CartaTexto de San VicenteTomo VIIIpágina PDF 161
No creo que después de estas promesas quiera exigir un juramento de fidelidad ni de usted ni de los demás. Y si lo quiere hacer, dígale que son hijos de obediencia y que les basta con saber cual es la intención de los que le envían para no actuar jamás en contra, y que ese es su juramento. Sobre el transporte de sus ropas a La Rochelle, adonde tiene que ir el barco, me parece bien que lo…
CartaTexto de San VicenteTomo VIIIpágina PDF 218
amor a Jesucristo. Le ruego de todas formas que haga todo que pueda por ponerse bien, ya que con salud, si tiene que sufrir, será por el trabajo y entonces su sufrimiento será útil a otros muchos y se unirá con el de Nuestro Señor que se entregó por todo el mundo; desde aquí le pedimos a Dios que le conserve y le robustezca cada vez más para poder expresar ampliamente en su persona los efectos de su…
CartaTexto de San VicenteTomo VIIIpágina PDF 241
tierra. Le ruego, Padre, que cumpla con él los deberes acostumbrados. Cuando falleció, también la señorita Le Gras estaba en las últimas y creíamos que se iría antes que él; pero todavía vive y se encuentra mejor, gracias a Dios, que no ha querido apesadumbrarnos con una doble aflicción. Alabo a Dios por la mansedumbre con que ese buen pensionista vive con ustedes. Es verdad que necesita usted su habitación para los sacerdotes que hayan de ir; no…
CartaTexto de San VicenteTomo VIIIpágina PDF 295
Así pues, si esa buena joven de Arras quiere decidirse a entrar con ustedes y morir allí, será tratada igualmente con gran bondad; pero, dígale, por favor, que ella es la que tiene que asegurar su vocación por medio de buenas obras, según el consejo del apóstol san Pedro 2; y para ello, tiene que apoyarse sólo en Dios y esperar de él la gracia de la perseverancia. Y si quiere estar segura de parte de los hombres,…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-Apágina PDF 234
actuar de forma que la hagan útilmente. Es un asunto de los más difíciles. Entre cien personas, no se encontrará a veces más que una docena que sean capaces de ello. Hay que ser tan prudente, tan precavido, tan manso, tan secreto, ¡ah, secreto como en la confesión! Digamos solamente dos palabras. En primer lugar, hermanas mías, hay que hacerla pensando solamente en Dios y como la hizo la santísima Virgen cuando fue a visitar a santa Isabel,…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-Apágina PDF 273
que puedo hacer donde estoy? Lo estropeo todo y no hago nada». Pues bien, hijas mías, las que están en París pueden pedir que se las sustituya bien a la sirviente de aquí, la señorita Le Gras, bien al superior; y las que están lejos, tienen que escribirle, pero sinceramente y con deseos, reconociendo verdaderamente que lo estropean todo. Otra cosa que tienen que hacer es no mandar nunca a sus hermanas, sino hablarles siempre con gran mansedumbre,…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo IX-Bpágina PDF 29
Asunto principal: El Escándalo
para salvarse, y pasa todo lo contrario: encuentran aquí trampas donde perderse. Sí, son trampas las que les tendéis cuando, en presencia de ellas, cometéis alguna falta. ¿Qué creéis que dirán en su interior? Sin duda pensarán: «¡Cómo! He venido aquí para servir a Dios, pero me he equivocado; no se hace más que murmurar; sólo se habla de ésta o de aquélla; no hay caridad, ni paciencia, ni mansedumbre, ni cordialidad. ¡Me voy a perder aquí! Más…
ConsejoTexto de San VicenteTomo XI-Apágina PDF 10
die más que al superior, e intentar con toda clase de medios vencerse en esto. Todos los que sean nombrados superiores para las misiones han de procurar seriamente que se observen con exactitud los reglamentos. Demostrar un gran respeto a todos los que nos pongan por superiores y manifestar que estamos contentos de que nos manden y nos reprendan por nuestras faltas. Respetarnos mucho los unos a los otros; aunque en las recreaciones hemos de portarnos alegremente, es…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-Apágina PDF 42
Asunto principal: Los Cargos Y Oficios
Hermanos míos, habrá que darle cuenta a Dios de las palabras, acciones, posturas que hayan podido desedificar a las personas de quienes hemos estado encargados, si no les hemos amonestado sus faltas cuando era preciso y con el debido espíritu de mansedumbre, de humildad y de caridad, atendiendo a estas circunstancias: la primera vez, con mucha bondad y mansedumbre, aprovechando la ocasión; la segunda, con un poco más de severidad y de gravedad, pero acompañada siempre de mansedumbre,…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-Apágina PDF 55
Asunto principal: La Obra De Los Ordenandos
Añadió que había conocido a una señora de elevada condición y piedad, que por consejo de sus directores siguió comulgando durante mucho tiempo los domingos y jueves de cada semana, pero habiéndose puesto luego en manos de un confesor que seguía esta nueva doctrina, por no sé qué curiosidad y afectación de mayor perfección, se había apartado de esta santa práctica, comulgando al principio solamente una vez cada ocho días, luego cada quince, luego una vez al mes,…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-Apágina PDF 187
Asunto principal: Los Sacerdotes
Son los mismos enemigos de quienes Dios se ha servido otras veces para lo mismo; de allí salieron los godos, visigodos y vándalos, de los que Dios se sirvió hace doce siglos para afligir a su Iglesia. Todo esto, por muy extraño que sea, tiene que ponernos en guardia. ¡Un reino de tanta extensión, invadido en un momento, en menos de cuatro meses! ¡Señor, quién sabe si tan tremendo conquistador se quedará allí! ¡Quién sabe! En fin, ab…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-Apágina PDF 216
Asunto principal: El Espíritu De Compasión Y De Misericordia
¡Qué felices son por emplear tan bien este momento de tiempo que es nuestra vida en la misericordia! Sí, este momento, porque nuestra vida no es más que un momento, que vuela y desaparece enseguida. ¡Ay! Mis setenta y seis años de vida no me parecen ahora más que un sueño y un momento; y nada me queda de ellos, sino la pena de haber empleado tan mal esos instantes. Pensemos en el pesar que tendremos a la…