A EDMUNDO MENESTRIER, SUPERIOR DE AGEN
Ha habido unos cuantos enfermos, que actualmente se encuentran mejor. 12
Obras Completas · tomo VII
1657-1659 · 551 páginas · 293 documentos.
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Ha habido unos cuantos enfermos, que actualmente se encuentran mejor. 12
Hemos ordenado anunciar dos misiones al mismo tiempo, más una tercera, que se está haciendo en Champaña. Enviaré su paquete a Nibas 1. Me encomiendo a sus oraciones y a las de nuestros queridos hermanos y hermanas, a las que saludo de todo corazón. Soy, en el amor de Nuestro Señor, su muy humilde servidor, VICENTE DEPAUL indigno sacerdote de la Misión Si el señor Falibowski sigue adelante con todo lo que su incomparable caridad les está preparando…
Espero que me envíe usted las provisiones del beneficio de Gignac, según los datos que le mandé: una para el Padre Cuissot, como graduado por Cahors, y la otra para el Padre Grimal. No he recibido todavía la respuesta del señor cardenal Bagni para que me aclarase las dudas que le proponía sobre los sacerdotes que S[u] E[minencia] me había mandado enviar a Irlanda y a ________ 1. País natal del Padre Ozenne, en la Somme. 2. La…
Escocia. Quizás haya cambiado de idea. Le diré a este propósito que Dios no me ha concedido con el señor nuncio actual 1 la misma gracia que tenía con su predecesor; me parece incluso que está un poco molesto de que se hayan dirigido a nosotros 2 para el envío de esos sacerdotes. No estoy del todo seguro de ello, pero haga usted el uso que le parezca más oportuno de esta opinión. Soy en Nuestro Señor su…
Celio Piccolomini, arzobispo de Cesarea, nuncio en Francia de 1656 a 1663. 2. Primera redacción: «no se hayan dirigido a él». El santo corrigió este texto de propia mano. Carta 2578 (CF). — Archivo de Turín, original. 14
2579 [2482,VII,8-9] A UN SACERDOTE DE LA MISION [Noviembre o diciembre de 1657] 1 ¿Conque no se ha enterado usted de las pérdidas que hemos sufrido? ¡Ay, Padre! ¡Qué grandes han sido, no solamente por la cantidad de personas que Dios nos ha quitado, que son diez u once, sino por la calidad de su espíritu, ya que eran todos sacerdotes y de los mejores obreros de la compañía! Todos ellos han muerto sirviendo directamente al prójimo, y…
Por tanto, Padre, ¡que sea Dios glorificado por la gloria que ha dado a nuestros hermanos, como tenemos motivos para creer, y que su divina voluntad sea siempre la paz y la calma de nuestros corazones afligidos! No puedo decirle cuán grande ha sido nuestro dolor al recibir estas noticias tan tristes, que fueron llegando todas casi al mismo tiempo; me sería imposible poder expresárselo. Usted mismo podrá juzgarlo por la pena que sentirá, ya que quiere tanto…
Es verdad que hace ya mucho tiempo que no le escribo; le ruego me perdone. He de agradecerle el interés que pone usted en darme noticias suyas, que siempre me llenan de alegría. Le doy gracias a Dios por la buena salud de que gozan ustedes y por los regalos que la señora 1 hace a su capilla. Sería muy de desear que se acabara cuanto antes ese proceso 2, a fin de que no tenga que estar…
Convendrá que procure usted que le paguen lo que le deben por otras partes y utilizarlo para atender a sus necesidades más urgentes. Seguramente no se habrá enterado todavía de las pérdidas que hemos sufrido. ¡Ay Padre! Son unas pérdidas muy grandes, no sólo por la cantidad de personas que Dios nos ha llevado, en número de once, sino también por la calidad de esos hombres, que eran todos ellos sacerdotes, con la excepción de un hermano, y…
San Vicente hubiera preferido abandonarlo todo antes que citar a un bienhechor ante los jueces. Privado de los recursos con que contaba, no había dejado en Crécy más que un sacerdote y un hermano. El sacerdote celebraba todos los días en la capilla, confesaba a las personas que se presentaban y visitaba a los enfermos de la parroquia que se lo pedían. 3. Domingo Séguier. 16
Habíamos enviado a Madagascar a los padres Dufour, Prévost y de Belleville; los tres se han ido al cielo después de haber dado pruebas de su celo y de su buena conducta durante el viaje, y después de haber llegado al lugar de su misión, en donde no han dejado más que al Padre Bourdaise, a quien Dios está bendiciendo maravillosamente. En Génova, Dios ha dispuesto también de los padres Blatiron, que era el superior, Duport, Ennery, Francisco…
La undécima es el Padre Duiguin, que estaba trabajando en las islas Hébridas con una bendición especial y casi increíble, hasta dar su vida temporal por procurar la salvación eterna a aquellos pobres isleños, que lo han llorado como a un padre. Son otros tantos misioneros que tenemos ya en el cielo; no cabe duda de ello, puesto que todos se han consumado por la caridad, y no hay caridad mayor que la de dar la vida por…
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