A JUAN MARTIN, SUPERIOR DE TURIN
Lo necesitamos por aquí. El Padre Le Vacher, que había venido de Argel, no ha regresado todavía; lo hará apenas tengamos el dinero necesario para dejar al cónsul en libertad. Ha expirado ya su licencia y, según creo, también la de su hermano en Túnez; por eso le ruego, Padre, que se las haga renovar a los dos. No le hablo del permiso para que puedan ejercer el consulado siendo sacerdote, pues sé que ha presentado ya usted…