CartaTexto de San VicenteTomo IIpágina PDF 156
que le vaya; no tiene más que cuatro o cinco niñas 6 y no va visitar a los enfermos. Lo que más le mortifica a nuestra querida hermana Isabel es que no visita los enfermos, desde que hace algún tiempo la encargaron del acomodamiento de cuarenta o cincuenta ordenandos; ya le avisé al padre Lamberto que no volviera a darle ese trabajo. Parece que esa buena hermana no hace más que desear volver acá o a Angers 7.…
CartaTexto de San VicenteTomo IIpágina PDF 189
zados a ella. El primero tiene un espíritu apacible, interior, obediente, cumplidor, limpio, de buena presencia y bastante sencillo, canta bien y sólo ha estudiado filosofía; el otro es cándido, sencillo, manso, obediente, cumplidor de las reglas y ha estudiado filosofía y teología, en la que defendió las tesis, hace solamente tres días, con notable bendición; dirige acertadamente el catecismo, predica bien, tiene éxito con los ordenandos, a pesar de que sólo ha cumplido 22 años. Le enviamos…
CartaTexto de San VicenteTomo IIp. 294
640 [614,II,294] A LUISA DE MARILLAC [1642] 1 La señorita Le Gras hará el favor de decirme a quién enviará a Saint-Germain 2, en el caso de que retire a sor Petra para mandarla a Fontenay 3. Le he dicho a Juana, la de Saint-Germain 4 que le pida perdón a la comunidad por haberse venido sin permiso 5. Pide que le dejemos hacer el retiro; me parece que convendrá permitírselo. Piden una hermana en San Sulpicio para…
CartaTexto de San VicenteTomo IIpágina PDF 276
Y cuando su enfermedad, que empezó a manifestarse desde entonces, le impedía predicar o tener el catecismo, lo mandaba hacer por medio de los buenos padres recoletos u otros religiosos, a los que informaba discretamente de todo lo que había que hacer con sus feligreses. Todo su cuidado paternal y su extraordinario buen ejemplo no impidieron que durante los primeros años se viera calumniado, probado y perseguido por sus propias ovejas, especialmente por ________ 2. Parroquia de París.…
CartaTexto de San VicenteTomo IIpágina PDF 277
un juez del lugar y por los mismos religiosos, que intentaron un pro ceso en contra suya por haber fundado la cofradía del Rosario; no se puede explicar cuánto tuvo que sufrir y cuánta paciencia demostró al propio tiempo. Cualquiera que no hubiera tenido su virtud. Lo hubiera dejado todo; pero él, como buen pastor, se mostró constante y acabó venciendo a sus propios enemigos, y lo que es más, conquistando su mismo corazón, ya que luego no…
CartaTexto de San VicenteTomo IIpágina PDF 277
Apenas se enteraba de que alguno se ponía enfermo, se veía a este caritativo pastor dejar todos sus asuntos, y hasta su propia comida, para ir a socorrerlo. Y como su salud tan débil le inspiraba el temor de que no podría cumplir debidamente con su cargo, ya que sólo tenía un vicario, tomó uno más, aunque no estaba obligado a ello y le bastaba uno solo, ya que no dejaba de trabajar en todo lo que podía…
CartaTexto de San VicenteTomo IIpágina PDF 278
En segundo lugar, buscó a un buen párroco para que le sucediera: era un hermano suyo que había educado él mismo y hecho estudiar para ello; de forma que tenía motivos para vivir tranquilo, ya que en efecto su hermano fue y es todavía uno de los mejores párrocos que conozco. Después de haber provisto de este modo a su parroquia se decidió a entrar en nuestra compañía; y aunque era ya de edad y estaba enfermo, y…
CartaTexto de San VicenteTomo IIpágina PDF 279
Era muy fiel en recitar el breviario, de forma que, incluso cuando estaba enfermo, no podía vivir contento si no lo rezaba; y aunque su enfermedad era tal que hubiera podido dispensarse del mismo. sin embargo lo rezaba muchas veces en perjuicio de su salud, y con tanta devoción que lloraba con frecuencia. Siempre tenía en los labios algún versículo de David, principalmente éste, que se le oía decir con frecuencia: Domine, dilexi decorem domus tuae 7, demostrando…
CartaTexto de San VicenteTomo IIpágina PDF 279
Sentía mucha devoción al santísimo Sacramento del altar, haciendo casi continuamente actos de fe en estos misterios y fervientes jaculatorias, diciendo a veces con lágrimas en los ojos: «Salvador mío, no te conocen, no tienen fe, etc.» De esta inmensa caridad brotaba un deseo tan grande por la salvación de las almas que estaba dispuesto a dejarse despedazar por una sola de ellas. En efecto, cuando se trataba de ir a alguna misión y su enfermedad se lo…
CartaTexto de San VicenteTomo IIpágina PDF 281
Pero cuando le decían que alguno acababa de ser recibido en la compañía, su corazón se quedaba tan lleno y tan trasportado de gozo que, por muy enfermo que estuviera, tenía que trasparentarlo por fuera: en su cuerpo, que se conmovía, en su rostro que se iluminaba, en sus manos que se alzaban y se juntaban, en sus brazos que se tendían cordialmente al nuevo hermano, en sus ojos que derramaban lágrimas de alegría, y sobre todo en…
CartaTexto de San VicenteTomo IIpágina PDF 282
inutilidad y sus padecimientos hace más por Dios y por la casa que yo y toda nuestra compañía trabajando sin cesar». Su humildad era muy grande y profunda. Lo que acabamos de decir de la baja estima que tenía de su persona es una señal bastante cierta de ello; pues llegaba hasta el punto de que, aunque le dije en varias ocasiones que consideraba como una gran bendición tenerlo en nuestra compañía, no podía convencerse de ello, así…
CartaTexto de San VicenteTomo IIpágina PDF 283
Aquel pobre hombre no se podía levantar por la mañana sin aumentar su debilidad, ni vestirse él sólo más que a duras penas; no dejaba por ello de acudir a la oración siempre que podía, aunque tuviese mucha necesidad de descanso, ya que apenas podía dormir por la noche a causa de su tos. Su celo le obligaba a hacer más de lo que podía Por eso le he visto a veces caer al subir las escaleras, sin…