ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-Bpágina PDF 340
25 octubre 1652. Todos los Santos. 1. Razones para entregarnos a Dios para obtener las gracias que él acostumbra conceder, sobre todo en las grandes solemnidades, como la de todos los Santos. 2. Cuáles son estas gracias. 3. Qué disposiciones se requieren para obtenerlas. 2 noviembre 1652. Ayuda a los difuntos. 1. Razones para asistir a los difuntos, sobre todo en este día. 2. Medios para asistirles. 8, 15 y 22 noviembre 1652. Sobre la muerte del padre…
ConferenciaTexto de San VicenteTomo XI-Bpágina PDF 360
La mortificación. 1. Motivos para adquirir la mortificación. 2. Qué es; principales actos. 3. Los medios. 17 y 24 enero 1659. Atender bien a los señores ejercitantes. 1. Motivos para servirles con afecto. 2. Lo que hay que hacer para ello. 869
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Asunto principal: El Afecto Desordenado A Sí Mismo
18(18,IX,160-179) C ONFERENCIA DEL 11 DE DICIEMBRE DE 1624 Sobre el afecto desordenado a sí mismo El 11 de diciembre de 1624 se reunieron todas las Hermanas de la Caridad, por orden de nuestro muy honorable Padre Vicente, para la conferencia sobre el mal que nos hace el excesivo amor a nuestro cuerpo y espíritu cuando nos dejamos llevar de él. Una hermana puso como motivo que cuanto más abandonamos la preocupación por el cuerpo, más fácilmente nos…
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Asunto principal: El Afecto Desordenado A Sí Mismo
más que la voluntad de Dios, y contentarme con lo que se me de para comer, vestir, y todo lo demás. Dios me conceda la gracia de cumplir perfectamente las resoluciones que me ha dado su bondad. Otra hermana dijo: — Una razón para librarnos de nuestros afectos es que el amor propio, al tener nuestro espíritu demasiado ocupado en las cosas que deseamos, lo separa del pensamiento de Dios, nuestro creador y nuestro bienhechor, e impide en…
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Asunto principal: El Afecto Desordenado A Sí Mismo
obispo de Ginebra tenía este tema en gran estima; decía que estos afectos y satisfacciones no son más que amor propio. Pues bien, el amor propio produce estos deseos de afecto a nosotros mismos de dos maneras: una corporal y otra espiritual. La primera, como dice la meditación, se refiere a los vestidos, al alimento y a los cargos; la segunda consiste en amar los propios pensamientos y sentimientos. Pues bien, hermanas mías, este tema interesa especialmente a…
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Asunto principal: El Afecto Desordenado A Sí Mismo
otra sería mucho más indicada». Y así con todo lo que se hace en las Caridades. Hijas mías, ¡qué desgracia si esto llegase a arraigar en vuestra Compañía! Guardaos mucho de ello, y Dios no lo quiera permitir. Eso por lo que se refiere al primer punto, que es el de deshacernos de los efectos a las buenas satisfacciones que se pueden tener en el vestido, y del placer que la carne y la sangre quisieran tener en…
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Asunto principal: El Afecto Desordenado A Sí Mismo
Si el mundo no lo tiene en cuenta haciendo de nosotros más caso de lo que merecemos, ¿vamos a abusar nosotros, hijas mías? Más aún, aunque fueseis de condición noble, como hay algunas entre vosotras, deberíais prescindir de ello y estaríais también obligadas a deshaceros de todos los afectos y vanas satisfacciones que la naturaleza y el hábito os hubieran hecho adquirir. El Hijo de Dios ¿no era más que vosotras, no sólo como Hijo de Dios, sino…
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Asunto principal: El Afecto Desordenado A Sí Mismo
ha salido de unos padres de baja condición, en casa de los cuales se había alimentado siempre con un poco de caldo, de leche, y raras veces de carne, y quisiera elevarse por encima de lo que tiene que ser! Hijas mías, ¡qué deplorable sería semejante conducta! Guardémonos bien de dejarnos engañar por nuestras inclinaciones, que infaliblemente nos causarían esta miseria, si los quisiésemos escuchar. Hijas mías, pongamos mucho cuidado. Si hemos hecho a Dios el don de…
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Asunto principal: El Afecto Desordenado A Sí Mismo
«¿No es éste Jesús, el hijo de José el carpintero?» 6, Ved, hijas mías, cuán ocultos son los planes de Dios. Por eso, las que entre vosotras sean de condición más elevada tienen que ajustarse a vuestra manera de vivir y de vestir, y hacerse en todo como aldeanas para seguir el plan de Dios en vuestra fundación y para hacerlo subsistir, ya que, sin el fundamento de esa bajeza todo se vendría abajo. Ved esos dos extremos…
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Asunto principal: El Afecto Desordenado A Sí Mismo
pañía de las Hijas de la Caridad, ni demostrar que queréis honrar su santa vida en la tierra. ¿Y por qué creéis que él quiso carecer de todo en este mundo, si no para enseñaros a practicar la pobreza? ¿Qué es lo que se diría, hermanas mías, si quisierais ser unas criadas caras? Si así lo hacemos, si amamos la vanidad (sabed que, en medio de nuestra vulgaridad, podemos tener estos defectos), seríamos dignos de desprecio y lástima.…
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Asunto principal: El Afecto Desordenado A Sí Mismo
Cuando sintáis antipatía contra el humor de una hermana, que os han dado como compañera, elevad vuestro espíritu a Dios para pedirle esa fuerza que necesitáis para soportarla Si por amor a vosotras mismas, sentís repugnancia de esta manera de vivir y de vestir, acordaos inmediatamente de que se trata de la voluntad de Dios, ya que habéis sido llamadas a la Compañía, y entregaos de nuevo a él para mortificar ese amor propio y salir de vosotras…
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Asunto principal: El Afecto Desordenado A Sí Mismo
bién vosotras, hijas mías, a las que Dios ha llamado a una manera de vivir, no faltéis nunca a ella. Pues bien, hijas mías, ruego a nuestro Señor Jesucristo, que vino a la tierra para enseñarnos ese despego de nuestro amor propio y para ayudarnos con su ejemplo, a él que no tuvo una piedra donde reclinar su cabeza 11 y cuyas acciones no eran más que una mortificación continua, le ruego que nos obtenga, por sus méritos,…