir y para recibir permiso de tomar la disciplina? Apruebo que todas tengáis disciplinas, pero también apruebo que no os sirváis de ellas sin permiso. Pero quizás me digáis: «Padre, nos está diciendo usted muchas cosas, un montón de cosas; pero ¿no se cansarán nuestros superiores de que les pidamos tantas cosas?». No, hermanas mías, jamás se…