Tema vicentino · Misión y pastoral

Celo apostólico

371 referencias en textos de San Vicente.

371 referencias

CartaTexto de San VicenteTomo II25 de julio de 1640p. 69

A PEDRO ESCART 1

Sus oraciones, padre Escart, mi querido amigo, me ayudarán en esta empresa, junto con las de todas esas buenas almas que por ahí conoce. Le pido una misa por esta intención sobre el sepulcro de nuestro bienaventurado Padre 3. No sé si la visión tan clara de mis faltas me permitirá decirle lo que le voy a escribir; pero desearía decírselo delante de Dios y con el espíritu de sencillez con que lo he pensado esta misma mañana…
CartaTexto de San VicenteTomo II25 de julio de 1640p. 69

A PEDRO ESCART 1

Seguramente le hubiera seguido agradando a santa Juana Francisca si hubiera sabido guardar la moderación en su celo, soportando más pacientemente los defectos de los demás y juzgando a sus hermanos, y sobre todo a sus superiores, con más equidad. Su temperamento lo inclinaba a los extremos. En un acceso de locura, mató a uno de sus amigos y murió en Roma, adonde había ido a pedir la absolución de este asesinato. 2. 1 Cor 7,29 y Re…
CartaTexto de San VicenteTomo II25 de julio de 1640página PDF 64

A PEDRO ESCART 1

Le diré pues, padre, que me parece que el celo que usted tiene por el progreso de la compañía va siempre acompañado de cierta aspereza, que incluso en ocasiones llega a ser acritud. Lo que usted me dice y que designa con el nombre de flojedad y de sensualidad en algunos, me lo hace ver, y sobre todo el espíritu con que usted lo dice. ¡Dios mío! Hay que tener mucho cuidado con esto. Resulta fácil, mi querido…
CartaTexto de San VicenteTomo II25 de julio de 1640página PDF 64

A PEDRO ESCART 1

Es menester tener mucho cuidado con esto y desconfiar de la mayor parte de los movimientos y sacudidas de nuestro espíritu, mientras que uno es joven y tiene este temperamento. Marta murmuraba contra la santa ociosidad y la santa sensualidad de su querida hermana Magdalena y creía que obraba mal al no afanarse como ella en el trato de nuestro Señor. Quizás usted y yo mismo hubiéramos creído esto mismo si hubiésemos estado presentes; sin embargo, o altitudo…
CartaTexto de San VicenteTomo II25 de julio de 1640página PDF 65

A PEDRO ESCART 1

mismo que lo que dejan de hacer? En nombre de Dios, entremos en esos verdaderos sentimientos y en esas prácticas, y tengamos miedo de que el espíritu maligno se empeñe, con nuestro celo excesivo, en llevarnos a faltar al respeto a nuestros superiores y a la caridad que hemos de tener con nuestros iguales. Allí es, padre, donde va a parar de ordinario nuestro celo poco discreto, con la consiguiente ventaja para el espíritu maligno. Por eso, padre,…
CartaTexto de San VicenteTomo II26 de julio de 1640página PDF 67

A BERNARDO CODOING

Le escribo al padre Escart y, si puedo, haré lo mismo con el padre Duhamel 1 Al primero le hablo muy a fondo sobre lo que usted mismo me escribió, haciéndolo luego también él. Es un hombre lleno del espíritu de Dios, pero de un celo áspero, según me indica usted. Le escribo de forma que espero que podrá progresar en la mansedumbre y en la humildad, que devolverá las fuerzas corporales al buen padre Tholard y seguirá…
CartaTexto de San VicenteTomo II6 de octubre de 1640p. 121

A SANTIAGO CHIROYE, SACERDOTE DE LA MISION, EN LUÇON

509 [488,II,122-123] A SANTIAGO CHIROYE, SACERDOTE DE LA MISION, EN LUÇON 6 de octubre de 1640 Dios se quiere servir de usted en Luçon como superior de nuestra pequeña comunidad. Le ruego, padre, que acepte este cargo, con la confianza de que, actuando con espíritu de mansedumbre, de humildad, de paciencia y de celo por la gloria de Dios en la compañía, y por medio de ella en las almas de nuestros buenos señores y amos los hombres…
CartaTexto de San VicenteTomo II9 de octubre de 1640p. 128

A ESTEBAN BLATIRON, SACERDOTE DE LA MISION, EN ALET

511 [490,II,128-129] A ESTEBAN BLATIRON, SACERDOTE DE LA MISION, EN ALET 9 de octubre de 1640. Todo lo que usted me escribe sobre sus ejercicios me llena de consuelo y me hace ver la dicha que supone tener delante de los ojos una buena dirección y un gran ejemplo 1 Utilícelos bien, padre, in nomine Domini. Esfuércese continuamente y sin descanso en formarse sobre dicho modelo y llegará a ser un buen misionero, cada vez mejor. Acuérdese siempre…
CartaTexto de San VicenteTomo II14 de noviembre de 1640página PDF 115

A LUIS LEBRETON

517 [496,II,136-139] A LUIS LEBRETON París, 14 de noviembre de 1640. Padre: ¡La gracia de nuestro Señor sea siempre con nosotros! Sus cartas siempre me dan mucho consuelo, aunque no progresen nuestros asuntos. Sé que no es posible añadir nada a sus esfuerzos y que nada hay que decir en contra de usted, de su celo y de su prudencia. Nuestro Señor le ha dado estas virtudes en abundancia y lleva adelante este asunto según el orden de…
CartaTexto de San VicenteTomo II14 de noviembre de 1640p. 139

A PEDRO ESCART

518 [497,II,139-142] A PEDRO ESCART París, 14 de noviembre de 1640. Padre: ¡La gracia de nuestro Señor sea siempre con nosotros! Recibí la suya con un consuelo especialísimo, al ver la forma como ha recibido usted lo que le escribí sobre la preocupación que siente usted por lo del padre C[odoing]. ¡Ay, padre! ¡Cuántas gracias le doy a Dios por ello, así como por el celo que le ha dado en la observancia de la reglas y por…
CartaTexto de San VicenteTomo II14 de noviembre de 1640p. 139

A PEDRO ESCART

Confieso que al principio pudo ser celo, pero que el exceso lo ha hecho degenerar en lo que acabo de decirle; y la señal de ello es que ni lo que le dijo a usted nuestra reverenda y digna madre 1, ni lo que yo le he escrito, ni lo que le dijeron de que no querrían firmar la carta que usted me escribió últimamente, ha podido quitar de su espíritu esos sentimientos (¡basta ya de sentimientos!), ni…
CartaTexto de San VicenteTomo II14 de noviembre de 1640página PDF 119

A PEDRO ESCART

san Juan, ¿quiénes eran los que hacían correr semejantes rumores? Eran sus mismos discípulos, o alguno de ellos. ¿Por qué? Porque al principio no habían reconocido el espíritu con que nuestro Señor hacía estas cosas. Y como este espíritu no se parecía en nada al suyo, no supieron refrenar al principio sus sentimientos, que llegaron a ofuscar hasta tal punto su razón que ya no pudieron distinguir lo que había de verdad o de falso en ello. La…
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