A FERMIN GET, SUPERIOR EN MONTPELLIER
de su propia vida; es éste un buen ejemplo; le doy por ello gracias a Dios y le ruego a Nuestro Señor que sea él mismo su fuerza y su vida, como lo es de todos los que se alimentan de su amor. No tiene que descuidar, Padre, todo cuanto pueda hacer en el mundo por su conservación. No salga nunca, a no ser en caso de necesidad. Envíe a alguno a la ciudad para urgir los asuntos…