ConferenciaTomo XI-Apágina PDF 187
xionar sobre los desórdenes que se ven en la Iglesia, decían públicamente que la causa principal de los mismos eran los eclesiásticos. Sí, son los sacerdotes; nosotros somos la causa de esa desolación que arruina a la Iglesia, de ese deplorable retroceso que ha sufrido en muchos lugares, habiéndose quedado casi totalmente asolada en Asia y en Africa, e incluso en gran parte de Europa, como Suecia, Dinamarca, Inglaterra, Escocia, Irlanda, Holanda y otras Provincias Unidas, y en…
ConferenciaTomo XI-Apágina PDF 187
Son los mismos enemigos de quienes Dios se ha servido otras veces para lo mismo; de allí salieron los godos, visigodos y vándalos, de los que Dios se sirvió hace doce siglos para afligir a su Iglesia. Todo esto, por muy extraño que sea, tiene que ponernos en guardia. ¡Un reino de tanta extensión, invadido en un momento, en menos de cuatro meses! ¡Señor, quién sabe si tan tremendo conquistador se quedará allí! ¡Quién sabe! En fin, ab…
ConferenciaTomo XI-Apágina PDF 188
atraído esas calamidades; sí, los clérigos y los que aspiran al estado eclesiástico, los subdiáconos, los diáconos, los sacerdotes, nosotros que somos sacerdotes, somos los que hemos causado esta desolación en la Iglesia. ¿Y qué podemos hacer ahora, Señor, sino afligirnos en tu presencia y proponernos cambiar de vida? Sí, Salvador mío, queremos contribuir en todo lo que podamos a satisfacer por nuestras culpas pasadas y a mejorar el estado eclesiástico; para eso nos hemos reunido aquí y…
ConferenciaTomo XI-Apágina PDF 188
No hay nada de todo eso; ha sido a unos pobres idiotas a los que Dios, por pura voluntad suya, se ha dirigido para intentar una vez más reparar las brechas del reino de su Hijo y del estado eclesiástico. Padres, conservemos bien esta gracia que Dios nos ha hecho, por encima de tantas personas doctas y santas que la merecían mejor que nosotros; pues, si llegamos a hacerla inútil con nuestra negligencia, Dios nos la retirará para…
ConferenciaTomo XI-Apágina PDF 188
Haz que siga sirviéndote con humildad y fidelidad y que coopere en los designios que tú pareces tener, de realizar por su ministerio un último esfuerzo por contribuir a restablecer el honor de tu Iglesia. 206
ConferenciaTomo XI-Apágina PDF 189
¿Y cuáles son los medios para ello? ¿Qué hemos de hacer por el buen resultado de esta próxima ordenación? Hay que rezar mucho, dada nuestra insuficiencia; ofrecer para ello durante este tiempo nuestras comuniones, mortificaciones y todas nuestras oraciones y plegarias, orientándolo todo a la edificación de los señores ordenandos, con los que hemos de tener además toda clase de respeto y cortesía, sin hacernos los entendidos, sino sirviéndoles con cordialidad y humildad. Esas deben ser las armas…
ConferenciaTomo XI-Apágina PDF 189
Los que trabajáis directamente en esta obra, los que habéis de poseer el espíritu sacerdotal e inspirarlo a quienes no lo tienen, vosotros a quienes ha confiado Dios esas almas para que las dispongáis a recibir ese espíritu santo y santificador, no miréis más que a la gloria de Dios, tened con él sencillez de corazón y sed respetuosos con esos señores. Sabed que es así como podréis aprovechar; todo lo demás os servirá de poco. Solamente la…
ConferenciaTomo XI-Apágina PDF 198
¡Animo, padres y hermanos míos! Esperemos que nuestro Señor nos dará fuerzas en las cruces que nos vengan, por grandes que sean, si ve que las amamos y que confiamos en él. Digámosle a la enfermedad, cuando se presente, y a la persecución cuando llegue, a las penas exteriores e interiores, a las tentaciones y a la propia muerte, cuando él nos la envíe: «Sed bienvenidos, favores celestiales, gracias de Dios, santos ejercicios, que venís de una mano…
ConferenciaTomo XI-Apágina PDF 198
Encomiendo a las oraciones de la compañía a nuestros misioneros de Berbería, de quienes he recibido noticias: unas nos dan motivos de consuelo y otras de aflicción: las de Túnez nos consuelan, mientras que las de Argel nos preocupan. El padre Le Vacher había sido expulsado por el bey con el pretexto de que impedía que trajeran tela para hacer velas de navío en Túnez, y por eso lo había expulsado. En efecto, él había contribuido a que…
ConferenciaTomo XI-Ap. 340
Hermanos míos, no debéis sacar gloria y complacencia de lo que acabo de decir que hace vuestro hermano; porque mirad, el buen Dios se sirve de quien le place, lo mismo de un hombre malvado que de un hombre bueno, permitiendo incluso que haga milagros, como algunos creen que hizo Judas, el que traicionó a nuestro Señor. Os digo todo esto, hermanos, para que tengáis cuidado de atribuir siempre a Dios toda la gloria del bien que haga…
ConferenciaTomo XI-Ap. 340
Cuando vayamos a ver a los pobres, hemos de entrar en sus. sentimientos para sufrir con ellos y ponernos en las disposiciones de aquel gran apóstol que decía: Omnibus omnia factus sum 2, me he hecho todo para todos; de forma que no recaiga sobre nosotros la queja que antaño hizo nuestro Señor por boca de un profeta; Sustinui qui simul mecum contristaretur, et non fuit 3, esperé a ver si alguien se compadecía de mis sufrimientos, y…
ConferenciaTomo XI-Apágina PDF 216
Dios: pues, como dice la iglesia, es propio de Dios conceder su misericordia y dar este espíritu 4. Pidámosle, pues, a Dios, hermanos míos, que nos dé este espíritu de compasión y de misericordia, que nos llene de él, que nos lo conserve, de forma que quienes vean a un misionero puedan decir: «He aquí un hombre lleno de misericordia». Pensemos un poco en la necesidad que tenemos de misericordia, nosotros que debemos ejercitarla con los demás y…