A GUILLERMO DESDAMES
Así pues, hay que tender a ello y con este fin enviar al menos dos eclesiásticos sobre los que ya he puesto los ojos, esperando que Dios bendiga sus pequeños trabajos; los haré partir en la primera oportunidad que usted me indique, así como también a las hijas de la Caridad que pide Su Majestad. Trabaje, pues, según esto, en todo lo que necesite para la unión de dicho beneficio. Si esos cinco o seis eclesiásticos dependen ad…