CartaTexto de San VicenteTomo IIpágina PDF 291
Me impresionaba más todavía al ver en él una humildad tan profunda con una caridad tan elevada, un temor tan grande con una esperanza tan perfecta, una fe tan firme con una tentación tan fuerte, tanta contrición con tanta inocencia, tanta devoción con tanta desolación, tanta paciencia en medio de los dolores y finalmente tanta resignación con la voluntad de Dios al mismo tiempo que tantos motivos de mortificación interior y exterior. Pero lo que todavía me enternecía…
CartaTexto de San VicenteTomo IIpágina PDF 293
que a la primera tentación o descontento se ponen a pensar en salirse, verán aquí cuánto caso hay que hacer de la gracia que Dios les ha concedido de ser misioneros. Los que murmuran diciendo que no valen para predicar, para confesar o para las demás funciones de la Misión debido a su enfermedad o a sus molestias de cuerpo o de espíritu, o porque se les deja en la casa para dedicarse a algo que no les…
CartaTexto de San VicenteTomo IIIp. 1
Era ya sacerdote y tenía 40 años. Siguió a Bernardo Codoing a Roma, donde permaneció hasta su muerte. Murió de peste, en San Salvatore, cerca de Roma, el 29 de septiembre de 1649, pocos días después de haber confesado a un apestado, que le contagió su enfermedad. En una carta escrita después de su muerte (Biblioteca municipal de Lyon, manuscrito 774, f.º 219-223), Martin Le Vasseur, sacerdote de la Misión, tras elogiar su gran piedad, perfecta observancia y…
CartaTexto de San VicenteTomo IIIp. 146
959 [917,III,146-147] A JUAN MARTIN París, 18 febrero 1647. Padre: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros. ¡Cómo me consuelan siempre sus cartas! La verdad es que no sabría expresarlo debidamente. ¡Cuánta razón tiene usted en la descripción que me hace del estado de su alma! ¡Pero bendito sea Dios por el buen uso que hace de todo! Mientras vivamos en este valle de miserias, aunque fuésemos santos, sentiríamos lo que usted siente; y Dios lo…
CartaTexto de San VicenteTomo IIIpágina PDF 162
Sí, me diréis quizás; pero creemos que tantas otras almas buenas que están en el mundo )T en las congregaciones religiosas, e incluso en nuestra comunidad, no se ven tan afligidas interiormente hasta el punto en que nosotras nos vemos. Pues bien, os responderé que no hay ningún alma en la tierra que haga profesión de entregarse por entero a Dios y a sus pobres miembros, que no sufra tantas penas interiores y exteriores como vosotras, ya que…
CartaTexto de San VicenteTomo IIIpágina PDF 226
los que la ataquen, ya que sin duda se hará todo lo posible por impugnar estos votos desde dentro y desde fuera. Dios bendijo, por lo visto, esta plática. Nunca vi en todos tantos sentimientos de devoción, a no ser en mí, que soy el más miserable y el mayor pecador del mundo. Por consiguiente, si se impugna la cosa, será por la reserva de la dispensa del Papa; no obstante, los doctores de aquí nos dicen que…
CartaTexto de San VicenteTomo IIIpágina PDF 258
Para ir allá, hay que pasar la línea del ecuador. Los que llevan el gobierno de dicha isla son mercaderes de París, que son como los reyes de allí 7. Lo primero que tendrá que hacer usted es acomodarse al viaje que hizo el gran san Francisco Javier, sirviendo y edificando a los de los barcos que le lleven; instituir las oraciones públicas, si es posible; cuidar de los enfermos y buscar siempre lo peor para que los…
CartaTexto de San VicenteTomo IIIpágina PDF 303
Murió en la cárcel el año 868, sin haber renunciado a sus ideas. 27. Mémoires: omnibus. 28. 1 Jn 2, 2. 29. Mémoires: los cánones sagrados del mismo concilio. 301
CartaTexto de San VicenteTomo IIIpágina PDF 322
Porque las dificultades de las que pensaron huir no estaban en la cosa que dejaron, sino en su propia imaginación ya que las cualidades del espíritu son las mismas en todas partes, si no se las corrige por medio de una continua mortificación. Por lo demás, padre, ya sabe que no somos religiosos ni tenemos intención de serlo; Dios no nos ha juzgado aptos para ese estado. Pidámosle que nos haga dignos de aquel en que nos ha…
CartaTexto de San VicenteTomo IIIpágina PDF 341
Le confieso con franqueza que, si hiciera del libro del señor Arnauld tanto caso como usted hace, no sólo renunciaría para siempre a la santa misa y a la comunión por espíritu de humildad, sino que hasta sentiría horror de este sacramento, ya que él lo presenta, respecto a los que comulgan con las disposiciones ordinarias que aprueba la iglesia, como una trampa de Satanás y como un veneno que emponzoña a las almas y trata a quienes…
CartaTexto de San VicenteTomo IIIpágina PDF 344
persevera usted en estas opiniones. Soy en el amor de Nuestro Señor su muy humilde servidor, VICENTE DEPAUL, i. s. d. l. M. No será usted dueño y administrador del Espíritu Santo de Toul, si ese parlamento no recibe la apelación al Consejo real de su proceso contra los señores Thierry y..., de los que el primero ha obtenido el permiso para tomar posesión 9. Pues aunque él admite esa apelación, el que ocupa el cargo de primer…
CartaTexto de San VicenteTomo IIIp. 392
1129 [1078,III,392] A JUAN BARREAU, CONSUL DE FRANCIA EN ARGEL 4 diciembre 1648. No podemos asegurar mejor nuestra felicidad eterna que viviendo y muriendo en el servicio de los pobres, en los brazos de la Providencia y en una renuncia actual a nosotros mismos, para seguir a Jesucristo.