A LUISA DE MARILLAC
En 1632, el santo obtuvo del rey y de los magistrados de la ciudad que una antigua torre cuadrada, cerca del puente de la Tournelle, entre la puerta de san Bernardo y el Sena, se amueblase para recibir a los galeotes enfermos. San Vicente cumplía con todos sus deberes de capellán. No contento con ir a visitarlos personalmente, exhortaba a las personas piadosas a llevarles palabras de consuelo. Luisa de Marillac y sus hijas se asociaron a esta…