A ANTONIO PORTAIL, EN ROMA
los que la ataquen, ya que sin duda se hará todo lo posible por impugnar estos votos desde dentro y desde fuera. Dios bendijo, por lo visto, esta plática. Nunca vi en todos tantos sentimientos de devoción, a no ser en mí, que soy el más miserable y el mayor pecador del mundo. Por consiguiente, si se impugna la cosa, será por la reserva de la dispensa del Papa; no obstante, los doctores de aquí nos dicen que…