CartaTomo IIIpágina PDF 202
Paula y lo que se dice que in morte ejus omnes defecisse virtutes; se extendió largamente sobre su caridad con los pobres cristianos, su mansedumbre y su afabilidad, ya que nunca se apartó de él ningún cristiano sin verse satisfecho, su modestia con la que conquistaba el corazón de todos, y así de los demás. Entre las personas que lo socorrieron caritativamente no puedo ocultarle el celo del padre Sebastián y el del padre Corse, su director, que…
CartaTomo IIIpágina PDF 206
Sin embargo, estas gentes, que consideramos bárbaras, tienen vergüenza de conservar en el corazón su odio y de no querer reconciliarse con los que les han hecho algún mal. 1020 [979,III,226-227] LUISA DE MARILLAC A SAN VICENTE [Bicêtre, agosto 164 7] 1 Padre: Ayer tuve que excusarme ante el señor Le Roy de no haber hablado con usted de su parte; pero creo que he de decirle todo lo que él me dijo y lo que le contesté;…
CartaTomo IIIpágina PDF 209
Es muy fácil encontrar buenos gobernadores para las ciudades, pero es muy difícil encontrar buenos obispos, celosos de la salvación de las almas como él. Y como aquel gobernador no deja de cometer violencias contra él y contra sus encargados, es justo y más razonable que le den cualquier otro empleo a aquel gobernador, en vez de obligar al señor obispo de Valence a abandonar su diócesis. Hace dos meses que estoy aquí tras este asunto del que…
CartaTomo IIIp. 264
1050 [1008,III,264-265] A VARIOS SACERDOTES 1 París 17 enero 1648. Señores: La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros. Sabiendo el trabajo que se han buscado en la misión de las galeras y la gran parte que ustedes tienen en la bendición que Dios les ha concedido, no puede privar a mi corazón del gozo de testimoniarles la gratitud que siento por su celo. ¡Qué dicha, señores, imitar tan de cerca a Nuestro Señor, que vino a…
CartaTomo IIIp. 275
serias del país son muy grandes y los enemigos están rodeando el lugar donde residen nuestros hermanos, de forma que, cuando van a misión, se encuentran en peligro 11. Los encomiendo a sus oraciones, y especialmente mi alma. Soy en el amor de Nuestro Señor su muy humilde servidor, VICENTE DEPAUL, i. s. d. l. M. Dirección: Al padre Portail, sacerdote de la Misión en Marsella 1062 [1017,III,275] A ESTEBAN BLATIRON, SUPERIOR, EN GENOVA 14 febrero 1648. Las…
CartaTomo IIIpágina PDF 258
la mejor hostia que tiene para rendir homenaje a nuestro soberano Creador, para hacerle este servicio, junto con otro buen sacerdote de la Compañía. Mi más que querido padre, ¿qué dice su corazón ante esta noticia? ¿Siente la vergüenza y la confusión convenientes para recibir tan alta gracia del cielo? ¡Vocación tan grande y tan adorable como la de los mayores apóstoles y santos de la Iglesia de Dios! ¡Los designios eternos realizados en el tiempo sobre usted!…
CartaTomo IIIpágina PDF 262
nía al entrar en ella; es humilde, caritativo, cordial y celoso; en una palabra, no sabría qué decir en su alabanza. El miércoles o el jueves saldrán de aquí algunos mercaderes para La Rochelle, donde será el embarco. Si desean pasar por Richelieu, el padre Gondrée podrá ir con ellos para juntarse allí con usted, y ellos irán por delante para preparar el barco y esperarles para el 15 o el 20 del mes próximo, cuando se harán…
CartaTomo IIIpágina PDF 283
tantos sentimientos de amor que arrancaba lágrimas de los ojos de todos. Pero esto no era nada en comparación con el celo con que ejecutaba lo que les había prometido. Todo aquello le dio tal crédito entre los pobres cristianos que corrían a su lado de todas partes para ser socorridos espiritual o corporalmente, según sus necesidades. Y como temiese que sus palabras no tuviesen bastante eficacia en sus espíritus, les prometía recompensar con alguna cantidad de dinero…
CartaTomo IIIpágina PDF 284
Pero los juicios de Dios son siempre justos y resultó que, cuando volvió, ya Nuestro Señor había dispuesto de él y estaba muerto. No menos peligro había por parte del cristiano, dado que el patrono tenía pensado hacerlo turco. El señor Didier volvió allá varias veces, sin que nunca le permitieran volver a verlo. Nuestro buen médico quiso intentarlo una vez más, para exhortar a aquel pobre cristiano a mantenerse firme en su fe. Pero el mismo día…
CartaTomo IIIpágina PDF 284
Este mismo celo le hizo entrar en otra casa de donde había huido todo el mundo y, al encontrar ya muerto al que buscaba, sin asustarse, se arrodilló a sus pies, rezó un De profundis por su alma y se fue en busca de aventuras por otra parte. ¡Av Padre qué aventuras tan maravillosas! 282
CartaTomo IIIpágina PDF 305
de ello, que disputen, que ataquen y defiendan a diestro y siniestro las opiniones antiguas? ¡Oh Jesús! ¡No se trata de eso! He aquí lo que hacemos: no disputamos nunca de estas materias ni predicamos de ellas, ni hablamos nunca de estas cosas con los demás, a no ser que nos hablen de ello; y si se nos habla, procuramos hablar con el mayor recato posible, a no ser el padre Gilles, que a veces se deja llevar…
CartaTomo IIIpágina PDF 305
Todos sabemos que los padres jesuitas obran así, mientras que, por el contrario, la congregación de Santa Genoveva manda a sus doctores sostener las opiniones de san Agustín, que es lo que también pretendemos hacer nosotros explicando a san Agustín por el concilio de Trento, y no el concilio de Trento por san Agustín, ya que el primero es infalible y el segundo no lo es. Y si se dice que algunos Papas han ordenado que se crea…