ConferenciaTomo IX-A16 DE MARZO DE 1642página PDF 395
Pero, en fin, sé que hay muchas, por la gracia de Dios, que no buscan otra cosa más que encontrar algunas ocasiones para mortificarse; sé que hay algunas que trabajan decidida y animosamente en superar las aversiones naturales que podrían tener en contra de otros caracteres que les son opuestos. Sé que hay algunas que nunca se quejan de sus compañeras, sean las que fueren. Pero también sé que algunas quieren actuar a su gusto, desean estar bien…
ConferenciaTomo IX-A16 DE MARZO DE 1642página PDF 397
Puede ser que no se preocupen de ello, ni que lo busquen, pero les gusta mucho ser bien consideradas, porque algunas veces esto da lugar a hacer mayor bien y a procurar al prójimo algún consuelo, que no tendría en caso contrario. El remedio para esto, hijas mías, consiste en apreciar las pequeñas humillaciones que os envía la Providencia, o las que se encuentran en los lugares en donde trabajáis. Apreciadlas mucho, mis queridas hijas, y estad seguras…
ConferenciaTomo IX-A16 DE MARZO DE 1642página PDF 415
Porque lo propio de nuestro corazón es amar alguna cosa. Es preciso que ame necesariamente a Dios, si no ama al mundo; porque no puede existir sin amar. Amar al mundo, Dios mío, ¡qué desdicha! Hemos renunciado a él por la gracia de Dios, desde el bautismo, y luego cuando Dios con su infinita misericordia nos llamó a su servicio, de forma que es propio de nosotros amar a Dios. Y para amarle no tenemos que hacer más…
ConferenciaTomo IX-A16 DE MARZO DE 1642página PDF 440
Benedictio Dei Patris... 43(43,IX,498-511) C ONFERENCIA DEL 19 DE ABRIL DE 1650 Sobre la conducta que hay que observar en las dificultades cuando se está lejos de la Casa madre El tema de la presente conferencia, mis queridas hermanas, es sobre lo que tienen que hacer las Hijas de la Caridad cuando están fuera de la Casa, especialmente por los pueblos y en los lugares muy alejados, si sienten alguna dificultad, tanto espiritual como temporal, por ejemplo, cuando…
ConferenciaTomo IX-A16 DE MARZO DE 1642página PDF 494
yo, qué haré yo, qué responderé yo el día del juicio cuando me reprochen haber vivido con las esposas de Jesucristo, con unas hermanas tan llenas de virtud, y no haber seguido sus ejemplos? ¡Oh! Si hubiese alguna que buscase la estima de las criaturas, y quisiese ser aplaudida, ¡qué desgracia!, no haría falta más para atraer las maldiciones de Dios sobre toda la Compañía. Quiero creer que todas estáis en la disposición de entregaros a Dios por…
ConferenciaTomo IX-A16 DE MARZO DE 1642página PDF 515
— ¿Cómo, hermana? ¿Es que no le molestaría dejar de acudir a verlo? — Padre, me dijo, estoy indiferente; haré todo lo que me ordene. — Váyase, pues, hermana; mortifíquese en esto. Es menester, hermanas mías que alabe esta acción que es realmente digna de elogio. Si os portáis bien, como lo hizo esa hermana, os alabaré; si no, os reprenderé. Este hecho puede serviros a todas de ejemplo hijas mías, porque si nuestra hermana hubiese pedido consejo…
ConferenciaTomo IX-A16 DE MARZO DE 1642página PDF 574
Fijaos, mis queridas hermanas, no podéis ser todas iguales: unas valen para los enfermos y otras para las escuelas. Les toca a los superiores mirar para qué valéis. No todas sirven para sangrar, pues hay algunas que tienen las manos demasiado torpes. Los dedos de la mano no son iguales en todas; por eso no todas podéis ser semejantes. Se dice en san Pablo: «Unos profetizan, otros son apóstoles o evangelizan» 4; y Dios se complace en ver…
ConferenciaTomo IX-A16 DE MARZO DE 1642página PDF 576
Por el contrario, si ellas son fieles en pedir permiso, edificarán a las más jóvenes, al prójimo, y sentirán ellas mismas un gran consuelo, en vez de la pena extraña e inimaginable que sentirían por haber faltado y desedificado a las demás. Teniendo esto en cuenta, el primer medio que hay que emplear es pensar con frecuencia: «Estoy empezando una vida bienaventurada, que continuaré luego en el cielo». Como segundo medio, acostumbraos a la mortificación; mortificarse, es no…
ConferenciaTomo IX-A16 DE MARZO DE 1642página PDF 585
El segundo medio es que sirváis de edificación a todo el mundo, que demostréis mucha cordialidad entre vosotras, de forma que, aunque separadas, unas por los pueblos, otras en las parroquias, se vea que no hay más que un solo corazón entre vosotras. Nada de diferencias, sino un mismo afecto, un mismo aprecio de la virtud, un mismo horror al mal. Fijaos, hermanas mías, tenéis que ejercitaros en esto sobre todo; de lo contrario, habría que estar siempre…
ConferenciaTomo IX-A16 DE MARZO DE 1642página PDF 585
No hemos de fiarnos de nosotros mismos, ya que estamos siempre cambiando; por eso tenemos necesidad de reflexionar muchas veces con nosotros mismos, para reparar los defectos que nuestra naturaleza corrompida nos hace cometer. Así como hay que levantar todos los días las pesas de un reloj para que siga funcionando, así también tenemos que estar siempre comenzando de nuevo en la práctica de la mortificación de nuestra pasiones, porque a cada momento tenemos necesidad de trabajar en…
ConferenciaTomo IX-A16 DE MARZO DE 1642página PDF 586
Fijaos, hermanas mías, vosotras tenéis que hacer lo mismo, porque, al propio tiempo que trabajamos en el edificio de nuestra perfección, el diablo y la naturaleza se oponen a ello y nos hacen una guerra sin cuartel. Hay que tomar la espada de la mortificación, la disciplina, el ayuno y, si estáis lejos, escribir a los superiores. Si obráis de esta manera, mis hermanas, ¿qué pasará? Pasará que viviréis en todas partes como en un paraíso, porque estaréis…
ConferenciaTomo XI-A19 DE FEBRERO DE 1642p. 113
Una sola palabra es capaz de convertirnos: sólo basta una, como sólo una le bastó a san Antonio. 7 [89, XI, 113-114] CONFERENCIA DEL 19 DE FEBRERO DE 1642 No extrañarse de las pruebas que Dios envía. Hay que romper con nuestros apegos. El padre Vicente dijo que no había que extrañarse de verse uno en situaciones deplorables de desconfianza, de pensamientos horribles y abominables, ya que esas situaciones no provienen de nosotros mismos; Dios las permite para…