A LUIS DUPONT, SUPERIOR EN TRÉGUIER
Recibí con su carta del 18 de agosto el breve que contiene las últimas gracias obtenidas de la Santa Sede. ¡Dios sea alabado por ello y sea él mismo su recompensa por los esfuerzos que ha puesto! Me tomaré el honor de poner unas letras de agradecimiento al señor cardenal Brancaccio y al reverendo Padre Hilarión, a quienes después de Dios hemos de estar más agradecidos. Le escribo también a los señores cardenales Durazzo y Bagni, como me…