CartaTexto de San VicenteTomo IIIpágina PDF 58
Y para poder proporcionar más hermanas a todos estos lugares y a los demás que las piden, dicha señorita está educando en su casa otras muchas, ya que tiene de ordinario más de treinta, a las que utiliza para instruir a las niñas pobres que van a la escuela en su casa, para visitar a los enfermos de la parroquia y llevarles el alimento y las medicinas, para cuidar de ellos, para curar los males de los pobres…
CartaTexto de San VicenteTomo IIIpágina PDF 58
Y lo que es más de considerar en el trabajo de estas pobres muchachas es que, además del servicio corporal que realizan con los pobres enfermos, procuran ayudar en lo espiritual de la forma que pueden, sobre todo diciéndoles de vez en cuando alguna buena palabra, dando algún consejo a los moribundos, para que salgan de este mundo en buen estado, y a los que sanan, para ayudarles a vivir bien. Y Nuestro Señor bendice tanto el humilde…
CartaTexto de San VicenteTomo IIIpágina PDF 87
920 [879,III,86-89] A UN SACERDOTE DE LA MISION 1 París, octubre 1646 2, Padre: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros. Puede usted imaginarse la aflicción que me han traído sus cartas, dado el afecto que siempre le he tenido y que conser________ 3. Probablemente el arcipreste de Ax (Cf. G. D OUBLET, François et Caulet, évêque de Pamiers, et la vie ecclésiastique dans un dioceses ariégeois sous Louis XIV, Fois 1896, 39 s. Carta 920.…
CartaTexto de San VicenteTomo IIIpágina PDF 88
varé toda la vida. Todas las razones que usted me alega están basadas en su indisposición y en la esperanza que usted tiene de restablecerse con los aires de su país natal, en cuyo caso promete usted volver para cumplir con las promesas 3 que le ha hecho a Dios. Permítame que le diga, padre, que no hemos de tener tanto interés en vivir mucho tiempo como en caminar en la vocación a la que Nuestro Señor nos…
CartaTexto de San VicenteTomo IIIpágina PDF 93
He escrito a Richelieu que reciban al padre du Coudray y que se quede allí hasta que las circunstancias nos hagan disponer otra cosa. Por lo demás que se refiere a La Rose y a Cahors, no puedo concluir nada hasta que usted termine y yo conozca su opinión. Le ruego al padre Alméras que se vaya a Annecy, dado que lo permite su disposición 1; usted vaya a Marsella; pero después de que acaben ustedes en donde…
CartaTexto de San VicenteTomo IIIpágina PDF 103
Si es poco para esa casa, esté [seguro] que es mucho para nosotros. ¡Dios mío! ¡Qué [bien ha hecho usted el dar] esa orden a propósito [de...]. Creo que le dije ya que se ha marchado el padre Berthe, al no poder [tolerar, en el sitio] adonde le habíamos enviado 3, que resultara infundado el rumor que había hecho cor[rer por] la ciudad de que iba allá para ser superior; cuando lo desengañaron y lo enviaron para acá,…
CartaTexto de San VicenteTomo IIIpágina PDF 113
sujeto a las enfermedades corporales como los demás hombres. Y puesto que ya ha dado el paso, ¿le va a desanimar ahora una ligera indisposición? 2.º Su marcha a casa no le curará. ¿Qué remedios podrá emplear usted allí que aquí no tenga? Esos aires de su tierra no son mejores que los de París, y bien sabe usted que no encontrará en casa de sus parientes más descanso y más socorros que los que tienen nuestros enfermos…
CartaTexto de San VicenteTomo IIIpágina PDF 162
tencia a los pobres; tantos buenos ejemplos como habéis dado dentro de casa; tantas buenas muchachas a las que habéis atraído, que viven allí santamente; tantos buenos enfermos a los que habéis conducido al buen camino; tantos otros a los que habéis reconciliado con Dios con vuestros buenos consejos durante su enfermedad; y tantos y tantos otros que son ahora bienaventurados en el cielo y rezan incesantemente por la santificación de vuestras queridas almas. Estas son, mis queridas…
CartaTexto de San VicenteTomo IIIpágina PDF 163
Esto es para que veáis, mis queridas hermanas, cómo nuestras cruces de cada día sólo nos pueden venir de personas con quienes vivimos. Bien, me diréis, yo soporto mejor las penas que me vienen de las demás hermanas que las que proceden de la hermana sirviente 2, de su frialdad, de su mal genio, de su taciturnidad, de que nunca me dice una palabra amable, sino que, cuando me habla, lo hace siempre con palabras secas y quejumbrosas;…
CartaTexto de San VicenteTomo IIIpágina PDF 165
Les suplico muy humildemente, mis queridas hermanas, que acepten todo lo que les he dicho por amor a Nuestro Señor, en el que soy de todas ustedes su muy humilde servidor 3, VICENTE DEPAUL indigno sacerdote de la Misión. Dirección: A nuestras queridas hermana, las Hijas de la Caridad siervas de los pobres enfermos del hospital de Nantes.
CartaTexto de San VicenteTomo IIIpágina PDF 179
gró, por venir de usted, a quien quiero con tanto afecto; pero me entristeció, al ver que tiene usted enfermo al pobre padre Blatiron. Tengo miedo de que le ocurra algo malo a su salud, si Dios no lo conserva, como espero, ya que nadie hace tanto trabajo si no es por pura obediencia. No menos preocupado me siento por usted, pues, como dice el mismo padre Blatiron, está usted metido en muchos trabajos y preocupaciones; le ruego…
CartaTexto de San VicenteTomo IIIp. 212
1013 [972,III,212-213] A LUISA DE MARILLAC [Julio 1647] 1 Bendigamos a Dios, señorita, de que purgue a la Compañía de personas de esa clase y honremos la disposición de Nuestro Señor, cuando le abandonaban sus discípulos. A los que se quedaban les decía: ¿También vosotros queréis marcharos? 2 No sé qué podrá hacerse con esas hermanas, cuando se las encuentre; no tenemos autoridad para detenerlas; son libres; deje que se vayan. Yo mandaré a alguien al coche de…